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SEGUNDA SECCIÓN
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El imperativo categórico es así pues único, y, por cierto,
este: obra sólo según la máxima a través de la cual puedas que
rer al mismo tiempo que se convierta en una ley universal.
Pues bien, si de este único imperativo pueden derivarse
10 todos los imperativos del deber como de su principio, podre
mos al menos, aunque dejemos sin decidir si lo que en general
se denomina deber no es un concepto vacío, mostrar qué
pensamos con él y qué quiere decir este concepto.
Dado que la universalidad de la ley según la cual suceden
15 efectos constituye lo que se llama propiamente naturaleza en
el sentido más general (según la forma), esto es, la existencia
de las cosas en tanto que está determinada según leyes uni
versales, tenemos que el imperativo universal del deber tam
bién podría rezar así: obra como si la máxima de tu acción
20 fuese a convertirse por tu voluntad en una ley universal de la
naturaleza.
Vamos ahora a enumerar algunos deberes según la habi
tual división de los mismos en deberes hacia nosotros mis
mos y hacia otros hombres, en deberes perfectos e imper
fectos.*
1) Uno que, por una serie de males que han crecido
25 hasta la desesperanza, siente fastidio por la vida, está aún
lo suficiente en posesión de su razón para poder preguntarse
a sí mismo si quitarse la vida no será acaso contrario al deber
hacia sí mismo. Prueba por tanto si la máxima de su acción
puede quizá convertirse en una ley universal de la naturale
5 za. Su máxima es: tomo por amor propio como principio
acortarme la vida si ésta me amenaza a largo plazo con más
mal que agrado me promete. Nos preguntamos aún sola
mente si este principio del amor propio puede convertirse
en una ley universal de la naturaleza. Pero entonces se ve
pronto que una naturaleza cuya ley fuese destruir la vida
10 misma por la misma sensación cuyo cometido es impulsar
al fomento de la vida contradiría a esa sensación misma y,
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* Se tiene seguramente que señalar aquí que me reservo enteramente la división
de los deberes para una futura Metafísica de las costumbres: esta figura aquí sólo como
arbitraria (para ordenar mis ejemplos). Por lo demás, aquí entiendo por deber perfecto
aquel que no permite ninguna excepción en provecho de la inclinación, y entonces
tengo no meramente deberes perfectos externos, sino también internos, lo cual va en
contra del uso de las palabras admitido en las escuelas, pero aquí no pretendo
justificarlo, porque para mi propósito es lo mismo si se me concede esto que si no.
