Los signos del zodÃaco Louise Huber.pdf

Vista previa de texto
27
Aries
El símbolo de Aries
q
El símbolo de Aries puede verse en la cara de todas las
personas. Sólo hay que trazar una línea imaginaria que
una las cejas y la parte superior de la nariz. Indica una
marcada conciencia de la propia personalidad con una
intensa fuerza para conseguir lo que se quiere, impulsividad y una penetrante capacidad mental. Pero también
una cierta tendencia a comportamientos violentos, coléricos, defensivos, etc.
Aries es el signo de los nuevos comienzos y los nuevos
desarrollos. En la naturaleza podemos ver el símbolo de
Aries en los capullos y en las hojas recién brotadas que
encarnan la nueva vida y el comienzo de un nuevo ciclo.
La envoltura externa es perforada por el impulso de
la fuerza interior para proporcionar espacio a la nueva
vida.
Este proceso de perforación es desencadenado por la
fuerza dinámica de la voluntad del yo interior. Esta fuerza puede actuar de forma destructiva o de forma creativa, dependiendo de cómo se aplique.
El efecto liberador de la fuerza impulsiva de Aries
Durante el mes de Aries tenemos la oportunidad de
colaborar con esta fuerza ariana renovadora que, como el efecto purificador del fuego, nos permite acabar
con viejos estados no deseados. Del mismo modo que
en primavera nos animamos a realizar la «limpieza de
primavera», también podemos llevar a cabo una limpieza de nuestra personalidad para liberarla de condiciones no deseadas. En lo referente a la salud, este es el
momento adecuado para eliminar los residuos acumulados durante los meses de invierno mediante la aplicación de curas purificadoras y el mantenimiento de una
dieta razonable. Pero eso no es todo, porque la vivificante energía ariana también nos permite disolver y
deshacernos de las cargas emocionales, los miedos y
las preocupaciones opresivas. De este modo, dejando
atrás lo viejo, podemos dedicarnos a lo nuevo con total
confianza.
Cristo resucitado nos dijo: «He aquí que hago nuevas todas las cosas». Esta frase hace referencia a la fuente del
vivificante elemento ariano que todos tenemos en nuestro interior; apunta a la fuerza crística o a la universal
fuerza del amor que todos poseemos y que abre nuevos manantiales de vida. En el mes de Aries queremos
abrirnos a estas fuentes de una manera muy especial.
Una vez que la fuerza del amor fluya libremente a través de nosotros, experimentaremos una renovación de
nuestra personalidad y aprenderemos a amar de nuevo.
La formación del yo
En Aries comienza el desarrollo del yo. Pero para avanzar en el proceso de desarrollo se necesita un centro
fuerte: se requiere seguridad interior. Si nuestro yo no
está aún suficientemente desarrollado, ahora podemos
cerrar
