PROPUESTA DE UN CRITERIO DE LECTURA DEL LIBRO I DE EL CAPITAL DE KARL MARX%20.pdf

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responsable en consecuencia, a esa división, de la estructura de relaciones sociales,
que entonces son, por definición, mercantiles. Y el tejido de las relaciones mercantiles,
con su característica interdependencia de necesidades y satisfacciones de las mismas,
vuelve la sociedad, un conjunto que armoniza sus desarmonías, mediante la
realización del egoísmo de cada uno, que en esa realización promueve la armonía
colectiva, por medio de esa racionalidad, que Smith llama la mano invisible.
El trabajo, así pensado, como trabajo en general, es el que hace inteligible la
relación de valor.
No existe en Smith una problematización tan profunda como en Marx acerca de
esas ideas. Esto porque no se plantea la idea de que la realidad, sobretodo la realidad
social, se nos presenta, por así decirlo, recubierta de la condición de valor que la
práctica del tráfico de mercancías les atribuye necesariamente, que es uno de los
aspectos, de lo que en El Capital, viene a llamarse fetichismo de la mercancía. Por lo
cual, pese a lo problemático que puede resultar hoy día etiquetar posiciones la de
Smith se sigue considerando empirista; y pese además que tal designación en ese caso
es particularmente problemática, pues su concepción del sujeto, con su estructura
expuesta en 1759 en su Teoría de los sentimientos morales, nos da la posibilidad de
considerarlo como un racionalista muy sintonizado con el racionalismo del S. XVIII.
Asumir el punto de vista de que es necesario tomar como primer objeto de
reflexión ese mundo fetichizado, para desmontarlo y disolverlo, y haciendo esto
despejar el camino para la comprensión del objeto en su totalidad, es el camino de
Marx, y no el de los pensadores de la Economía política clásica, y es también,
condición indispensable para poder construir una exposición, que pueda mostrar dos
objetos, uno situado en la esfera del fetichismo y otro, después de romper esa esfera,
situado en la esfera de la producción, producción que es tanto del plusvalor como de
fetichismo.
