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viviente) de nuestra mejor paz? (¿Cómo verá tal hombre cumplido su deseo de verla provista
de pastos (abundantes) para el bienestar de su pueblo?) (Sólo este camino es el justo):
Dígnate, pues, ¡oh Ahura!, concederme tierras que posea con justicia. Con justicia, sí, y
libremente. Tierras que buscaré y obtendré (como conquistas para la causa). ¡Concédeme este
don, Señor!
(Sí, que el creador de gozos) me asegure esta posesión mediante Tu Recto Orden (Orden
que él ayuda a traer como signo vivo) de Tu protección. Y que (el ciudadano más valeroso)
pueda darle a su vez recompensa mediante un justo y suficiente trabajo, todo de acuerdo con
Tu Autoridad Soberana. (Que ese heroico fundador le conceda este don al que pueda hacer
florecer en paz la granja más expuesta), mediante el vigor (y ánimo que le conceda Tu bendita
protección), es decir, la porción de tierra más próxima a los campos que los enemigos tienen
como suyos.
(Y por ello, como acción de gracias y lleno de esperanza), Te ofreceré un sacrificio (al
tiempo que mil) alabanzas, ¡oh Ahura Mazda!, y asimismo a Tu Recto Orden y a Tu Santísima
Mente (cuyo templo mejor es el pecho de tus santos) y de acuerdo con Tu Poder Soberano y
Sagrado, con cuya ayuda el que tiene sus deseos (puestos en el Cielo) puede marchar por el
camino recto. Y en Tu Palacio (alegrado siempre por) las canciones, oiré las alabanzas que Te
ofrecen Tus Santos (los felicísimos) que ven tu rostro. Y (lo conseguiré por medio de estos
Yasnas que Te ofrezco aquí).
Y estamos dispuestos así mismo (a cantar Tus alabanzas y a anunciar Tus palabras), ¡oh
Ahura Mazda!, contando con Tu gracia y (según lo dispuesto y grato) a Tu Recto Orden. Y ello
puesto que Tú avanzas como amigo del predicador de Tu palabra Mathra mediante actos no
encubiertos de positivo alivio. Con lo que tal predicador, Mathra de Tu verdad, puede
conducirnos y establecernos en el bienestar (ahora) y en la gloria (luego).
(Por eso le incitaré insistentemente a que lleve a cabo su tarea. A que proclame el camino
recto) el que ya eleva su voz en Mathras, ¡oh Ahura Mazda!, él, Zarathustra, el amigo fiel
(seguidor del) Recto Orden, y con adoración humilde predica motivos de entendimiento
(destinados a obtener paz) en esta Tierra, y guía con voz que proclama Tu doctrina (enseñando
el camino que conduce a la Gloria). Que la proclama y la enseña de acuerdo con Tu Buena
Mente (que es como su constante ley).
(Y junto con este predicador principal de Tu palabra comprometeré a otros siempre en pro
de la misma causa.) Unciré a tus (siervos al sagrado deber), ¡oh Ahura!, ligeros y bien
alentados y dispuestos (como corceles para que dirijan su curso hacia el Cielo). Y llegando así
(por fin) a los Puentes (donde rige) Tu adoración santa y perfecta. Sí, unciré (y comprometeré)
a Tus poderosos mediante Tu Recto Orden y Tu Buena Mente. Y con ellos cabalga Tú también
y sé mi ayuda.
(Y cuando unza a Tus predicadores de Mathra para su carrera, entonces) me acercaré a
Ti con la adoración más profunda y mediante pies métricos sagrados (como estos que ahora te
dirijo yo, Zarathustra, y los que puedan dirigirte los semejantes a mí), pies métricos (versos) de
adoración celosa, oídos y conocidos ya a mucha distancia de aquí y con los brazos extendidos
(en actitud suplicante). Sí (me acercaré) a Ti, ¡oh Mazda!, en unión de Tu Verdad ritual sagrada,
con el homenaje del que presta ayuda libremente y con la santa virtud de (Tu) Buena Mente (en
mi alma).
Sí, me acercaré a Ti con estos Yasnas de Tu sacrificio alabándote (como respuesta a Tu
Misericordia), ¡oh Ahura! Y a ti, ¡oh Justicia!, mediante las acciones santas (hijas de) tu Buena
Mente (que vive en nuestro interior). Todo ello mientras tenga fuerza y poder sobre mi don y
privilegio sagrado. Y (mientras) actuando como el sabio me haga (como él) un suplicante que
consigue lo que pide.
(Todo mi deseo y mi plegaria es esto.) Por consiguiente, cualquier cosa que haga
(mediante estas primeras obras de adoración), es más, cualquier (obra santa) que brille como
digna a los ojos de (todos) los hombres a favor de Tu Buena Mente (cuyo carácter comparten,
como comparten y predican Tu gloria), las estrellas, los soles y la Aurora que nos trae la luz del