PROPUESTA DE UN CRITERIO DE LECTURA DEL LIBRO I DE EL CAPITAL DE KARL MARX%20.pdf

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esa idea es que se escoja el patrón, no la forma de vida. No se porpone escoger entre
ser patrón o ser asalariado, o no ser ni lo uno ni lo otro; b. porque se escoge en base
no a requisitos propios del que escoge, sino en virtud de ofertas de mercado; c.
porque el supuesto de (1) es la propiedad privada de los medios de producción, o sea,
quien es asalariado sólo puede escoger dentro de las posibilidades que se le presentan
por no ser dueño de medios de producción, nunca la posibilidad de ser patrón; d.
porque el trabajo asalariado mismo implica la dirección compulsiva y despótica por
parte de capital sobre la sociedad.
II. 1. el consumo, que se nos presenta en el espejismo como el ideal de la vida mejor,
por ser el asiento de la libertad, es lo que se niega en la vida real: se niega el consumo
porque el salario sólo reproduce la clase trabajadora; el consumo es el centro mismo
de la estrategia de auto reproducción del capital, contiene como su eje básico el
aumento sin fin de las necesidades y por lo tanto del consumo. Es, en primera
instancia, interés del capital, deviene interés del consumidor, pero no lo auto
reproduce, como si es básico para la auto reproducción del capital. (ver nuevamente
lo indicado sobre los lugares de Grundrisse).
Clave del éxito. El espejismo de la riqueza futura es una de las claves del éxito del
capitalismo, pues promete algo no falsable en principio, pues, aquel que no ha podido
conseguir la riqueza y la felicidad, siempre tiene la duda de que el fracaso es sólo
suyo, otro la ha conseguido por lo que entonces la culpa no es del sistema sino de su
propia incapacidad. Por otra parte, como todo espejismo, la riqueza que el capitalismo
promete, mientras creemos acercarnos más a él, más se aleja. El mostrar algo que
funciona como espejismo, le da oportunidad al capital para desarrollar mediante la
tecnología las necesidades; éstas se encuentran entre el espejismo en la mente, y la
meta, que es llegar a aquel, que, como nunca llega, el consumo se vuelve la razón de
la vida.
