EXHORTACIÓN APOSTÓLICA FAMILIARIS CONSORTIO (1).pdf


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medios en su obligación de dar, dentro de la familia, un testimonio genuino de fe
y vida católica.
Acción pastoral frente a algunas situaciones irregulares
79. En su solicitud por tutelar la familia en toda su dimensión, no sólo la
religiosa, el Sínodo no ha dejado de considerar atentamente algunas situaciones
irregulares, desde el punto de vista religioso y con frecuencia también civil, que
—con las actuales y rápidas transformaciones culturales— se van difundiendo
por desgracia también entre los católicos con no leve daño de la misma
institución familiar y de la sociedad, de la que ella es la célula fundamental.
a) ​Matrimonio a prueba
80. Una primera situación irregular es la del llamado «matrimonio a prueba» o
experimental, que muchos quieren hoy justificar, atribuyéndole un cierto valor.
La misma razón humana insinúa ya su no aceptabilidad, indicando que es poco
convincente que se haga un «experimento» tratándose de personas humanas,
cuya dignidad exige que sean siempre y únicamente término de un amor de
donación, sin límite alguno ni de tiempo ni de otras circunstancias.
La Iglesia por su parte no puede admitir tal tipo de unión por motivos ulteriores
y originales derivados de la fe. En efecto, por una parte el don del cuerpo en la
relación sexual es el símbolo real de la donación de toda la persona; por lo
demás, en la situación actual tal donación no puede realizarse con plena verdad
sin el concurso del amor de caridad dado por Cristo. Por otra parte, el
matrimonio entre dos bautizados es el símbolo real de la unión de Cristo con la
Iglesia, una unión no temporal o «ad experimentum», sino fiel eternamente; por
tanto, entre dos bautizados no puede haber más que un matrimonio indisoluble.
Esta situación no puede ser superada de ordinario, si la persona humana no ha
sido educada —ya desde la infancia, con la ayuda de la gracia de Cristo y no por
temor— a dominar la concupiscencia naciente e instaurar con los demás
relaciones de amor genuino. Esto no se consigue sin una verdadera educación en
el amor auténtico y en el recto uso de la sexualidad, de tal manera que
introduzca a la persona humana —en todas sus dimensiones, y por consiguiente
también en lo que se refiere al propio cuerpo— en la plenitud del misterio de
Cristo.
Será muy útil preguntarse acerca de las causas de este fenómeno, incluidos los
aspectos psicológicos, para encontrar una adecuada solución.
b) ​Uniones libres de hecho
81. Se trata de uniones sin algún vínculo institucional públicamente reconocido,
ni civil ni religioso. Este fenómeno, cada vez más frecuente, ha de llamar la
atención de los pastores de almas, ya que en el mismo puede haber elementos
varios, actuando sobre los cuales será quizá posible limitar sus consecuencias.
En efecto, algunos se consideran como obligados por difíciles situaciones
—económicas, culturales y religiosas— en cuanto que, contrayendo matrimonio
regular, quedarían expuestos a daños, a la pérdida de ventajas económicas, a
discriminaciones, etc. En otros, por el contrario, se encuentra una actitud de
desprecio, contestación o rechazo de la sociedad, de la institución familiar, de la
organización socio-política o de la mera búsqueda del placer. Otros, finalmente,
son empujados por la extrema ignorancia y pobreza, a veces por