Wilhelm Reich Carlos Frigola & Gerard Ponthieu (1979).pdf


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activo del partido comunista. Sus ideas son compartidas entonces por analistas como
Fromm, Berneld y Fenichel, que organizan un grupo de «psicoanalistas marxistas».
1931. Esta forma de inocular el virus político, el de la «peste emocional», que Reich combatirá
ferozmente, sobre/en el cuerpo psicoanalítico, provoca pronto fenómenos de rechazo.
Esta época, especialmente revuelta en Alemania, incita a maniobrar bajo mano con la
finalidad primordial de excluir a Reich de la Asociación psicoanalítica internacional y, más
tarde, del partido comunista. Anteriormente, el partido comunista, desaprueba la
creación de la Asociación alemana para una política sexual proletaria, es decir, la Sexpol.
Aparecen también las ediciones Sexpol Verlag con los folletos de educación sexual para
niños «Cuando vuestro hijo pregunta» y «La lucha sexual de los jóvenes», un librito del
que Reich reniega más tarde debido a su opción política: «Los aspectos políticos de esta
obra están superados y anticuados, por lo tanto sin valor» (1953).
No está de más citar un libro atrevido, en el sentido en que Reich no duda en desafiar
a la moral de la época -muy represiva se supone-, su código penal y todo un arsenal de
penas previstas para la corrupción de menores (de tanta actualidad no tan sólo en
Alemania).
Ahora bien, este libro dedicado a «la juventud sin límites de edades inferiores o
superiores» está destinado a subvertir la moral corriente: «Los jóvenes no tienen tan
sólo derecho al conocimiento sexual sino que, además, tienen derecho a una vida sexual
satisfactoria (...). Un derecho no se mendiga sino que se conquista». En La lucha sexual
de los jóvenes, Reich hace pedazos esta concepción reductora y castradora de la sexualidad cuya finalidad sería la reproducción de la especie. Habría sido un gran error de la
naturaleza el dotar a la mujer y al hombre de sexos destinados a acoplarse tan sólo las
veces necesarias y suficientes para la procreación, mientras que el deseo impulsa al coito
miles de veces durante una existencia... Quedando mucho que hablar todavía de la
función del placer. En esta época, impregnada como está de economismo, Reich designa
como únicos responsables de la represión sexual al capitalismo, la burguesía y a sus
objetivos aliados.
Se propone federar también las casi 80 organizaciones de consulta e investigación
sexual, obra de los pioneros Helen Stocker y Auguste Forel, las cuales contaban en total
con unos 35.000 miembros, muchos más que los de cualquier gran partido de Alemania
en aquel tiempo. Pero, dispersas, sino divididas por sus afiliaciones a los diferentes
partidos, su papel es limitado. De aquí el proyecto de Reich de coordinar estas
organizaciones entre ellas y ligarlas al partido comunista. Con el acuerdo de éste, Reich
elabora una «plataforma de política sexual». La acogida favorable del público conduce
rápidamente a la creación de la Asociación alemana para la política sexual proletaria,
abreviadamente Sexpol.
El primer congreso tiene lugar en 1931, en Dusseldorf, con la presencia de ocho
asociaciones que reagrupan en total 20.000 miembros, número que se duplicó
rápidamente en algunos meses. El rápido desarrollo de la Sexpol y la influencia creciente
que fue tomando hizo que los dirigentes del PC comenzaran a inquietarse primero y a
oponerse después, sobre la base de argumentos por lo demás escabrosos, como estas
declaraciones hechas por un médico comunista: Los problemas del orgasmo son un
asunto burgués. Para el proletariado lo importante es la obligación de procrear
(Congreso Sexpol de 1933, en el cual Reich fue cesado y la asociación disuelta).
1932. Reich desarrolla la crítica de las costumbres sexuales burguesas tomando como
referencia los trabajos antropológicos de Malinowski sobre los indígenas de las islas
Trobriand; publica también La irrupción de la moral sexual. En este mismo año, durante
la manifestación del 1° de mayo en Berlín, conoce a Elsa Lindenberg, bailarina de ópera
que formaba parte de la misma célula (así como Artur Koestler). Más tarde coincide con
ella en Dinamarca. En su trabajo como terapeuta de los movimientos corporales y como
profesora de danza moderna, utilizará la teoría de las corazas musculares. Se convierte
en su segunda compañera hasta que Reich parte a los EE.UU.
1933. Se le excluye del partido comunista. Hitler toma el poder. El partido comunista alemán,

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