Los signos del zodíaco Louise Huber.pdf


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Leo

endurezca y que la fuerza de irradiación del corazón
se extinga. En este punto, Leo sólo se ve a sí mismo
y no piensa en los demás. Por eso es tan importante
que Leo expanda continuamente su conciencia y sus
sentimientos hacia los demás, en un constante ritmo de
dar y tomar. No debe perder el contacto con los demás,
quedándose sentado en su trono, solo y aislado.
Como ya hemos visto, Leo debe desarrollar la sensibilidad no sólo hacia su propio yo superior sino también
hacia el de sus semejantes. Esta refinada sensibilidad
debe expandirse hasta que sea consciente de la unidad
de todas las almas en el sentido de la frase: «Todos los
hijos de los hombres son uno en el corazón» o, como
se expresa en sánscrito: «Tat wam asi» («Yo soy ése y
ése soy yo»).
Dado que Leo rige el corazón, hoy haremos una meditación sobre el corazón para poder percibirnos internamente tal como somos y, de esta forma, abrirnos como
una flor de loto que con su luz interna irradia como un
sol hacia todo el mundo.

La polaridad Leo–Acuario
Eje de relaciones
En el plano mental encontramos
la correspondencia en la relación
con Acuario. Desde el punto de
vista esotérico, Acuario es el reflejo del centro del corazón en la cabeza. En este signo, la inteligencia
se une con el amor y se convierte
en la voz interior, la razón pura o

MC

DC

AC

t

¿Qué es en realidad el corazón?
En el corazón está anclado el hilo de la vida que mantiene nuestra vida en un ritmo constantemente palpitante,
permitiéndonos participar en la pulsación cósmica del
Ser. Cuando nuestro corazón deja de latir estamos físicamente muertos.

Pero en nuestro cuerpo emocional también tenemos un
corazón que se abre y se enardece cuando el amor lo
inflama. Cuando nuestro corazón se une a otro amorosamente experimentamos una alegría y una felicidad
supremas; en cambio, si carecemos de amor o comprensión, nuestro corazón sufre. Cuando estamos sin amor
sentimos una presión constante en el pecho. Si un ser
amado nos deja, en nuestro profundo interior sentimos
un dolor desgarrador y penetrante. Nuestro corazón se
contrae y se cierra. La carencia de amor puede incluso
asfixiar al corazón. Cuando alguien es incapaz de amar
hablamos de «un corazón de piedra» o de «un corazón
de hielo»; sin embargo, cuando se da amor el centro
del corazón florece. Así pues, Leo está relacionado con
la experiencia del amor y la fuerza del amor. También
existe una conexión con la casa 5, la casa del amor y
del erotismo (regida por Leo), y otra con el eje polar
Leo–Acuario, la cooperación del corazón y la cabeza.

a

79

IC

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