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Aries
En su libro Astrología esotérica, Alice A. Bailey observa
que, para Aries, hay cuatro notas clave que imparten la
misma idea:
1.
2.
3.
4.
Expresa la voluntad de ser y hacer.
Desarrolla el poder de manifestar.
Entra a luchar por el Señor.
Llega a la unidad por medio del esfuerzo.
En el zodíaco, con Aries comienza el gran ciclo de lucha
hacia la expresión. Empieza el proceso de llegar a ser
uno mismo. La fuerza del yo se expresa de forma impetuosa pero, con frecuencia, de una manera todavía poco pulida. Aries es impulsivo, emprendedor y entusiasta.
Irradia fuerza y energía, y muestra coraje e intrepidez
incluso en situaciones desesperadas. Los nacidos bajo
Aries van siempre hacia delante y tienen la capacidad
de entusiasmar a los demás. Son pioneros que colaboran activamente en el progreso del mundo pero que
se preocupan muy poco por las consecuencias de sus
acciones. Aries actúa primero y piensa después. Quiere
obtener el éxito inmediato y de un sólo golpe, y tiene
muy poca paciencia para tareas a largo plazo. Necesita
el elemento vivificante de la acción fresca y única y, por
lo general, consigue las cosas al primer intento.
El prototipo de la fuerza impulsiva
Aries es el prototipo de la fuerza impulsiva de la cruz
cardinal (que en la filosofía hindú se conoce como principio rajásico) y, por consiguiente, está sometido a la
ley de tensión y relajación. De acuerdo con esta ley,
Aries tiene fases en las que participa en la vida de forma
muy activa y en las que se abalanza con un entusiasmo
desbordante hacia las metas que desea alcanzar, y fases
en que su energía se agota y necesita un período de
recuperación. En el campo de la psicología, este aspecto se manifiesta en forma de los característicos ciclos
maníaco-depresivos. La curva de energía psíquica de su
voluntad crece rápida e intensamente pero, al cabo de
un tiempo, vuelve a caer como es característico en la
cruz cardinal del zodíaco o cruz del impulso.
La impetuosa fuerza impulsiva de este signo de fuego
hace que, muy a menudo, se encuentre con que ha
rebasado el objetivo que se había establecido. Arrollar
y sobrepasarse son características muy típicas de este
signo. Le resulta difícil respetar los límites, tanto los
propios como los ajenos (especialmente estos últimos),
y esto le ocasiona dificultades en las relaciones con los
demás puesto que, con frecuencia, su carácter impulsivo
entra en conflicto con cualidades como la paciencia, el
tacto, la forma, la moderación, el decoro, etc. Uno de
los aspectos que Aries debe cultivar es la capacidad de
moderar y dosificar sus fuerzas, y ésta es una tarea en
la que trabaja a lo largo de toda la vida.
Por otra parte, la tarea espiritual de Aries consiste en
derribar los límites endurecidos y superar los muros y
las barreras levantadas por el miedo para que la vida
pueda progresar y desarrollarse.
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