El amor personal en Carlos Cardona.pdf


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INTRODUCCIÓN

19

convivencia y del esparcimiento, del gozo y de la enfermedad, de los más
altos vuelos del conocimiento y de las tareas aparentemente más triviales,
de las empresas más universales y de los acontecimientos más nimios, de la
alegría y del dolor”33. Una unidad de vida integrada en torno al amor —
caridad cristiana— a Dios y a los demás, con actos concretos que hacen la
vida más agradable a quien se tiene más cerca.
Y junto al amor, la libertad, como se puede leer en este texto, que sirve
de compendio a lo que se viene diciendo: “Esta es tu tarea de ciudadano
cristiano: contribuir a que el amor y la libertad de Cristo presidan todas las
manifestaciones de la vida moderna: la cultura y la economía, el trabajo y el
descanso, la vida de familia y la convivencia social”34. El amor a la libertad
de los demás es una característica muy particular de la enseñanza espiritual
de Josemaría Escrivá. Una libertad con un sentido, no ciega, porque “la
libertad adquiere su auténtico sentido cuando se ejercita en servicio de la
verdad que rescata, cuando se gasta en buscar el Amor infinito de Dios, que
nos desata de todas las servidumbres”35.
En los textos de Cardona podemos encontrar otras muchas enseñanzas
de San Josemaría, a veces citadas expresamente como el «querer querer»36,
la mayoría reflejadas en el mismo pensar de nuestro autor, como la unidad
de vida, la fidelidad al Magisterio de la Iglesia, u otras que hemos apenas
visto.

33

C. CARDONA, El mensaje de monseñor Escrivá, publicado en La Vanguardia,
24/6/1978

34

J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Surco, n. 302

35

J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Amigos de Dios, Rialp, Madrid 1988, n. 27

36

“Hay que querer elegir, hay que querer querer, que es como se comienza a elegir
bien: «deseos de tener deseos», pedía Mons. Escrivá de Balaguer a las personas
vacilantes”, C. CARDONA, Metafísica del bien y del mal, cit., p. 109. Otro ejemplo
podría ser el «comenzar y recomenzar»: “«Comenzar y recomenzar», era una
exhortación constante en la doctrina ascética de Mos. Escrivá de Balaguer: de él
lo he aprendido yo”, C. CARDONA, Ética del quehacer educativo, cit., p. 75, cfr. J.
ESCRIVÁ DE BALAGUER, Amigos de Dios, cit., n. 219.