El amor personal en Carlos Cardona.pdf

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CAPÍTULO I
respecto a algún cuerpo. La forma es acto ya determinado, no acto
perfectísimo como el ser.
Sin embargo, “lo que llamo ser es la actualidad de todo acto y por ello es
la perfección de toda perfección”. La vida es la perfección de cualquier
viviente, no sólo del naranjo o del caballo. El alma del caballo no puede
recibirse en una semilla de naranja, pero la vida sí es acto de todo viviente,
y el ser es acto de todo ente.
El ser del caballo y el del naranjo se diferencian por sus distintas almas,
por lo que son. Pero no se diferencian en que son: los dos son 42.
En una forma, el ser está determinado por una esencia. Pero, en sí
mismo, el ser no está determinado: es acto de todo acto. Es acto de todo
acto del león y del caballo, de la semilla y de la planta. La esencia restringe
el acto de ser, haciéndolo ser algo concreto, limitado, determinado: un esta
cosa.
Esa larga cita del De Potentia parece importante, sobre todo, por la
primacía concedida al ser respecto a la esencia. La perfección y el acto
recaen sobre el ser. Y la esencia es potencia respecto al ser. “La esencia es
potentia essendi, una cierta capacidad de ser, determinada y constituida
como tal por su acto propio, según el grado con que Dios Creador lo da a
participar. Y éste es el ente real y concreto de nuestra experiencia”43. La
42
Se puede recordar aquí, con palabras de Brock, que esencia y ser siempre se dan
juntas, en el ente; de este modo, “para un caballo, ser no es otra cosa más que ser
caballo. Para un hombre, es ser hombre. Para Sócrates, es ser Sócrates. El ser
mismo —su «qué es»— es diverso en cada caso, porque viene constituido
conforme a diversos principios esenciales”. S. L. BROCK, L’ipsum esse è platonismo?, en Tommaso d’Aquino e l’oggetto della metafisica, Armando, Roma 2004, p.
205. La traducción es mía. Cfr. TOMÁS DE AQUINO, Sententia libri Metaphysicae, 4,
2, n.11
43
C. CARDONA, Metafísica del bien y del mal, cit., p. 59. Esencia y esse son, con una
acertada expresión de De Finance, «principios sintonizados»: “La esencia y la
existencia no son contrarios, sino principios sintonizados. La existencia es la
perfección de la esencia”, J. DE FINANCE, Être et agir, cit., p. 366
