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aguas y las plantas? ¿Quién ha uncido los vientos a las nubes de tormenta para que se
muevan a gran velocidad? ¿Quién, ¡oh Gran Creador!, es el que inspira los buenos
pensamientos (dentro de nuestras almas)?
Esto te pregunto (al punto), ¡oh Ahura Mazda!, dime (pues) con claridad: ¿Quién como
hábil artesano ha hecho la luz y las tinieblas? ¿Quién ha sido el autor del sueño y del deleite
(que procuran a veces las horas de vigilia)? ¿Quién (hizo nacer y difundió) las auroras, los
mediodías y las medianoches, monitores (para el hombre) y verdaderos (guías) del deber?
(He aquí) lo que ahora deseo saber, ¡oh Ahura Mazda!, dime con verdad lo que a (mi vez)
tengo que divulgar: ¿Aumenta en realidad la Piedad (que amamos) el orden sagrado dentro de
nuestras almas? ¿Les ha dado a tus verdaderos santos el Reino (tan deseado) a favor de la
Recta Inteligencia? ¿Para quién has creado Tú a la madre Kine productora de gozos (y
beneficios), sin la cual (es decir, sin ganados) nuestra vida sería angustiosa?
He aquí lo que te pregunto aún, ¡oh Ahura!, contéstame justamente: ¿Quién modeló a
Aramaiti (nuestra Piedad), la bien amada, lo mismo que a Ti, poder soberano? ¿Quién con su
sabiduría directora ha hecho que el hijo reverencie al padre? (¿Quién hizo que fuese amado?)
Con preguntas como éstas, en tan gran número, ¡oh Mazda!, te acoso. A Ti, ¡oh Espíritu
bondadoso, hacedor de todo!
Y (ahora) te pregunto (todavía), ¡oh Ahura!, respóndeme con sinceridad para que pueda,
por mi parte, ponderar tus revelaciones (y excelencias), ¡oh Mazda!, así como las palabras que
(Te) pregunta (desde nuestro interior) Tu (propia) Buena Mente, para que podamos llegar, a
favor de Tu Orden, a la (recta) preparación de esta vida. Sí, dime cómo podrá mi alma crecer
en bondad con alegría. Que así sea (todo ello).
He aquí otra pregunta, ¡oh Ahura!, respóndeme con sinceridad: ¿Cómo santificaré la fe de
Tu pueblo, fe que me ha enseñado el bondadoso señor del reino, así como me ha enseñado
las advertencias que él dice iguales a las tuyas a causa (sin duda) de su (soberanía poderosa)
y elevada, es decir, por obra de su poder, pues mora en una mansión parecida (sin duda) a la
creada por Tu Orden Perfecto y Tu Acertada Inteligencia?
Esto quiero saber (así mismo), ¡oh Ahura!, dime con sinceridad si esta fe santa, que es lo
mejor de todo y que camina de la mano de Tu pueblo, mejorará mis tierras en Asha (siguiendo)
Tu Orden. Y si las palabras de Aramaiti (nuestra Piedad) justificarán nuestras obras. (En cuanto
a) las oraciones de mi entendimiento (mis meditaciones, éstas) te buscan a Ti, ¡oh Mazda!
(Ahora he aquí lo que) te deseo preguntar, ¡oh Ahura! Contéstame de modo claro: ¿Cómo
podrá acercarse la (Piedad una vez más y siempre luego para toda la eternidad) a tus
(adoradores), a quienes se les manifiesta Tu Fe, ¡oh Señor! Sí, te suplico que me contestes, ya
sabes que soy el primero de tus (siervos). A los otros (tanto los dioses enemigos como sus
infames adoradores), objeto son de mi odio espiritual.
Y ahora te preguntaré, ¡oh Ahura!, respóndeme con (entera) rectitud: ¿Quién es el justo,
en el sentido en que te formulo (como bien sabes) mis preguntas? ¿Quién es el malo? ¿Para
quién es (y cuál es el destino) del malvado? ¿Quién es peor y por qué no se considera como
pecador vil al que se levanta contra mí (en este intento por conseguir tu bendición)?
Esto me interesa saber (también), ¡oh Ahura!, habíame, pues, con sinceridad: ¿Cómo
desterraré de nosotros a ese Demonio de la Mentira y le enviaré con los que, llenos de
rebeldía, están debajo? Los amigos de la justicia (tal y como ésta vive en tus elegidos) no
sacan luz alguna provechosa (de sus enseñanzas. Como a veces les ocurre también a los
consejeros del hombre santo), cuando no estiman en nada las insinuaciones que Tu Benéfica
Inteligencia (les hace llamando a su alma).
Esto te pregunto (todavía), ¡oh Ahura!, contéstame rectamente: ¿Cómo me las arreglaré
para poner a ese Demonio de la Mentira en (las redes) de tu Orden Perfecto (orden que vive en
nuestros espíritus) para que lo aniquile por medio de Tu Mathra de doctrina y para sembrar una
terrible destrucción entre sus perversos creyentes e impedir así que estos opresores
engañosos y obstinados alcancen sus (bárbaros) fines?
Y ahora te pregunto, ¡oh Ahura!, contéstame con rectitud: Si por medio de Tu Justicia (que