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Volumen 2,
Nº
26.
Ambiente
Siglo
XXI
Página 10
SABERES AGENDADOS
Derechos del aborígen y
conservación de la naturaleza
Esp. en Educ Amb.
Prof. Nancy
Martinez
En todo el mundo, las civilizaciones aborígenes se enfrentan con serias problemáticas enraizadas en importantes conflictos de intereses.
En la mayoría de los casos la disminución de la biodiversidad hace
concentrar la atención en la protección de áreas claves sin tomar en
cuenta las necesidades sociales de los pobladores locales.
En este clima tan apocalíptico actual, los pueblos originarios y los conservacionistas están
realizando un gran esfuerzo para combinar los
derechos indígenas y la necesidad de protección del medioambiente.
El creciente deseo de los recursos naturales
como fuentes de mercantilización ya sea por
parte del estado o fuentes privadas, han conducido a una destrucción ambiental, no fácil de
revertir, aunque tampoco imposible.
En la búsqueda de la resolución de estas amenazas , cada parte tiene sus prioridades desde
sus costumbres y cosmovisiones.
Los pueblos originarios consideran que la importancia de conservar el medioambiente es
responsabilidad de las comunidades locales, en
especial de los pueblos que viven en áreas que
contienen una rica biodiversidad.
Argumentan que el medio que los rodea es mejor protegido cuando se conocen sus derechos a
los territorios, la autodetermlilnación, la personería legal y la libertad cultural, temen que
limiten sus derechos o sean expulsados de sus
tierras.
Por otra parte los conservacionistas ponen énfasis en preservación y mantenimiento de la
biodiversidad, mediante medidas sobre la pro-
tección de flora y fauna,
la restricción del comercio, el usufructo de especies salvajes.
Ambas posturas son
verdaderamente aceptables, y las mismas enfrentan
con similares
amenazas.
Por un lado los aborígenes tienen la preocupación de que algunos
grupos de interés limiten sus derechos y por
otro los conservacionistas les preocupan la
posible tentación económica de mercado existiendo la posibilidad que
estas comunidades rematen sus recursos al
mejor postor.
El uso sostenible indispensablemente requiere de la satisfacción de
las necesidades de los pueblos locales y la contención del uso de los recursos naturales.
Los valores ancestrales y relaciones entre los
pueblos indígenas han sido siempre prácticas
incorporadas a los vínculos entre los mismos.
Como ejemplo en la provincia de Salta, existen
más de nueve comunidades que comparten
costumbres y creencias.
Por lo tanto, se deberán construir nuevas tramas en las relaciones culturales basadas en el
respeto, relacionando las distintas corrientes
filosóficas y espirituales, en todos los ámbitos
del conocimiento del ser humano.
De esta manera surgen potencialidades importantes, , para ello, primero el gobierno debe
regularizar la tenencia y uso de las tierras,
otorgando seguridad jurídica y de dominio, para las comunidades originarias y pobladores
regionales y locales.
Existe por suerte posibilidades de ayudarse
bilateralmente en programas de conservación.
Para las comunidades aborígenes el territorio
excede en mucho el solo espacio de la comunidad, ellos lo consideran lugares sagrados de
cultura, garantía de vida para el pueblo y perpetuación de identidad.
