Informe Pandemia 241121.pdf

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análisis de riesgo-detrimento para todas las personas mayores de 30
años.
Las llamadas "inyecciones de refuerzo" para los empleados de la Clínica
Universitaria de Münster (UKM) se interrumpieron. La razón: se notó una
cantidad inusualmente grande de efectos secundarios. Apenas unas horas
antes, el hospital había anunciado que daría a los 11 000 empleados la tercera
“vacunación”.
Según un informe de los medios, la suspensión fue confirmada por una portavoz
del UKM tras una solicitud de la emisora de radio Münster. Solo unas horas antes
se había anunciado que los 11 000 empleados recibirían una "oferta" para la
"vacuna de refuerzo" antes de fin de año.
Por tanto, la aparición de estas "reacciones de vacunación" adversas debe haber
sido, en consecuencia, alarmante y rápida.
El presidente médico alemán Klaus Reinhardt declaró que actualmente no hay
evidencia científica de la necesidad del refuerzo para todos, informó un
diario.
Un miembro del personal médico señaló que había trabajado en un pabellón de
Corona durante un año. Las “experiencias no se corresponden con la
imagen de los grandes medios”.
Entre las críticas a quienes presentan la relación de eventos clínicos adversos
(tomadas de páginas de registro como VAERS, FAERS, Eudravigilance, etc.)
posteriores a la “vacunación” como evidencia de ausencia de seguridad de las
“vacunas” contra SARS-CoV-2, está el hecho de que esos reportes podrían ser
casualidades, y no causalidades (es decir, que en realidad se deben a otras
causas). Para quienes saben Epidemiología, hay varias cosas que deben ser
tomadas en cuenta en este tipo de sistemas de registro para determinar si hay
sugerencia de causalidad y, entonces, comenzar a diseñar y llevar a cabo
estudios epidemiológicos analíticos. Entre las cosas que son indicativas de esa
sugerencia está el tiempo que ha transcurrido entre la “vacuna” y la presentación
del cuadro clínico adverso. Cuando se observa en conjunto, si vemos que el
número de eventos (digamos, infartos al miocardio) se agolpan en los primeros
días posteriores a la “vacunación” y luego declinan, esa es una señal de que
podría estar causalmente asociado.
Un ejemplo claro lo tenemos en un artículo que fue publicado en Journal of
Hepatology. En este estudio se presenta un caso de hepatitis autoinmune
posterior a la “vacunación” en un hombre sano de 47 años. El paciente recibió la
“vacuna” de Moderna contra SARS-CoV-2 y desarrolló hepatitis inflamatoria al 3er
día de recepción. Fue tratado, y al recibir la segunda dosis de la “vacuna” tuvo un
recrudecimiento del cuadro de hepatitis autoinmune. El cuadro fue severo y
agudo.
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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