El Cid Campeador Simplemente Rodrigo 5C.pdf

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Vivar. Quiero ver la cara de tu madre cuando llegues y, de paso, dar yo
también un abrazo a la que dio vida a mi mejor amigo.
—Gracias, Sancho, yo también estaba pensando obrar así. Quiero
presentarme a mi madre con el mejor aspecto posible y, probablemente, no
será el que tenga cuando lleguemos a Burgos.
Pasamos la localidad de Osorno y decidimos parar al rato, pasada la
localidad, al encontrarnos con el río Abánades. Este río desemboca un poco
más adelante en el famoso Pisuerga, que atraviesa la ciudad de Valladolid.
El río lleva bastante caudal y está limitado a ambos lados por gran cantidad
de árboles. Nos hemos estado refrescando y los caballos calmaron su sed.
Después, continuamos camino hacia Burgos.
Pasamos, después de cruzar el río Pisuerga, por un puente de piedra, por
Melgar de Fernamental que debe su nombre a Fernán Armentález,
descendiente de los condes de Amaya, que no hace demasiado tiempo se
dedicó a repoblar la zona. Por esta zona pasan unas cuantas calzadas
romanas, por lo que es evidente que siempre ha sido zona con bastante
trasiego desde tiempos inmemoriales.
Llegamos a Sasamón, lugar en el que Octavio Augusto asentó su
campamento para, desde aquí, realizar las campañas contra cántabros y
astures. Se nota la gran presencia romana en la zona con los dos puentes
romanos sobre el río Brullés y la calzada romana que llega hasta Zaragoza.
Sancho también ha quedado impresionado con la iglesia de la localidad y
aprovecha la ocasión para mandar comprar unos quesos que, parece ser,
tienen buena fama por la zona. Hemos dado cuenta de unos buenos trozos
del queso adquirido y su fama es merecida.
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