Compendio de Textos para PAU UCLM 2025 26.pdf

Vista previa de texto
SEGUNDA SECCIÓN
191
5 que quien no respeta los derechos de los hombres tiene
pensado servirse de la persona de otros meramente como
medio, sin someter a consideración que como seres racionales
deben ser estimados siempre a la vez como fines, esto es, sólo
como seres que tienen que contener también en sí el fin de
precisamente la misma acción.*
En tercer lugar, en lo que respecta al deber contingente
10
(meritorio) hacia sí mismo, no basta que la acción no contra
diga a la humanidad en nuestra persona como fin en sí misma,
tiene también que concordar con ella. Ahora bien, en la huma
nidad hay disposiciones para una mayor perfección que per
tenecen al fin de la naturaleza en lo que respecta a la huma
15 nidad en nuestro sujeto: descuidarlas bien podría compade
cerse en todo caso con la conservación de la humanidad como
fin en sí misma, pero no con el fomento de este fin.
En cuarto lugar, por lo que atañe al deber meritorio
hacia otros, el fin natural que todos los hombres tienen es
20 su propia felicidad. Ahora bien, la humanidad podría cier
tamente subsistir si nadie contribuyese con nada a la
felicidad del otro, pero a la vez no sustrajese nada de ella
a propósito, sólo que esto es únicamente una concordancia
negativa y no positiva con la humanidad como fin en sí
misma, si todo el mundo no tratase también, en lo que
pudiese, de fomentar los fines de otros. Pues los fines del
25 sujeto que es fin en sí mismo tienen que ser también, en lo
posible, mis fines, si es que aquella representación ha de
hacer en mí todo su efecto.
Este principio de la humanidad y de toda naturaleza
racional en general como fin en sí misma (el cual es la
suprema condición restrictiva de la libertad de las acciones
de todo hombre) no está tomado en préstamo de la experien
cia: primero, a causa de su universalidad, puesto que se
dirige a todos los seres racionales en general, para determi
nar algo sobre los cuales ninguna experiencia es suficiente;
en segundo lugar, porque en él la humanidad es repre
30
35
* No se piense de ninguna manera que aquí pueda servir de criterio o principio
el trivial: quod tibí non vis fien, etc. Pues solamente está derivado de aquél, si bien con
diferentes restricciones, no puede ser una ley universal, pues no contiene el fundamen
to de los deberes hacia sí mismo, ni el de los deberes de caridad hacia otros (pues más
de uno estaría gustoso de acuerdo con que otros no debiesen hacerle el bien, con sólo
que él pudiese estar dispensado de depararles a ellos beneficios), ni finalmente el de
los deberes debidos unos a otros, pues el criminal argumentaría con este fundamento
contra el juez que le castiga, etc.
