ARTE Y COMPUTADORAS 2011.pdf

Vista previa de texto
© Diego Levis 2000/2011
Arte y computadoras
interactivas se asemejan, pues ambos crean mundos ficticios en los cuales conceptos
intangibles adquieren una forma perceptible, ofreciendo, de este modo, fugaces
experiencias metafísicas (Reamey 1995)
Una de las características fundamentales de los espacios digitales inmersivos es la
inmediata sensación de soledad que percibe el usuario. Soledad que, desde el punto de vista
de las artes escénicas, invoca la necesidad de un contenido dramático capaz de dotar de
sentido y de vida al espacio inmaterial que rodea al espectador, visitante de un mundo
angustiosamente inhabitado, desafiantemente inerme.
La concepción de una escenografía y de una dramaturgia, a la que de algún
podemos calificar de para-teatral, se revela en este sentido como fundamental para el
desarrollo de nuevas formas de expresión artística que saquen provecho de las técnicas de
simulación digital. La cuestión es imaginar modos de participación activa de los usuarios,
capaces de que estos superen definitivamente su condición de espectadores. Nadie parece
todavía en condiciones de predecir la forma que adoptarán estas nuevas formas de arte
escénico, necesariamente punto de encuentro del cine, el teatro, los videojuegos, el ritual
primitivo, el happening y las fiestas populares.
Aristóteles, al señalar en su Poética que la imitación o mimesis es algo connatural al
ser humano desde la infancia, nos ofrece algunas de las claves que permiten explicar gran
parte del atractivo que ejerce la simulación -y como tal hemos de considerar las diferentes
formas de representación- y de este modo acercarnos a las relaciones que las técnicas de la
simulación digital establecen con el teatro. Aristóteles remarca además la importancia
primordial que tiene el entramado de la acción, haciendo del argumento el principio y el
alma de la obra,
“pues la tragedia no es imitación de hombres sino de acciones, de la vida, de la
felicidad y de la desdicha, pues la felicidad y la desdicha están implícitas en la acción,
y el fin es una acción, no una cualidad. Los hombres tienen cualidades en razón de sus
caracteres, mas son felices o al contrario según sus acciones. Por tanto, los personajes
49
