La Vida Mistica de Jesus cerca de 1934 pdf.pdf


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LA VIDA MfSTICA DE JE StJS

eran profundam ente misticas, aunque expuestas
en parabolas. Los apbstoles de Jesus, cuidadosamente elegidos por El a causa de su previa experiencia de la vida y de sus merecimientos, fueron
tam bien iniciados por £1 y espiritualm ente instruidos en las reuniones secretas que nunca translucieron a los publicos relatos de Su vida.
De naturaleza dual fue la obra realizada por
los apbstoles y proseguida posteriorm ente por los
P adres de la Iglesia cristiana. Habia el circulo
esoterico o interno de los estudiantes del cristia­
nismo a quienes poco a poco se les aleccionaba en
los misticos principios subyacentes en las doctrinas de Jesus, y habia el circulo exoterico o externo que sblo escuchaban las parabolas y predicaciones publicas de Jesus, que am pliaron Sus discipulos.
Durante algunos siglos despues de la vida de
Jesus, la prim itiva iglesia cristiana fue mas bien
una escuela esoterica que una religion publica, y
hasta la reunion de los concilios en los siglos IV
al vii no se adoptb la actual organizacibn eclesiastica, divorciada del cristianism o mistico.
Con todo, los pocos a quienes en cada pais se
juzgaba aptos, podian ingresar en los apenas conocidos circulos intem os y recibir la brillante luz
de la trascendental iluminacion. Es indudable que
el circulo externo, con su eclesiasticismo, realizo
una gloriosa obra, y no critico los planes que perm itieron fom entar la obra externa y acrecentarla
con m ayor robustez y am plitud que la obra del
circulo interno.
Aun hoy dia la proporcion de los dispuestos a
ingresar en el circulo interno es tan exigua en
comparacion de quienes tan sblo estan parcial-

I
MILAGROS DE JESUS

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mente preparados p ara la obra del circulo exter­
no, que parece vana ta re a am pliar el circulo in te r­
no lo bastante p ara cum plir la m agna obra de
m antener los elementos misticos del cristianism o
y desenvolverlos en el porvenir.
No puedo estar completamente conforme con
quienes critican a la iglesia diciendo que la organizacion eclesiastica ha corroido el corazon del
cristianismo, y que las pomposas ceremonias ^y
complicados rituales no han dejado lugar a la m is­
tica obra del circulo interno. El desenvolvimiento
espiritual depende de la evolucion, y pocos son capaces de evolucionar rapidam ente. La obra mas
am plia debe efectuarse entre las masas a fin de
que por lo menos el uno por mil halle el sendero
que conduce al circulo interno.
Antes de que Jesus diese principio a Su m ag­
na obra y fundase Su escuela personal con escogidos neofitos que habian de ser Sus fieles apostoles, tuvo que a fro n ta r una vez mas las pruebas
de la superior iniciacion; pero no ya como neofito,
sino como Cristo. Y pues Su obra debia cumplirse
en el mundo objetivo, tam bien Sus pruebas y experiencias habian de ser de indole objetiva. Por
esta razon, el prim er incidente de Su vida publica
fue el de retirarse a m editar en el silencio y la
soledad.
En otro capitulo aludi a la entrada en el silen­
cio y comente los beneficios de la silente meditacion. En los Evangelios de Mateo, Marcos y Lu­
cas hallamos la referencia a la entrada de Jesus
en el silencio, o sea que se retiro al desierto, mientra s que el Evangelio de San Juan nada dice de
ello. Sin embargo, el apostol Juan es el evangelista mas mistico y su Evangelio da mayor im-