la parroquia de soncillo.pdf

Vista previa de texto
Es instituido para las cosas que miran a Dios. Que el hombre mire a Dios
debe ser nuestra constante preocupación. Es aquí donde estriba el
fundamento de la liberación del hombre tan atado por sus preocupaciones,
tan herido muchas veces por su infidelidad, tan agobiado por tantos
PROBLEMAS DE LA VIDA, TAN ACOSADO POR ESE DESEO DE
CUMPLIR LOS MANDAMIENTOS Y SU DIFICULTAD DE
REALIZARLO, TAN LLENO DE ANSIAS DE INMORTALIDAD
FRENADAS POR LA CADUCIDAD DE LAS COSAS TERRENAS.
No creo en tantos humanismos que liberan al hombre y que hoy están tan
de moda. Precisamente nuestro tiempo tan abierto a esos contenidos de
liberación sufre mas que nunca la ausencia de su felicidad porque se ha
olvidado de mirar a Dios.
Estaré siempre dispuesto a predicar su palabra, a presidir la Eucaristía,
administrar los sacramentos, a fomentar la vida del espíritu, a defender la
justicia. Diría San Pablo:”haciéndome todo para todos. Enemigo de nadie.
Amigo de todos.”
Esa y no es otra, la acción que debo realizar, a la que me debo por
completo y a la que procurare ser fiel con la gracia de Dios.
Pongo mis deseos en la madre del primer sacerdote, la Virgen Maria,
también nuestra madre. Ella que es abogada y refugio de los que la invocan
y ruega por nosotros pecadores.
Después de mi ofrecimiento como sacerdote permitidme que os pida
algo: os pido que tratéis de ver al sacerdote a la luz de vuestra fe cristiana
ya que de lo contrario puede confundirse con un funcionario mas. Es
necesario que vuestra fe descubra en el sacerdote la acción de Dios.
Ministro de Cristo.
Os pido también vuestras oraciones para que unidas a las mías formemos
esa comunidad querida, la familia de los hijos de Dios, implantada y
representada por la Iglesia.
Pretendo que esta sea mi acción a realizar, a la que me debo por
completo y a la que procurare se fiel con la gracia de Dios. Pongo mis
deseos en la madre , la Virgen Maria. Ella que es abogada y refugio de los
que la invocan.
Os pido también un recuerdo espiritual para D. Francisco, que en paz
descanse, durante años vuestro sacerdote y lo mismo para D. Gregorio que
ha suplido este intervalo de tiempo hasta mi venida y que seguiremos con
el mejor entendimiento de cooperación en la tarea pastoral.
Gracias a todos y que Dios os siga bendiciendo.
9
