TEXTO 2.3 Beauvoir por Amelia ValcaÌrcel.pdf

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desconocer
quienes
le
plantean
el
reproche
de
sexismo[15]. El reproche habría que matizarlo: Beauvoir
es hegeliana. Acepta que la lucha entre conciencias
es la base de la Alteridad y admite que la dominación
es un fenómeno universal. Precisamente por ello puede
afirmar
que
universal,
"La
la
tentación
más
de
dominar
irresistible
que
es
la
más
y
que
existe"
tiene una primera matriz: la invención de lo femenino
como algo diferente de lo humano, como lo Otro. Ese
tramo, que no gusta, de la esclera, es uno de los que
permite
precisamente
realizar
uno
de
los
pasos
fuertes de la subida. Si lo femenino ha sido a la vez
declarado una esencia inmutable y subordinada y, sin
embargo,
inesencial,
es
porque
no
ha
luchado todavía nunca como conciencia distinta frente
a lo masculino: Y no lo ha hecho porque no lo es: lo
femenino en sí, por el momento, es sólo una esencia
definida desde lo masclino, el cual ha tomado para sí
el
masculino
y
el
neutro,
lo
específico
y
lo
universal y ha considerado a lo femenino meramente
una
particularidad
negativa.
"Efectivamente,
en
nuestros días el hombre representa el positivo y el
neutro, es decir, el macho y el ser humano, mientras
que la mujer es sólo el negativo, la hembra. Cada vez
que la mujer se conduce como un ser humano se dice
que se identifica con el varón"[16]. Es la subcultura
masculina, que se toma a sí misma arrogantemente por
lo
universal,
quien
realiza
esa
identificación
tergiversada. "La mujer es un existente al que se
