El Cid Campeador Simplemente Rodrigo 5C.pdf

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Continuamos camino ya teniendo próximo nuestro destino y pasamos
por Tardajos, donde Nuño Núñez construyó una fortificación. También se
encuentran las iglesias de San Pelayo y Santa Eulalia.
—Mira, Rodrigo, allí está Burgos. Ya prácticamente hemos llegado.
Iremos directamente al castillo y descansaremos. Mañana será otro día y
partiremos a Vivar. Me imagino que ya estarás ansioso.
—Pues sí, Sancho, pero, como bien dices, mañana será otro día.
Necesito un buen baño y descansar un poco. Casi cansan más estos viajes
que las luchas en el patio de armas. Ja, ja, ja.
—Por cierto, Rodrigo, ¿sabes que Burgos viene de la palabra burgo y
que significa “ciudad”? Estamos en la “ciudad” en plural. Intuyo que será
importante para mí esta localidad. Cuando reine, será la capital del reino sin
duda alguna. Mi padre también la tuvo como capital hasta que decidió
trasladarse a León.
Vamos pasando por las calles de la ciudad fundada allá por el año 884
por el conde Diego Porcelos, cuando nuestros ancestros avanzaban
estableciendo reinos cristianos por las tierras dominadas por los moros. A lo
lejos queda el monasterio de San Pedro de Cardeña que fue, prácticamente,
destruido sobre el año 934 por los moros. Fueron martirizados unos
doscientos monjes de los cuales, probablemente, ninguno salvó su vida.
¡Qué tristes episodios tiene nuestra historia! A lo alto, vemos el castillo,
nuestro destino para el día de hoy y alojamiento permanente para mi amigo
Sancho. Cruzamos el caudaloso río Arlanzón por el puente de piedra y
subimos hacia el castillo. ¡Qué ganas tengo de llegar!
La comitiva nos espera a las puertas del castillo. Recogen nuestros
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