El amor personal en Carlos Cardona.pdf

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CAPÍTULO I
multiplicidad, y principio de individuación 48 . Cuando hablamos del
principio de individuación, normalmente nos referimos a la materia prima,
y efectivamente dos sujetos con una igual naturaleza no comparten la
misma materia. La unidad viene del ser a través de la forma: esto es un
caballo, y no sólo un conglomerado de órganos. El acto de ser, recibido en
cada ente por su forma, permite la unidad del ente: lo que comparte un
mismo acto de ser es uno, y se distingue de lo demás, ante todo y en primer
lugar, por su acto de ser. Y siendo principio de unidad, el acto de ser
también es principio de individuación: Este caballo no es aquel caballo. El
primer principio de individualidad es el acto de ser, pues dos sujetos con la
misma esencia se distinguen, por encima de todo, en el ser poseído49.
Sin embargo, ahora se plantea la cuestión de la causa del ser: si el ser
tiene un principio ulterior, o si es causa de sí mismo, o incausado. Porque, a
pesar de dar razón de la esencia, y de todo el ente, el acto de ser no es en
absoluto —el ser es ser de una esencia—, ni es por sí mismo. Pero si el ser no
es el Ser, sino ser de algo, ¿necesita de una entidad superior que sea su
causa?
3. El Ser por Esencia
Un ente tiene sólo las perfecciones adecuadas a su esencia, y no otras.
Podemos ver la esencia como una restricción al acto de ser 50. Pero el Ser por
sí mismo no está limitado por una esencia, su Esencia es Acto: es el Ser por
Esencia. “El Esse que no tiene coartaciones (perfectísimo) carece de potencia,
48
Otra posición defiende Dewan, quien—con un preciso estudio de Tomás de
Aquino— concluye que el acto de ser, como tal, no es principio de individuación, sino que concibe la individualidad como un modo de ser, cfr. L. DEWAN,
Form and Being, cit., pp. 229-247
49
Cfr. C. CARDONA, Olvido y memoria del ser, cit., pp. 368-394
50
Cfr. T. MELENDO GRANADOS, Metafísica de lo concreto, cit., p. 309
