LA PARABOLA DE LA HIGUERA (3).pdf


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En el siguiente texto la esposa (figura profética) es llamada por el esposo cuando
la higuera ha cumplido su función. ¿Cuál es esa función?:
(Can. 2.13) “La higuera ha echado sus higos, Y las vides en cierne dieron olor;
Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven”.
La higuera debe echar higos, y la esposa se levanta al encuentro del esposo. “El
que lea, entienda”, dijo el evangelista.
Veamos otro pasaje:
(Ose.9:10)“Como uvas en el desierto hallé a Israel; como la fruta temprana de la
higuera en su principio vi a vuestros padres. Ellos acudieron a Baal-peor, se
apartaron para vergüenza, y se hicieron abominables como aquello que amaron”.
Seguramente el lector juicioso y observador notara que el verdadero énfasis de
dicho texto no está en la higuera, o en la vid, sino en las uvas… y en lo higos.
Ahora, en el siguiente pasaje, ¿Dónde está el enfoque del profeta?
(Jer.24.1-9)“Después de haber transportado Nabucodonosor rey de Babilonia a
Jeconías hijo de Joacim, rey de Judá, a los príncipes de Judá y los artesanos y
herreros de Jerusalén, y haberlos llevado a Babilonia, me mostró Jehová dos
cestas de higos puestas delante del templo de Jehová.2. Una cesta tenía higos
muy buenos, como brevas; y la otra cesta tenía higos muy malos, que de malos
no se podían comer.
3. Y me dijo Jehová: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Higos; higos buenos, muy
buenos; y malos, muy malos, que de malos no se pueden comer.4. Y vino a mí
palabra de Jehová, diciendo:5. Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Como a estos
higos buenos, así miraré a los transportados de Judá, a los cuales eché de
este lugar a la tierra de los caldeos, para bien.6. Porque pondré mis ojos sobre
ellos para bien, y los volveré a esta tierra, y los edificaré, y no los destruiré; los
plantaré y no los arrancaré.7. Y les daré corazón para que me conozcan que yo
soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se
volverán a mí de todo su corazón.8. Y como los higos malos, que de malos no
se pueden comer, así ha dicho Jehová, pondré a Sedequías rey de Judá, a
sus príncipes y al resto de Jerusalén que quedó en esta tierra, y a los que moran
en la tierra de Egipto.9. Y los daré por escarnio y por mal a todos los reinos de la
tierra; por infamia, por ejemplo, por refrán y por maldición a todos los lugares a
donde yo los arroje.
No cabe la menor duda: El énfasis en las escrituras no está la higuera misma, sino
el fruto de ella. Los individuos de entre el pueblo de Israel son esos higos
buenos… o malos. Este es el verdadero enfoque. Esto es lo que espera Dios de
su pueblo Israel: El fruto.
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