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A aquellos (por los que habló y se interesó el profeta) les contestó Ahura Mazda que
gobierna (las almas) valiéndose de su Buena y Poderosa Inteligencia, expresándose siempre
de acuerdo con su Poder Soberano y su Suprema Justicia de este modo: «He aceptado
vuestra Piedad, buena (adicta) y libremente sentida, y la he acogido para que sea como algo
mío.»
En cuanto a vosotros, Daevas, semillas sois de la Mala Inteligencia. El que os ofrece
sacrificios esclavo es del Demonio de la Mentira (e hijo) de la Perversión. Patentes están
vuestros engaños, a causa de los cuales se os conoce en la Tierra séptuple.
Confundís nuestros pensamientos con lo que hablarán los hombres realizando obras
perversas; con las palabras de los Demonios-dioses amados por vosotros, pero abandonados
por la Buena Inteligencia y (muy) alejados de la Justicia.
Por consiguiente, defraudaréis al género humano a propósito (es decir, en lo que afecta) a
una vida feliz (en la Tierra) y de la Inmortalidad más allá de este Mundo, puesto que el Espíritu
del Mal (es el que os dirige) con su mala inteligencia. Sí (él y sólo él) os ha gobernado (y sigue
gobernándoos) a vosotros, que pertenecéis (enteramente) a los Demonios-dioses, que de las
malas palabras os han llevado a las malas obras, como (gobernador y director que es) de los
malvados.
(Vuestro cabecilla) engolfado en el crimen ha deseado destruiros (a vosotros mismos). A
causa de ello se ha hecho famoso (y su doctrina conocida). Pero si esto es la verdad en cuanto
a los malvados, igualmente es verdad que Tú, Ahura, posees en Tu mente y en Tu memoria las
verdaderas (enseñanzas que muy a fondo conoces), y yo, sin apartarme de Ti ni de tu Reino y
siguiendo tu Recto Orden, cumpliré y estableceré (en Tu nombre) Tus preceptos.
El Jefe de esos siervos malvados no sabe que aquello que declaran como victoria sus
aliados, y hasta aquello por lo que él se considera (victorioso) confiado en su espada de hierro
reluciente, todo está destinado a la destrucción. Pero Tú, ¡oh Ahura Mazda!, con toda certeza
eres el que conoces (lo que ocurrirá cuando llegue) la destrucción total. Entre esos seres
mezquinos es notorio que se encuentra Yima Vivanghusha, que deseando despreciar a
nuestros hombres (y perjudicarlos) se comía la carne de las vacas (tras inmolarlas y
deshacerlas) en pedazos. Pero Tú, con tu penetración, verás, ¡oh Ahura Mazda!, que yo soy
muy distinto de ellos.
Un maestro malo (como es el cabecilla de nuestros enemigos) tratará de destruir (nuestra)
doctrina y con sus (perversas) enseñanzas trastornará el (verdadero) significado de la vida,
arrebatándome (a mí, además) mis riquezas, y aún (si puede) mi libre elección y el real (e
incomparable) tesoro de Tu buena Inteligencia. Por eso clamo a Ti, ¡oh Ahura Mazda!, y a Asha
(exponiéndoos, para que me ayudéis, las necesidades) de mi alma.
Sí, ese monstruo destruirá (si no me ayudáis) mis doctrinas (pues llega hasta blasfemar
de las criaturas más excelsas que viven o han sido creadas). Afirma que la sagrada Kine (alma
de los benéficos rebaños) y el Sol, es lo peor que pueden ver los ojos. Ofrecerá, además, los
dones de los malvados (como sacerdote que es de los demonios-dioses) y al final asolará
nuestras praderas con la sequía y lanzará su maza contra mí, Tu santo (tratando de que caiga
bajo el peso de sus armas).
Es más, destruirá mi vida, pues consulta con el Grande de los malvados (creyéndole
ciegamente y siguiendo sus palabras). Y arrebatará los bienes y tesoros heredados del dueño
del hogar y del ama de casa. El y los que le siguen son malvados y herirán como fieras (a mi
pueblo, repelidos como están y no inspirados) por el buen espíritu de los santos.
(Pero Tú, Ahura Mazda, los reprobarás, pues) en lo que respecta a las doctrinas
predicadas por esos desventurados, rebatidas por las santísimas obras (y hostigados ellos por
la verdad sagrada), Dios ha dicho: «Sois malos; habéis arrebatado la vida a Kine mediante una
maldición (maldiciéndola, sí, mientras la ofrecíais ayuda). Más que a la Justicia amáis a
Grehma, a los Karpans y el Trono de los que han elegido al Demonio de la Mentira (como
Deidad, Señor y amigo).»
Porque Grehma es esto lo que busca valiéndose de su poder y de la atracción de su