Informe Pandemia 241121.pdf

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“vacuna” se haya aplicado antes del evento clínico y no después), lista de
verificación, algoritmo y clasificación. Algunas preguntas que se necesitan
preguntar y responder de forma científica y clínica son: 1) ¿hay evidencia fuerte
de otras causas de lo que ocurrió (requiere un análisis de la historia médica del
paciente)?, 2) ¿hay asociaciones causales previas con las “vacunas”?, 3) ¿hay
evidencia fuerte en contra de una asociación causal?, 4) ¿hay condiciones preexistentes y eventos relacionados con vacunaciones previas? Si la relación entre
los dos eventos (“vacunación” y evento) persiste, entonces se aplica el algoritmo
de la OMS (ver el cuadro de la página 7) y se clasifica en una de 4 categorías: a)
consistente relación causal, b) indeterminado, c) inconsistente, d) no clasificable.
Aplicando estos criterios, analizan en el estudio, de forma sistemática, dos casos
de muerte post-“vacunal” en Italia.
Los autores concluyen que la evaluación de los eventos de efectos adversos es
crucial para implementar políticas basadas en evidencia y también para
contrarrestar la reticencia a la “vacunación” y las sospechas (en otras palabras,
se genera más sospecha y reticencia a aceptar un producto cuando no hay
apertura para estudiar los efectos adversos de manera seria. El negarse a aceptar
que pueden ocurrir efectos adversos y cerrarse a estudiar estos efectos, daña
más la confianza del público en las “vacunas”). Sería esencial que los médicos, los
forenses, los hospitales y las agencias de salud de los diversos países conozcan
este artículo y los criterios de la OMS, y que los apliquen. De eso trata la
medicina basada en la evidencia.
Fundamentalmente, en la actualidad, a la espera de los efectos a largo plazo, las
muertes por las “vacunas”, se están produciendo por dos razones diferentes:
Algunos miles de personas han muerto a causa de infecciones irruptivas porque
las vacunas no son eficaces para prevenir una nueva infección. Lo que ahora está
muy claro es que los sueros experimentales no son eficaces. El número de
infecciones irruptivas se está acelerando por dos razones. A medida que más
personas reciben la “vacuna”, un grupo más grande de personas “vacunadas”
genera más infecciones. Y con la nula efectividad de dichos sueros, aumentan las
probabilidades de contraer una infección importante. Si bien, en general, muchas
infecciones irruptivas no causan problemas médicos importantes, en una fracción
de los casos las víctimas necesitan hospitalización y algunas mueren.
La otra causa de muerte por “vacunación” son problemas sanguíneos complejos,
a saber, diferentes tipos de coágulos sanguíneos, la pérdida de plaquetas
sanguíneas y los episodios de hemorragia resultantes que son letales. Hay que
pensar en términos de hemorragias cerebrales, accidentes cerebrovasculares y
ataques cardíacos.
Otro estudio (382) publicado en Journal of American Medical Association (JAMA)
muestra que 1 de cada 100 000 personas tenía miocarditis relacionada con la
“vacuna” y 1.8 de cada 100 000 personas tenían pericarditis, en comparación con
los datos de los CDC de que 4.8 personas de cada millón sufren miocarditis
después de recibir una “vacuna” Covid. En otro estudio, encontraron una
incidencia de miocarditis, de 10 en 10 000, es decir, 1 de cada 1000; estos
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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