Wilhelm Reich Carlos Frigola & Gerard Ponthieu (1979).pdf

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Decepcionado por los social-demócratas austríacos a los que acusa de venderse a la
patronal, se afilia al partido comunista y comienza a militar con ardor: manifestaciones,
octavillas, mítines y tomas de palabra. Más tarde, en People in Trouble, evoca la increíble
ingenuidad que le hace suponer que la adhesión a la revolución sería suficiente para
conseguir la razón de sus adversarios políticos. También habla de lo que motivó su deseo
de comprender a la clase obrera, las masas, y sus reacciones. De estas experiencias
extrae sin duda las mejores enseñanzas que llegarán a hacerle poner en duda la
ideología y práctica políticas, hasta el punto de que durante sus últimos años, negará
haber militado jamás. Es cierto que no aceptó nunca las responsabilidades políticas, pero
leyendo un resumen de sus actividades y hablando con los que estaban a su lado por
aquel entonces, no hay duda de su compromiso político, aunque sus actividades
estuvieran limitadas a cuestiones de higiene mental. (I.0.)
1929. Comprendiendo, con bastante antelación sobre sus contemporáneos, la necesidad
apremiante de crear centros de higiene social y sexual, Reich funda con otros cuatro
analistas y tres ginecólogos la Sociedad socialista de investigación sexual.
Más tarde abren las primeras clínicas de higiene sexual destinadas a obreros y
asalariados: información sobre el control de natalidad, puericultura, educación sexual de
niños y jóvenes, conferencias, debates públicos. Es la época de ilusiones obreristas.
Reich, en efecto, se abandona un poco al mito de un proletariado exento de la conta minación del microbio burgués. En Funktion des Orgasmus escribe que la genitalidad del
obrero no está recargada con las restricciones que comportan los intereses económicos y
los de la propiedad, siendo menos inhibida la genitalidad en cuanto la condición
económica es peor; «las neurosis son más escasas en el proletariado».
Esta actividad política aumenta con la investigación teórica dirigida a conciliar
marxismo y psicoanálisis. Aparición del «Materialismo dialéctico y psicoanálisis», en una
revista moscovita. Septiembre. Estancia en la URSS. Reich queda fascinado por las
transformaciones que aporta la revolución de octubre, tales como la liberación de las
leyes sobre el matrimonio, el divorcio, el aborto, la homosexualidad, el control de
natalidad y, también, las nuevas perspectivas en materia de educación sobre el niño y
adolescente. Organiza una gira de conferencias con algunos colegas rusos, que a su vez
le permitirá observar algunos centros educativos experimentales y escuelas maternales.
Así establece amplios contactos, principalmente con Vera Smith, célebre educadora y
animadora de un jardín de infancia experimental. Reich cataloga este intento bastante
desacreditado, sin duda como «el primero en la historia de la pedagogía para dar un
contenido a la teoría de la sexualidad infantil». Reich no vacila sin embargo en
reprocharle algunas concesiones a los conceptos psicoanalíticos de la época como la de
haber tomado como dogma la necesidad de la «sublimación por el principio del placer»
en el niño en vistas de su «adaptación a la realidad». Se muestra ahí, sin duda, un
efecto del «patriotismo político» que tanto criticó.
1930. A finales de septiembre Reich se marcha de Viena a Berlín. Probables razones: 1) por un
lado está realmente decepcionado del comunismo austríaco (tan sólo 3000 inscripciones
en todo el país) en un momento que él estima políticamente muy activo; 2) en Berlín
espera encontrar mejor contexto para propagar sus ideas (el partido comunista tiene una
base particular mucho más importante y la reforma sexual hace progresos bajo el
impulso de pioneros como Helen Stoker y Magnus Hirschfeld); 3) por otro lado, la
frialdad -por no decir hostilidad- que cada vez más le oponen los psicoanalistas vieneses;
4) se añade el deseo de hacerse analizar por Rado en Berlín. Después de haber
«husmeado» la atmósfera berlinesa, se da cuenta del extremo interés manifestado sobre
todo por los jóvenes respecto de sus tesis referentes a la estrecha relación entre
sexualidad y política. Desde entonces Reich concibe el propósito de impulsar igualmente,
a nivel práctico, un trabajo de integración entre la liberación sexual y la socioeconómica.
Hasta el punto de que para él todo terapeuta debe examinar, no tan sólo los problemas
individuales de cada paciente, sino los de la sociedad en su conjunto, ya que no basta
con tratar y en lo posible curar, sino también prevenir.
Reich se encuentra como miembro de la sociedad psicoanalítica de Berlín y militante
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