DOCUMENTO FINAL DEL ENCUENTRO NAICONAL DE PROCESOS NACIONALES D EREPARACION COLECTIVA.pdf


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Bogotá, 9 de abril de 2016

Señor:
Juan Manuel Santos Calderón
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA

1. DAÑO SOCIAL Y POLITICO
Los sujetos de reparación colectiva con incidencia nacional hoy reunidos en el “Primer
Encuentro Nacional de Delegados y delegadas de Comités de Impulso y Grupos de
Apoyo” manifestamos que la violencia política sufrida en las últimas décadas ha
significado un daño a la estructura de las organizaciones de víctimas, movimientos y
grupos sociales y pueblos ancestrales, que históricamente hemos luchado por la
reivindicación de derechos y garantías fundamentales, por la participación abierta y
plural y por las demandas de los grupos y organizaciones de base.
El daño colectivo al que hacemos referencia, es una estrategia histórica utilizada por
los actores violentos, Estatales y paraestatales, que estigmatizan y debilitan el tejido
social y el accionar de las organizaciones en la defensa de los derechos fundamentales
y para restringir el ejercicio de la libertad de expresión, la libertad de asociación, la
participación democrática y el pensamiento crítico, los derechos de los grupos étnicos,
mujeres y equidad de género, y el acceso equitativo a la tierra, todo lo cual ha
redundado en el favorecimiento de una estructura política y económica excluyente.
Una sociedad despojada de sus voces críticas, de la pluralidad, de los recursos
naturales, la tolerancia y el respeto a la diferencia, es una sociedad donde el ejercicio
de la democracia es inviable. El daño colectivo es un daño a la democracia.
2. ENFOQUE POLITICO Y TRANSFORMADOR DE LA REPARACIÓN COLECTIVA
Estamos convencidas y convencidos que la reparación colectiva debe ser el escenario
para que se recuperen las voces de los actores sociales, étnicos y de víctimas, la
participación ciudadana y el ejercicio de los derechos fundamentales como los pilares
del funcionamiento de la democracia. Esto solo es posible, si la reparación colectiva se
concibe como una política pública con enfoque transformador, orientada a la creación
y sostenimiento de condiciones sociales, políticas, económicas y culturales que hagan
factible nuestra incidencia frente a la realidad social. Una reparación con enfoque
transformador debe estar dirigida a que seamos reconocidos como interlocutores
políticos válidos; a que tengamos la posibilidad de reconstruir nuestras relaciones
fragmentadas entre los diferentes actores sociales y políticos de los distintos órdenes
locales, regionales y nacionales, con un enfoque territorial de impacto nacional.