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de aquí la suciedad de esa alegría (falsa y contaminada de pecado) con la que quieren
aplastarnos los Karpans llenos de celo colérico y mediante cuya inspiración (mantienen) sus
injustas leyes los tiranos de las provincias?
Sí, ¿cuándo aparecerá (triunfante) nuestra Piedad (cada vez más sólida) y perfecta,
juntamente con Tu Justicia? ¿Cuándo vendrá trayendo la felicidad a nuestros hogares y
abundantes pastos en nuestras tierras (para nuestras vacas y demás ganado)? ¿Y quién nos
dará (al fin) una vida tranquila libre (de las persecuciones y atropellos) de los crueles de mala
fe y costumbres perversas? ¿Sobre quién se posará la sagrada sabiduría de Tu Buena Mente
(para guiarle) en su tarea (esta tarea de rescatarnos y vengarnos)?
¿A quién, sí (elegirá Tu Justicia para que lleve a cabo tal empresa)? La respuesta (¿está
ya cerca?) Que así sea, pues tal (queremos y esperamos) los Salvadores de las Provincias y
los que ayudados con la gracia de Tu Buena Mente irán de la mano de la agudeza mental
(según ésta es entendida entre tus santos), cumpliendo todos tus mandamientos, ¡oh Ahura!,
con la ayuda (aún) de Tu Orden Santo y de acuerdo (enteramente) con él. Sí, hombres deben
surgir. Hombres resueltos enemigos del odio (y en todo amigos nuestros).
YASNA XLIX
VICISITUDES Y ESPERANZAS. HONOR A FRASHAOSTRA Y A OTROS JEFES
Bandva ha luchado siempre contra mí. (Sí, desde que apareció por primera vez ya
amenazador, por desgracia siempre ha sido suya la ventaja en la lucha.) Es el más poderoso
(en cuanto a fuerza bruta) y (valiéndose de esta ventaja) quiere aplastar la mía cada vez que
trato de ganar a los descontentos (es decir, los que de algún modo dependen y se unen a mí)
poniendo en ello un (celo) santo. Ven, pues, ¡oh Mazda!, con dones (que sean verdaderos
medios para que pueda vengarme) y para (curar) mi tristeza. Por medio de Tu Buena Mente
(tan pródiga en inspirados recursos) consigúeme la muerte (de Bandva).
(Sí, en efecto, es el más fuerte) y obrando como mal juez (este malvado) de Bandva (no
hace sino) dudar y aquilatar todo (en mi diligente programa de propagación de nuevas ideas de
reforma). Es (además) un farsante, está (continuamente) alejado del Recto Orden (de toda idea
sana del Deber), del que no recibe (ninguna inspiración feliz) y sí (por el contrario) (las de
realizar) muchas hirientes calamidades. No ha conservado y fortalecido la bondadosa Piedad,
don perfecto (y el mejor) en la Tierra, ni ha hecho preguntas a Tu Recta Inteligencia, ¡oh Ahura!
(para conseguir luz interior que guiara rectamente sus pasos).
Pero (¡todavía no se ha perdido todo!), pues has fundado, ¡oh Mazda!, esta dirección
religiosa (nuestras santas creencias por las que se luchó cuando nuestra última batalla perdida)
y has establecido (de modo inconmovible) Tu Bendito Orden (ordenada manera de vivir que lo
puede todo) para bendecirnos y salvarnos. Por su parte, en favor del juez (injusto) se ha
levantado el Demonio de la Mentira dispuesto a asestar sus golpes (por él). Por eso te ruego
(muy encarecidamente), ¡oh Ahura!, que no nos abandone la protectora jefatura de Tu Buena
Mente (y que ella sea la que rija a nuestro pueblo y a los que nos gobiernan). De este modo
repudio aún a todos los aliados de los malvados.
Los que fomentan y ayudan a la Furia de la Rapiña con mala voluntad y con su Rama
(envidia) y (no, a causa de ella, mediante un apoyo silencioso, sino) valiéndose también de sus
lenguas (cuya elocuencia demuestra que su) voluntad y deseos no están por las buenas obras,
sino por las malas, éstos apoyan y establecen a los Daevas (aumentando su poder) y no al
Señor. Es la Fe, su Fe pervertida, y la (insidiosa Perspicacia de los malvados) la que les mueve
a otwar así.
Pero él (el amigo soberano), ¡oh Mazda!, es nuestro (digamos) grueso, abundante
(corpulento sostén), que (se atreverá a arremeter contra esos enemigos incrédulos) y
(sostendrá) y guardará la Fe (frente a la Furia envidiosa) ayudado por el poder de la Buena
Mente (Tu Fuerza Justiciera). Pues todos los hombres (que tienen como estrella y norte) la