El amor personal en Carlos Cardona.pdf


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CAPÍTULO I

“principio que actúa la esencia”, dejando la expresión esse in actu “para
indicar la realidad de los existentes concretos”32.
Cardona, siguiendo a Fabro, suele llamar al primer sentido «existencia»;
mientras que la palabra «ser» —o más precisamente «acto de ser»— la
reserva para el segundo sentido (esse ut actus). Entiende como existencia el
hecho de estar en la realidad, en el ser, “reducida a mero factum inerte y
cosista de presencia”33. El acto se reduce aquí a un momento inicial donde
se ha puesto en el ámbito del ser una esencia, que ya no es sólo posibilidad
ni sólo potencia.
Sin embargo, el “acto intensivo y emergente de ser, que habiendo
constituido a la esencia y, en ésta, a sus facultades, emerge como acción, es
lo que nos clarifica metafísicamente la entidad de la operación, y el
problema de la libertad y de la responsabilidad”34. El ser se muestra así
como principio de la perfección primera del ente —como el acto de la
esencia—, y también fuente de la perfección segunda, alcanzada en la
operación. El acto de ser es principio de todo acto del ente, empezando por
la actualidad de la esencia. Esta visión del ser permite a Cardona dar una
explicación del obrar humano a partir del acto de ser35, no sólo de la esencia.
La misma idea es expresada por Méndez con estas palabras: “Para
Aristóteles, el esse queda como un hecho fáctico (casi fortuito), para Tomás

32

C. FABRO, Partecipazione e causalità secondo S. Tommaso d’Aquino, cit., pp. 201-202;
cfr. C. CARDONA, Metafísica de la opción intelectual, cit. pp. 111-112, y 58-66. Sobre
este punto, cfr. B. MONDIN, Storia della Metafisica, cit., vol. III, pp. 706-707

33

C. CARDONA, Metafísica del bien y del mal, cit., p. 29

34

Ibid., p. 42 Y también: “En este estudio trato de exponer la verdad de la
actuación: que el acto de ser es activo de suyo, que hace ser a la esencia y
prolonga su actuación haciendo que la esencia constituya (que fluyan de ella)
las facultades, siendo por último el acto terminal y a la vez fundante de su
operatividad. El ente obra desde y por su acto de ser”, Ibid., p. 30

35

Cfr. C. CARDONA, Metafísica del bien y del mal, cit., pp. 29-44