la parroquia de soncillo.pdf

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naturalmente dependemos de la ayuda de otras entidades o instituciones
que al tratarse de obras de valor vienen cooperando generosamente con las
parroquias. Suele ser normal que el coste total se reparta a partes iguales
entre la parroquia y los agentes benefactores. Habíamos puesto toda nuestra
confianza en la Junta de Castilla y León y más todavía en la Caja de Banca
Cívica que lo venía haciendo en situaciones similares. No fue posible la
pretensión de esta ayuda. Hubiera sido lo mismo porque la negativa del
museo estaba dictada.
Con todo y en honor a la verdad no puedo por menos de sincerarme de
que existió la decisión de D. Antonio, director del taller de restauración
que estaba dispuesto a concederle. Otro grupo lo deshizo y al fin todos
decidieron lo mismo. Esto nos ha dolido mucho, máxime, cuando otra
restauradora de buena talla, a juzgar por la obra de restauración del retablo
de la Iglesia de Argomedo, que lo hizo ella, justamente lo hubiera hecho
por la mitad. No hubiéramos necesitado ayuda alguna.
Finalmente aprovecho para dar las gracias a todos mis feligreses,
especialmente aquellos que lo han sentido también y que eran muy
conscientes de lo que suponía a la parroquia de este gran enriquecimiento
espiritual, cultural y cristiano del que nuestros venideros hubieran gozado
grandemente.
Nos queda otro recurso y es el que tras de esta negativa el mismo museo
nos hace el ofrecimiento de otro retablo, también muy digno pero bastante
inferior del negado. Entra dentro de los cánones del arte ya que se trata de
un retablo gótico. Personalmente le he visto pero tenemos que ver su
acoplamiento y sobre todo el encaje de cómo quedaría el presbiterio.
Hemos comprobado su hueco a ocupar y queda totalmente incorrecto. No
es el lugar indicado.
Aquí, en este caso. le damos las gracias.
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