las drogas una industria capitalista y opresora y la juven.pdf

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gracias a que, por su misma naturaleza alienada, rentabiliza al tope lo que se llama "capital simbólico", es
decir, el conjunto de factores subjetivos, creencias, referentes, supercherías y mitos fantásticos que llevan en su
interior una enorme carga de poder opresivo, de fuerzas de alienación psicofísica y de delegacionismo y
dependencia, de modo que a la empresa concreta, a la iglesia, le revierte un beneficio global no estrictamente
económico aunque también económico. No hace falta decir cuales son los instrumentos de condena o
gratificación de la empresa religiosa de drogodependencia: el infierno o el cielo.
Una de las diferencias más llamativas entre las empresas legales y las ilegales del negocio de las drogas es que
las segundas tienen a su cargo una mayor cantidad de empleados provenientes del lumpen y de los
llamados marginados, de las franjas más empobrecidas del proletariado, etc. Ello es debido a que estos
sectores tienen, de un lado, una urgencia vital para encontrar subsistencia con cualquier "trabajo" por ilegal
que sea, carecen pues de escrúpulos; de otro lado, estos sectores por lo general ya están relacionados con
niveles de economía criminal por lo que no tienen mayores dificultades de contacto y hasta disponen de sus
correspondientes credenciales, títulos de trabajo, recomendaciones y referencias de otros empleos en la
economía ilegal, lo que incluso les hace más vulnerables ante los chantajes y amenazas de su patronal y de las
policías que usan sus ficheros, condenas y casos no resueltos para explotarlos más intensamente. Por último,
estos sectores se caracterizan por apenas vivir inmersos en la cultura popular, en el código de valores del pueblo
trabajador, pero también por tener su propia normativa, sus códigos propios, sus valores funcionales a la
existencia que viven.
Lo que definimos como "desarraigo cultural" es, muchas veces, una cosa que no sabemos muy bien qué quiere
decir: basta haber pasado por las cárceles o conocer un poco de cerca al "mundo de la delincuencia, la
marginación y la droga", al "hampa", usando terminología tópica, para saber que este "mundo del hampa"
tiene efectivamente su famoso "código del hampa". Sería muy ilustrativo analizar con cierto detenimiento los
orígenes históricos, los componentes clasistas, patriarcales y nacionales de esos códigos, para ver cómo y por
qué todas las izquierdas han tenido siempre más dificultades que las derechas para enraizar en ese mundo,
excepto en momentos muy coyunturales y puntuales. El "mundo del hampa" es mucho más influenciable por
las derechas que por las izquierdas porque su código de valores es substancialmente idéntico al de las
derechas: DEPENDE Y SE CENTRALIZA EN EL DINERO, EN EL INDIVIDUALISMO, EN LA
JERARQUIZACIÓN Y EN EL PRINCIPIO DE QUE EL FIN JUSTIFICA CUALQUIER MEDIO. Sin
entrar ahora a una crítica de los peligros que encierra usar el término "desarraigo cultural", lo mismo que el de
"anomia", tan querido por la sociología burguesa, debemos ser conscientes de que la ideología dominante en
una sociedad es la ideología de su clase dominante. De que por eso mismo, los sectores más aplastados,
desorganizados, atomizados y desestructurados del pueblo trabajador, sobre todo cuando su origen nacional
es EXTERIOR al del país en el que malviven, esos sectores son especialmente propensos a aceptar la
ideología dominante, o para decirlo más adecuadamente, sub-ideologías ramales pertenecientes al tronco
sociohistórico de la ideología burguesa. Mucho más podemos decir, y a la vez delimitar la utilidad científicocrítica, o sea, para revolucionar el mundo real, si nos extendiéramos a la ideología patriarcal, machista y sexista,
y a la ideología occidentalista, racista y gran-nacionalista. Pero carecemos de espacio.
Por la espesa alienación que padecen, esas franjas oprimidas son más propensas a seguir a la derecha que a la
izquierda. Por eso, dentro de esas franjas existen sectores, el llamado "mundo del hampa" especialmente
propensos, cuando no ya determinados por sus malvivencias infantiles, familiares, cotidianas,
contextuales, etc, A SER EMPLEADOS EN EL NEGOCIO ILEGAL DE LAS DROGAS o en cualquier
otra rama de la economía criminal. Y en determinados momentos de apuro para el poder opresor, cuando
necesita ampliar sus ataques a l@s oprimid@s, en esos momentos son precisamente esos sectores los que
SURTEN LA MAYORÍA DE TROPAS DE BASE DE LOS SELECTOS CUERPOS REPRESIVOS, DE
LA GUERRA SUCIA MAS SANGUINARIA, DE LAS BANDAS FASCISTAS Y RACISTAS, etc. Esta
incontrovertible lección histórica no anula la presencia de otros sectores e incluso de cachorros de la burguesía,
pero son los primeros los que forman el cuerpo de tropa de esas organizaciones. Ocurre que con el desarrollo
del pago a plazos y del crédito de baja cantidad pero suficiente para los niveles más bajos, con esos cambios,
aparentemente se extinguieron las fronteras de clase y las distancias dentro de las mismas clases. De este
modo, a simple vista desaparecieron esas bases sociales. Ni remotamente es así. Al contrario: desinflado el
globo del "milagro económico" reaparecen y con más fuerza y extensión. Y MUCHOS DE SUS
MIEMBROS SE RESISTEN A UNA CAÍDA DE SUS NIVELES DE CONSUMO ENTRANDO EN LA
ECONOMIA CRIMINAL ANTES QUE SUS PREDECESORES, CON MENOS EDAD, MAS
