Manual de Terapeutica en Atencion Primaria.pdf

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APARATO LOCOMOTOR
3.6. HOMBRO DOLOROSO
AUTORA: DRA. M.ª ANGELES NARZABAL - C.S. ERMUA
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CONSIDERACIONES GENERALES
El dolor en el hombro puede ser local o referido. Si no hay dolor a la exploración, es dolor referido afectando a estructuras localizadas fuera del hombro: cervical, cardiopulmonar, digestivo, de extremidad superior...
Si hay dolor a la exploración, la causa más frecuente son los trastornos musculoesqueléticos del hombro. Otras
causas pueden ser las lesiones de la articulación acromioclavicular o artritis séptica, reumática o por microcristales,
definidas éstas por signos inflamatorios locales.
Para valorar la realización de radiología tendremos que considerar los antecedentes traumáticos previos, deformidades o bien falta de respuesta al tratamiento en dos semanas. En la mayoría de los casos la radiología es normal,
aunque en ocasiones los hallazgos radiológicos puedan determinar una actuación diferente (desde derivar al especialista o realizar estudios complementarios).
La exploración nos orientará hacia la causa del dolor: si existe limitación de la movilidad global pensaremos en
una capsulitis retráctil, si hubiera una abducción dolorosa pensaremos en una tendinitis del supraespinoso o rotura del manguito de rotadores y si hay dolor en la corredera bicipital la lesión se podría situar en la porción larga
del bíceps.
TRATAMIENTO
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Existen escasas evidencias sobre el beneficio de la mayoría de los tratamientos usados en el hombro doloroso.
Se debe informar al paciente que habitualmente el problema se resuelve solo en pocas semanas o meses e instruirle para evitar maniobras perjudiciales o dolorosas.
El tratamiento es común exceptuando los casos de dolor referido, artritis séptica o enfermedad sistémica.
En la fase aguda se puede utilizar hielo local (primeras 48 h). También se debe recomendar reposo del hombro
en descarga (brazo en cabestrillo).
Se pueden utilizar AINE para el control del dolor.
Infiltraciones con corticoides: existen pocos estudios con pocos pacientes sobre su eficacia. Sí parece que pueden mejorar la movilidad aunque no parece que tienen efecto en la duración del dolor.
Pueden ser útiles en tendinitis del manguito de rotadores, tendinitis calcificada y patología acromioclavicular. Se
pueden realizar hasta 3 infiltraciones con intervalos de dos semanas si la respuesta no es adecuada. No se
aconseja infiltrar en la rotura del tendón del manguito ni en tendinitis bicipital por riesgo de rotura. El objetivo de
esta técnica es analgésico para iniciar de la forma más precoz la rehabilitación.
Rehabilitación: se recomienda su inicio de forma precoz con movimientos pasivos de rehabilitación y cuando ha
cedido el dolor, iniciar movimientos de rehabilitación activos sin forzar la articulación.
La derivación a reumatología, rehabilitación o traumatología dependerá de la patología encontrada y de nuestra
capacidad de tratarla, de la mala evolución del problema con los tratamientos conservadores o si fueran patologías susceptibles de tratamiento quirúrgico.
MANUAL DE TERAPÉUTICA EN ATENCIÓN PRIMARIA
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