U3. Liderazgo cambio y casos.pdf

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que pueden contribuir a garantizar la mayor efectividad en la implementación
de los cambios.
La parte más importante del éxito de las innovaciones depende de la realización
acertada de los cambios culturales e institucionales. De esta manera, una de las
tareas más difíciles que debe afrontar un líder es la de integrar la innovación a la
mentalidad y los valores de la empresa ya que el nuevo liderazgo que surja de
estos cambios deberá mostrar el camino a seguir en el terreno del cambio
cultural y del desarrollo institucional.
La innovación debe ser parte integral del negocio y ser vista como algo esencial
para su supervivencia, para prosperar sin ser letalmente mermados por el
mercado. El gran desafío de esta tarea consiste en encauzar las resistencias
propias de la cultura organizacional existente, que bloquean o impiden el cambio
de mentalidad necesario y suficiente.
Julián López Yáñez y José Manuel Lavié Martínez (Universidad de Sevilla)
señalan que el desarrollo de la capacidad de cambio en las instituciones
educativas requiere nuevas y sofisticadas formas de entender y de ejercer el
liderazgo. En la actualidad y en el campo educativo, la gran mayoría de los
esfuerzos y las perspectivas que tratan de establecer una relación sólida (con
base empírica) entre liderazgo e innovación se han orientado principalmente
hacia un concepto: liderazgo distribuido.
Las concepciones clásicas del liderazgo, presentan este concepto como un
fenómeno individual dependiente de las características de los individuos y
asociado al desempeño de cargos formales de la organización.
La perspectiva sobre el líder que surgió al amparo del llamado “nuevo paradigma
del liderazgo” proponía “líderes transformacionales” en lugar de “líderes
transaccionales”. Desde esta perspectiva, el líder dentro de la cultura
organizativa debe ser un individuo carismático y “visionario” al frente de
organizaciones, entendidas como universos de significados compartidos antes
que como estructuras formales; depositando en el líder la responsabilidad de
cambiar la mentalidad de las personas, conseguir su compromiso y, en definitiva,
transformar radicalmente la organización.
Frente a este enfoque y en línea con la búsqueda de formas organizativas
postburocrácticas, flexibles y en red, es que se han posicionado las ideas
alrededor de un liderazgo “distribuido” y “post-transformacional”.
El liderazgo distribuido traslada el ejercicio de la influencia desde la cúspide de
la jerarquía organizativa hacia los equipos mismos de trabajo y hacia los
docentes. Se suele caracterizar el liderazgo distribuido como una forma de
