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el mal, al que no puede reclamar nada en favor de su vida, que atenta con injuria legal
(protegido por ilegal poderoso) contra el rebaño del labrador o el ganado del agricultor? ¿Y al
que no dirige la palabra a los mentirosos (y renuncia) a la del Demonio de la Mentira?
Aún más me atreveré a preguntarte: ¿Cómo podría llegar a ser como Tú, ¡oh Gran
Creador y Señor de Vida!, aquel que con obras sabias se ha esforzado en promover (Tu Santa
Regla) a propósito del hogar, la región y la provincia, de acuerdo (siempre) con el Recto Orden
y con la Verdad? ¿Cuándo y mediante qué obras podrá llegar a ser de este modo?
¿Y qué religión es la mejor y más elevada y la que prevalece en cuanto a los asuntos (es
decir, a lo que importa) al alma? ¿Es aquella en la que creen los justos o en la que creen los
malvados? (Pero cesen nuestras preguntas.) Que sólo el iluminado hable al iluminado. No nos
(sigan) engañando los ignorantes (por mucho que levanten la voz). Dígnate Tú mismo, ¡oh
Ahura Mazda!, declararnos (la verdad como pleno revelador que eres de tu Poderosa
Inteligencia).
(Y vosotros, que os habéis congregado aquí), no prestéis ninguno oídos a Mathra ni al
poder de ese pecador (puesto que es un ignorante), pues hacerlo llevaría la ruina y la muerte a
los hogares, a los pueblos, a las regiones y a las provincias (volad, por el contrario, hacia las
armas sin prestarle atención), y destruid a todos cuantos piensen de este modo con vuestras
lanzas.
Escuchad, en cambio, a Aquel que concibió ideas de Orden Recto para los mundos. Al
Omnisciente. Es decir, a Ti, ¡oh Ahura!, que pronuncias el verdadero discurso con poder
absoluto sobre la palabra y con lengua franca (para guiarnos por el camino del bien). Envíanos
así mismo tu llama brillante (la llama de Tu altar con sus signos de decisión y de gracia para
que nos guíe) y para el bien de los esforzados (que creen, esperan y confían en Ti).
(Pero, ¡oh vosotros, que me escucháis!) Aquel que engaña a los santos causará más
tarde la destrucción. Su suerte será una larga vida de oscuridad, su alimento será inmundo, su
conversación pésima. ¡Oh viles, vuestra conciencia (pervertida) por causa de vuestras malas
obras os conducirá a esa existencia miserable!
Mientras que Ahura Mazda dará Inmortalidad y Prosperidad universal en la plenitud de su
Recto Orden y de Sí mismo, como cabeza que es del Reino (en el que vive en medio de sus
santos). E igualmente concederá el vigoroso poder de su Poderosa Inteligencia al que sea su
amigo en espíritu y en verdad (y cumpla sus promesas con fe).
22. Estas cosas son claras para los sabios que saben discernir (y que no están cegados
por el Pervertidor). Con (ayuda), ¡oh Ahura!, de tu Buena Mente (y con la esperanza de) Tu
Reino santo, el sabio sigue el Orden Recto en sus palabras y sus obras. Y para Ti, ¡oh Ahura
Mazda!, un ser así te resultará un ser útilísimo y eficaz (pues te servirá con todas sus fuerzas).
YASNA XXXII
SIGUE LA LUCHA EN MEDIO DE EVESES
(El monarca rival—con estas palabras y las que siguen se puede suplir el sentido de los
versos que faltan—, en favor del cual algunos conspiran con objeto de asegurar su soberanía,
y que una vez en el poder llevaría la ruina y la muerte a los hogares, a los pueblos, a las
ciudades y a las provincias, no ceja en sus esfuerzos, y entre otras cosas instiga a sus devotos,
a los que le siguen, a no apartarse de la fe que les inspira mediante su falsa religión; todo con
objeto de conseguir lo que se propone.) 1. El deudo del Malo que aspira a triunfar rezará (como
yo, Zarathustra, recé) en unión de sus ciudadanos que con él se afanan, de los compañeros
que creen y confían en él y de cuantos adoran a Daeva. Pero en mi mente anclada está la
devoción y amor a Ahura Mazda, el Gran Creador y Señor de Vida, y yo (y los que como yo
piensan) queremos ser tus heraldos, ¡oh Ahura!, y nuestro más vehemente deseo es mantener
apartados (de nosotros) a los que te odian y ofenden.