El amor personal en Carlos Cardona.pdf

Vista previa de texto
92
CAPÍTULO II
que no participa el cuerpo. Pero como cada cosa actúa según es en acto, el
alma intelectiva tendrá el ser por sí absoluto, no dependiendo del
cuerpo”32.
El conocimiento no es la única operación inmaterial del hombre. Las
potencias radicadas directamente en el alma, y que operan sin necesidad de
intervención del cuerpo, son dos: inteligencia y voluntad33. Santo Tomás a
veces se refiere al alma llamándola inteligencia o mente34, pero no identifica
el alma con la inteligencia. La inteligencia es una facultad del alma, no el
alma misma. Y a partir de la inteligencia, razona la necesidad de una
voluntad como potencia operativa del alma35.
Las facultades propias del alma humana, y las operaciones que realizan,
indican como sujeto de esas facultades a una persona. Sin querer hacer una
nueva definición de la persona, se puede afirmar que cualquiera de las
operaciones propias del alma humana es un distintivo de la persona. Por
eso algunos autores, sin separarse de Santo Tomás, han puesto el acento en
la libertad o el amor. Los textos que ahora citaré están en un contexto ético:
pretenden dar un perfil del hombre con vistas a explicar su actuación.
Carlos Cardona, como hemos visto, define la persona como sujeto de
naturaleza intelectual. Pero entiende que la razón humana implica
necesariamente la capacidad de querer y la libertad. Por eso puede también
decir: “Cuando el sujeto o totalidad subsistente es de naturaleza racional, y
sujeto por tanto de conocimiento intelectual y de querer libre, recibe el
nombre de persona” 36 . En esta descripción introduce el querer libre,
deducido de la racionalidad.
32
TOMÁS DE AQUINO, Questio disputata de anima, 1, en C. CARDONA, Olvido y memoria
del ser, cit., pp. 433-434.
33
Cfr. TOMÁS DE AQUINO, Summa Theologiae, I, q.78, a.1.
34
Ibid., I, q.75, a.2
35
TOMÁS DE AQUINO, Contra Gentiles, 2, 47.
36
C. CARDONA, Metafísica de la opción intelectual, cit., p. 82
