Informe Pandemia 241121.pdf


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Los autores escriben: "Hemos leído con interés los casos recientes que sugerían la
posibilidad de que las ‘vacunas’ de Pfizer-BioNTech y de Moderna pudieran
estar asociadas con el desarrollo de hepatitis mediada por el sistema
inmune. Sin embargo, conforme incrementa el cohorte de individuos ‘vacunados’
contra Covid-19 ya no es posible excluir una asociación coincidental en el
desarrollo de hepatitis autoinmune, que tiene una incidencia de 3/100 000
personas-año. Nuestro reporte demuestra evidencia concluyente de una hepatitis
inmuno-mediada inducida por la ‘vacuna’ con una rápida presentación de daño
hepático después de la primera dosis de la ‘vacuna’ Moderna la cual a la segunda
dosis provocó una hepatitis autoinmune severa".
Otros dos artículos adicionales que también reportaron hepatitis autoinmune en
personas que recibieron la “vacuna” contra SARS-CoV-2. En el primer caso se
reporta un caso de autoinmunidad hepática en un hombre sano de 63 años sin
historial de condiciones de autoinmunidad, y en el segundo caso se trató de un
caso de autoinmunidad hepática en una mujer de 76 años con historial de
condiciones autoinmunes (Enfermedad de Hashimoto). El segundo caso clínico
considera que dada la “vacunación” masiva mundial que se está emprendiendo,
la relación de causalidad entre la “vacunación” y la ocurrencia de
enfermedades autoinmunes debe de ser explorada, y debe de
considerarse si las “vacunas” contra SARS-CoV-2 son adecuadas para
personas con condiciones autoinmunes.
Estos artículos se suman a los reportes de fenómenos de autoinmunidad incluso
en personas sin antecedentes, posteriores a la “vacunación”. En particular, llama
la atención que se han encontrado indicaciones que los autoanticuerpos no
son semejantes a los anticuerpos anti-mitocondriales, comunes en casos
de autoinmunidad hepática, y que se generaron anticuerpos antinucleares únicos. Esto sugiere mecanismos diferentes de generación del
proceso autoinmune asociados a la “vacunación”, cuya relevancia clínica
necesita ser estudiada.
Si un paciente con historial de condiciones autoinmunes le pregunta a su médico
si es seguro para él o ella “vacunarse” con estas “vacunas”, y dicho médico no
conoce estos estudios, no es señal de ignorancia responder "no lo sé"; es señal
de honestidad por parte del médico. Pero si responde (independientemente de
que conozca estos y otros casos clínicos publicados) "sí, por supuesto que es
seguro", ese médico no está siendo honesto ni está honrando su juramento
Hipocrático. La evidencia indica, con mucha contundencia, que las “vacunas” que
se están utilizando como estrategia para prevenir Covid-19 no son seguras.
Dada la contundencia de las implicaciones de los estudios, es sensato que la
gente que tiene problemas hepáticos (en particular de origen
inflamatorio, que incluye cirrosis, autoinmunidad, infecciones virales
crónicas, entre otras causas) tome en cuentan esta publicación y que los
médicos que tratan pacientes con estas características también lo
consideren antes de recomendar sin miramientos la “vacunación”. De
manera general, la tasa de letalidad de Covid-19 es muy baja (0.2%) y existen
tratamientos que abordan los mecanismos de patogenia asociados al virus
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved

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