Agil Mente Estanislao Bachrach.pdf

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estás en la arena o buscando un libro. Algunas personas, simplemente, se sientan y meditan. Ya vimos que en estos momentos de claridad
mental aparecen más ideas que de costumbre. Los estudios indican que relajarse ayuda a la creatividad al menos en dos formas. Por un lado,
la relajación asiste directamente al proceso creativo y, por el otro, lo asiste de manera indirecta bajando los niveles de estrés, que son un
obstáculo.
Las ondas cerebrales más frecuentes son las beta, asociadas con etapas de sueño nulo, cuando se está despierto y consciente. Al
relajarse, las regiones más especializadas del cerebro empiezan a funcionar con menos actividad. Vimos que cuando sucede esto aparecen
mayoritariamente las ondas cerebrales llamadas alpha, que corresponden a niveles de baja actividad del cerebro. En estos estados alpha,
nuestras redes neuronales dominantes no están muy excitadas o encendidas. Tendemos a perder un poco el foco, empezamos a estar menos
concentrados y a fantasear cosas. Sucede a menudo antes de dormirnos, cuando a veces pensamos cosas ridículas o raras, empezamos a
viajar en nuestra mente y a imaginarnos cosas.
Cuando estas regiones bien especializadas del cerebro tienen menos actividad, el cerebro, como un todo, comienza a estar más activo. Es
decir, al bajar la intensidad de algunas redes neuronales permite mayor actividad general, en todo el cerebro. Si yo bajo el volumen de las
trompetas en una orquesta, voy a empezar a escuchar mejor el resto de los instrumentos. En estado alpha, las neuronas comienzan a
encenderse y disparar por todos los rincones del cerebro. Cuando esto sucede, la nueva actividad cerebral es dominada por las ondas
gamma, que están —ya vimos— directamente relacionadas con la aparición de los insights.
Cuando nuestra orquesta entra en calor antes de empezar el show, todos los instrumentos tocan cualquier cosa al mismo tiempo,
produciendo una especie de caos musical. Éstas serían las ondas gamma. Indican, de modo caótico, alta energía en el cerebro. Sin
embargo, las ondas gamma también pueden tocar en sincronía como si fuesen una alta energía sinfónica. Cuando esto sucede, ocurren altos
niveles de proceso de pensamiento. Existe una cooperación y comunicación entre redes neuronales muy distantes. El cerebro empieza a
integrar información compleja para poder descubrir significados o resolver problemas. Los monjes budistas en estado de meditación
presentan altos niveles de sincronía de ondas gamma en el córtex asociativo. Las regiones del córtex asociativo son no especializadas, es
decir, integran otras áreas del cerebro. En estados de relajación profunda, las partes especializadas del cerebro se silencian y las no
especializadas que integran las otras se potencian. Es un buen momento para que ocurra una revelación. Cuanto más relajados, más regiones
del cerebro que no estaban conectadas comienzan a conectarse más. Por esto, la relajación promueve directamente la creatividad porque
permite la aparición de más revelaciones, que ocurren al asociarse regiones distantes del cerebro.
Cajones que a la distancia se abren y se cierran, permitiendo a sus recuerdos asociarse libremente y de forma novedosa para generar una
idea nueva.
En esencia el estrés tiene lugar cuando nuestros mecanismos de supervivencia están muy activos, y estos mecanismos incluyen muchas
veces estar propensos a hacer juicios de valor bien rápidos o respuestas bien reactivas. Sabemos que, para poder ser lo suficientemente
flexibles como para probar nuevas ideas, necesitamos estar más tranquilos y no reaccionar tan rápido.
Veremos más adelante qué emociones, como el estrés, dependen muchísimo de una parte pequeña del cerebro que se llama amígdala. Sin
embargo, sólo el cinco por ciento de todos los estímulos sensoriales pasa por la amígdala. Por lo tanto, el cerebro genera muchas veces
reacciones emocionales con poca o limitada información. Estas emociones tienen directa influencia en nuestros pensamientos. Si
reaccionamos a éstas, y a sus pensamientos asociados, podemos empezar a perpetuar o exagerar reacciones emocionales. Empezamos a no
negociar. Mantenemos una perspectiva bien angosta. Escapamos o peleamos. Es entonces beneficioso permitir que nuestra reacción
emocional inicial se calme, baje un cambio en vez de perpetuarse. Para poder tener ideas más creativas es muy beneficioso relajarse.
Veremos en más detalle que, bajo condiciones de estrés, el cuerpo estimula la producción de una hormona, cortisol, que destruye células
neuronales del hipocampo. Esta región es muy importante para nuestra capacidad de memoria, pero también crítica para adquirir nuevos
conocimientos, para tener ganas de explorar.
En resumen, caminar en silencio, meditar, rezar o practicar cualquier tipo de actividad relajante no sólo nos beneficia en la reducción del
estrés y en bajar el nivel de la reactividad emocional, sino que además estimula los niveles de sincronicidad y actividades de las regiones no
especializadas del cerebro. Esto permite crear más espacio en la mente para estar más propenso a generar ideas creativas o revelaciones que
vengan desde nuestro inconsciente.
¿QUÉ ONDA ?
Las estrellas no pueden ser vistas durante el día porque su luz es sobrepasada por la del sol. De la misma manera, muchas ideas
no pueden ser descubiertas porque son como pequeñas luces que están sobrepasadas por la actividad del cerebro.
Esta actividad se la conoce como ondas beta. Son muy ruidosas, como el ruido que hace tu boca al comer papas fritas. Las
ondas alpha son aquellas más profundas, van más despacio y hacen menos ruido que las beta. Son las que se producen justo
en el momento de los insights.
Las ondas alpha calman tu mente y, de esta manera, vas a poder “ver” las soluciones que ya están ahí.
Cuatro sugerencias para promover las ondas alpha:
Un ambiente tranquilo, puede ser una habitación o un lugar afuera.
