Charla Padre Ibañez 2.pdf

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Una mujer de origen griego pero que nació en Egipto, casada con un
sueco, luterano, del que recibió su apellido; Rydén. Una mujer
mundana, que de catequesis aprendió de chica algunas cosas pero
nada más de modo que su vida de adulta la llevaba por la mañana
jugar al tenis y ganar copas, las primeras horas del tarde para pintar
y ganar también premios y se dedicaba a preparar los cocteles para
los invitados de su marido que era un alto funcionario de la FAO. Así
que anduvo por un montón de países pobres de África y después
recaló en Bangladesh, un país pobrísimo, junto a la India, un país
más pobre que la India. Así que con eso, a esa mujer que de cosas
de religión ni sabía ni se preocupaba, Dios quiso llamarla. Eso lo
vamos a comentar.
Su ángel custodio se le comunicó y le dijo: “Yo soy tu ángel custodio
y me llamó Daniel así que te voy a enseñar un poco”. Durante dos
meses la estuvo adoctrinando un poquito y después siguió Jesús con
su catequesis durante bastante tiempo. Eso comenzó en noviembre
de 1985. Así que durante ese año y medio se dedicó el Señor a
despertar en ella el Amor a Dios mismo y la capacidad para aceptar
este tipo de mensajes que Dios le daba o sea que tuvo que ir
venciendo todas estas dudas y las ansiedades que eso le causaba e
inclusive las ansiedades que le provocaban los sacerdotes a quienes
ella consultaba. Tuvo que hacer un largo proceso de conversión. En
1990 regularizó su situación matrimonial porque ella estaba casada
por el civil después de haber estado casada por su rito griego,
bizantino, pero normalizó su situación dentro de su iglesia ortodoxa
y siguió creciendo espiritualmente así que cuando todavía estaba en
ese proceso de conversión en Abril del 87 Dios le fue dando pautas
para la misión ecuménica a la cual la quería encargar.
Fíjense qué lindo, - he tomado un montón de citas de ese año,
desde abril del 87-, fíjense qué cosas buenas nos dice El:
