Wilhelm Reich Carlos Frigola & Gerard Ponthieu (1979).pdf

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instalan en los alrededores de Tucson. El experimento es televisado y los periódicos
relatan el éxito de la operación: llueve en el desierto.
1955. Reich ha de vender la mayor parte de sus instrumentos de laboratorio para pagar los
gastos de la justicia y sus últimas investigaciones. Se encuentra prácticamente solo en
Orgonon. Gladys Meyer Wolfe atestigua que, durante todo el verano, Reich se alimentó
de patatas de Orgonon, leyendo a Rousseau y el Nuevo Testamento. Su salud no es
buena; el estado de su corazón le inquieta; pensando en su muerte, se hace cavar un
hoyo en su lugar favorito de Orgonon. Finales de agosto: conferencia de orgonomistas.
Reich presenta un informe sobre OROP-DESERT: íntima relación con una joven biólogo,
Aurora Karrer.
El doctor Michael Silvert, médico orgonomista y colaborador de Reich, es arrestado al
transportar acumuladores. A los dos, así como a la Fundación Reich, se les inculpa, por el
antiguo abogado Mills («el Judas Iscariote del siglo XX», dirá Reich) de ultraje a la
magistratura. Escribe a Neill: «No ves, amigo Neill, cómo tu edificio de respeto liberal de
la neurosis se desmorona, que no hay que confundir la realidad del hombre patológico
con el principio de la dignidad humana de Locke. Se ha arrastrado a la humanidad entera
hacia el abismo a causa de esta especie de confusión liberal...»
La preparación de su defensa le tiene ocupado todo el otoño. Se instala en un hotel de
Washington.
1956. Se fija el proceso para el 30 de abril ante el tribunal de Portland. Reich todavía no
comparece. Se hace objeto de una orden de arresto. Detenido el 1 de mayo y conducido
con las muñecas esposadas.
El proceso tiene lugar los días 3, 4, 5 y 7 de mayo. Reich rehusa defenderse de la
acusación de ultraje al tribunal, tan sólo habla de la validez de sus descubrimientos,
combatidos sin cesar por «el complot comunista». Después de 10 minutos de
deliberación, un jurado de «pequeños hombres» da su veredicto: culpable.
La sentencia tiene lugar el 25 de mayo: se condena a la Fundación a una multa de
10.000 dólares. Silvert a un año de prisión y Reich a dos años de prisión. Anteriormente,
un dictamen psiquiátrico deduce que Reich está «perfectamente sano de espíritu», sin
embargo, había sido habitual hacerlo pasar por loco. Los dos condenados hacen una
apelación y obtienen su liberación bajo fianza durante los diez meses que dura la
tramitación. El 29 de mayo, escribe a Ilse Ollendorf: «Tienes razón: difícilmente me
someteré al régimen penitenciario y muy probablemente será mi asesinato».
En Orgonon agentes de la FDA acaban de ordenar la destrucción de los acumuladores
y la incineración de todos los boletines, folletos y revistas que han sido encontrados en el
laboratorio. En Nueva York, el 23 de agosto, un camión repleto de todas las obras
encontradas en el Orgonon Institute, se destruye en el fuego del incinerador de
Gansevoort.
1957. Se confirma el juicio y Reich es detenido el 11 de marzo y encarcelado el 12 en la
penitenciaría federal de Danbury, Connecticut. El 22 es transferido a Lewisburg. Se
instala en la cárcel, trabaja en la biblioteca, elabora un libro sobre conceptos
orgonométricos. En mayo se preocupa de las formalidades para alcanzar la gracia
presidencial, pero en vano. Escribe a Peter (...) «Me siento orgulloso de encontrarme en
tan buena compañía, Sócrates, Cristo, Bruno, Galileo, Moisés, Savonarola, Dostoievski,
Gandi, Nehru, Midzenki, Lutero y todos los que combatieron contra el diablo de la
ignorancia, los decretos legítimos y las plagas sociales... Has aprendido a confiar en Dios
de la misma forma que nosotros hemos comprendido la existencia y el reino universales
de la Vida y el Amor».
Espera su liberación bajo palabra el 5 de noviembre. Muere el 3 de noviembre por la
noche. Paro cardíaco, dirá el acta de defunción. Es enterrado en Orgonon durante una
ceremonia no religiosa, conforme a su última voluntad.
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