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permiten que se roben las bestias para después colocar en las puertas de los establos un
sinnúmero de medidas de seguridad para capturar a los ladrones. Este sistema a sido
adoptado por la justicia de nuestro país y hasta pagan recompensas para capturar a los
malhechores, que entre otras cosas se ha vuelto un gran negocio. Por ejemplo aquí en la
prisión sólo cerraban los pasillos y cada cual aseguraba su celda para dormir: De la
noche a la mañana se fugaron diez prisioneros del patio séptimo. Después las directivas
implantaron las más estrictas medidas de seguridad, medidas estas arbitrarias desde
todo punto de vista, como todo el proceder de las fuerzas de policía. Me identifico con
Lewis por ejemplo cuando afirma que la policía norteamericana tiene esa mentalidad
uniformada de todos los policías que les exige demostrar que son pesos completos.
El trafico de droga es ejercido por algunos guardianes en la prisión y luego quieren
tapar su falta demostrando que son más rígidos y cumplidores de su deber, sometiendo a
los prisioneros a requisas permanentes y decomisándoles a los que “la” consumen, los
cigarrillos cuando ya los tienen listos para prenderlos. Eso sí, si este prisionero tiene con
que pagar el “impuesto”, no es castigado, pero si no tiene, pobrecito de él, le hacen un
informativo, el prisionero es conducido a los calabozos, el guardián por esta hazaña, es
bonificado con setenta y dos horas de permiso, hace doble negocio el angelito.
Igual sucedió cuando se fugaron los dos jefes del M-19 Iván Marino Ospina y Elmer
Marin, quienes burlaron toda la seguridad implantada por el ejercito y la policía, se
salieron vestidos de oficiales, con uniformes que miembros de la policía les trajeron
hasta la prisión por una buena cantidad de dinero. Para ese entonces, ese oficial era un
capitán de la policía que más tarde vino a desempeñar a la prisión el puesto de
subdirector. Ocupando este puesto, cobraba la suma de diez mil pesos para trasladar a
cualquier prisionero al pabellón séptimo, considerado aquí como el patio de mayor
comodidad. Este capitán, también siendo subdirector, introdujo a la prisión un revólver
con el cual fue asesinado Gonzálo Panesso, un prisionero. Después de esta muerte, el
muy hipócrita implantó una serie de medidas más que arbitrarias. Todo lavándose las
manos como Pilatos. Si algún guardián era sorprendido llevando a un prisionero hacia
alguna de las dependencias, este capitán comenzaba a preguntarle al guardián cuanto
dinero le había dado el prisionero para sacarlo de su pabellón, esto es lógico, porque el
que mal actúa mal piensa.
España y su cronología, que data desde la época de la pérdida de las colonias, en lo
que ellos llegaron a denominar “Las Indias”, que hoy todos conocemos como el
continente americano, que ha sido bien descrito en esa maravillosa obra de Azorin. Este
narrador me parece de los más raros escritores, es un acérrimo amante de las cosas
insignificantes y débiles. Lo que el mundo desprecia, es lo apreciado por él. De la
humanidad prefiere al sin oficio. De la niñez, adora la huerfandad. De la sociedad, sólo
quiere la pobreza. De la agricultura se inclina por el diminuto ajonjolí. De las mujeres,
sus preferencias son por las feas. De la zoología, es como los chimpancés, le gustas las
liendres. De la gastronomía, le encantan los sobrados o desperdicios. Todos estos
ejemplos, me conducen a razonar que este hombre tenia unos gustos demasiado raros.
Llegó a auto calificarse “El apóstol de la literatura y la resignación” al expresar así
sus propias frases. “París es un pueblecito de donde es Jeannette”, escribió Azorin. Este
misterioso pensador, es de los que ven la vida vuelta una miseria por su sola
imaginación, pero es como se imaginan el mundo. Por su manera de razonar, el mundo
no es más que una de desvaluadas monedas. Los personajes de Azorin son seres libres,
pero cargan dentro de su alma un confesor que les infunde miedo, amenazándolos para
enviarlos directamente al infierno y su sombra es un guardián que siempre los está
custodiando. Según este ingenioso hombre, las vírgenes no existen entre las mujeres, de
acuerdo a su teoría, solo existen ángeles carcomidos por la anemia y la fiebre amarilla.
