PROPUESTA DE UN CRITERIO DE LECTURA DEL LIBRO I DE EL CAPITAL DE KARL MARX%20.pdf


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nuestro   entorno   y   logramos   reconocer   un   objeto   útil   y   además   de   reconocer   las
condiciones de su intercambio. 
Comprender   que se trata de un objeto mercantil, es consecuencia de una
elaboración  social   e  histórica   preexistente   a  la   nuestra,   de   las  relaciones  prácticas
dentro del modo de producción capitalista. Por lo tanto,  forma parte de los supuestos
de los que tratamos en la introducción: es un objeto que no puede ser concebido sino
como producto del trabajo y además, objeto propio del intercambio y a esto último lo
llamamos, valor de cambio.  Lo que nos lleva a pensar que no podemos  concebir ese
objeto sino como una dualidad: se pone de manifiesto no solamente como satisfactor
de necesidades sociales sino que también es objeto de intercambio. 
Por   consiguiente,   para   pensarlo   como   "forma   elemental   de   la   riqueza
capitalista", es necesario concebirlo como objeto útil y al mismo tiempo, objeto que se
intercambia.   Pero   llegar   a   esta   conclusión   es   resultado   de   realizar   la   reflexión
consistente en analizar el significado de la práctica: entendemos que todo objeto del
intercambio   es   objeto   útil,   y   éste,   es   el   contenido   de   su   representación;   pero   es
también un objeto transformado  según la otra característica que la primera reflexión
indica. El hecho de ser el átomo de la riqueza es también resultado de las relaciones
prácticas, pues el objeto mercantil se encuentra estructurado socialmente como tal
átomo de la riqueza, precisamente por su relación con el dinero, que  es el medio por
el   que   la   mercancía   cumple   su   ciclo   de   movimiento:   mediante   el   dinero   se
intercambia. De tal manera que la reconstrucción que realiza Marx de la mercancía
como   objeto   al   que   puede   inmediatamente   definir   como   objeto   del   intercambio,
además de útil y móvil en virtud del intercambio, es posible pues el objeto que se está
abordando como fenómeno, lo es, en virtud de la relación práctica que mantenemos
con él, lo que nos lleva a presuponer, como datos de la práctica, los supuestos sin los
que no es posible comportarse en relación a él, con la racionalidad con la que el modo