la parroquia de soncillo.pdf

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Base redonda con medallones dentro de cartelas y esmalte azul y verde
alternando. Los primeros figuran a Santa Clara, dos santos con cruz y San
Antonio con el niño.
El espigón es torneado; el nudo ostenta un querubín y de sus alas
penden frutas incluidas en cartelas. La subcopa es algo semejante por los
motivos y la copa lisa.
Por su tamaño y riqueza es una pieza muy apreciable .Diolo Fr. Juan de
Cieza de la Orden de San Francisco, natural de este lugar. Año 1610.
Pasados unos años, llega la segunda parte del proceso en la que el autor
del delito se cuestiona honradamente su malvado proceder. No se siente en
paz consigo mismo. Su conciencia le acusa y le evidencia su falta moral
muy grave de su robo sacrílego. Posiblemente su vida le resulta un
martirio. En esta situación decide valientemente ponerse en paz. Para ello
se requiere como condición indispensable la devolución de lo robado.
Decidido con su decisión de entrega, valga esta redundancia de su voluntad
con el más absoluto secreto piensa en la forma más sencilla, eficaz y segura
de llevarlo a efecto. Elige como el lugar más indicado y seguro la catedral
de Santander. Y efectivamente allí, anónimamente, lo deposita en uno de
sus bancos. Se encuentra para que alguien lo vea, bien de la catedral o de
algún visitante que pudieran recogerlo. Pienso en su descubrimiento, en
aquella persona que lo hace... De seguro que en lo que menos intuye es su
contenido. ¿Cuál sería su impresión al ver un cáliz y unas vinajeras de
valor? ¿Tal vez: el de arrepentidos quiere Dios? No hay duda, constituye
una gran noticia.
Enseguida se advierte al Obispado de Santander para que a través de los
medios de comunicación y sobre todo del boletín de la diócesis se
comunique su hallazgo para el conocimiento de aquella parroquia, de
donde hubiera podido desaparecer. Esta comunicación dura muchos meses.
No hay ninguna reclamación. Claro, el lugar del robo no ha sido una
parroquia de la diócesis de Santander. Ha sido una de Burgos y allí no
llega el boletín.
Personalmente le he visto con mis propios ojos y el comentario que
acabo de hacer se le oído al Sr. Deán de la catedral. Siempre dispuesto a
aclarar todo lo que sea necesario, incluso a su devolución, después de unos
trámites de normalidad. Oculto los detalles al respecto de aquel día por
carecer de importancia... Pero no puedo por menos de manifestar esa forma
tan sencilla del origen de esta búsqueda.
Me consta que la parroquia de Santa Gadea de Alfoz, cuando hablé con
alguno de los feligreses y les hice participes de la noticia se alegraron
infinitamente y están dispuestos a realizar todos los medios necesarios con
el Sr. Deán de la catedral para hacer efectiva su devolución. El Sr. cura
párroco de Arija, D. José Ramón que sirve esta parroquia está bien
informado. Posiblemente esperando el momento oportuno.
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