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Mundo Desconocido: El Necronomicon
personalidad no pudo manifestarse. Como estilista nunca alcanzó nada parecido a la distinción de Poe;
siempre da la impresión de ser torpe, un aficionado. Su conocimiento de la expresión era superficial, e
incluso después de la experiencia de su matrimonio y estancia en Nueva York retuvo las actitudes
mentales de un adolescente. Es muy ilustrativa la lectura de la Juvenilia editada por Deleth en The
Suttered Room. Las narraciones escritas a la edad de seis años indican que se trataba de un niño brillante
e imaginativo. Habría pido una predicción acertada la de considerarle destinado convertirse en un
escritor. Pero el primero de sus cuentos "adultos", The Alchemist, escrito cuando tenía dieciocho años,
apenas muestra el desarrollo que cabría esperar: podía haber sido escrito por un ingenioso muchacho de
doce años. "¡Estúpido!, gritó, ¿No puedes adivinar mi secreto? ¿es que no tienes cerebro en el que
puedas reconocer la voluntad que durante seiscientos años ha mantenido la espantosa maldición sobre tu
casa...? ¡Te digo que soy yo! ¡Yo!, que he vivido durante seiscientos años para mantener mi venganza,
porque ¡soy CARLOS EL BRUJO!". Parece como si Lovecraft se hubiese atrofiado tanto intelectual
como físicamente a causa de "sus años de fatiga mortal y letargo". Y cuando nos damos cuenta de que
diez años después aún escribía la misma clase de prosa absurda y agotada, queda bien patente una falta
de recursos que le convertirá solamente en un torpe aficionado. Sprague de Camp describe un relato de
1919 como "una pequeña fantasía flácida", y otra como "un eficaz aunque sobre-adjetivado trozo de
horror". Fue en el año en que Lovecraft descubrió los cuentos de Lord Dunsany, quien a su vez había
estado influenciado por las fantasías del poeta William Morris. Durante un cierto tiempo, Lovecraft ceso
en sus intentos de asustar a los lectores con sus arrebatos y ensayó una prosa poética y "cantarina" que
era una reminiscencia de lo peor de Tolkien. "Por esto querría hablarme a mí mismo de Caturia, pero el
hombre barbudo jamás me aconsejaría volver a la playa feliz de Sona-Nyl... A continuación el océano ya
no me contó más sus secretos y, a pesar de que la Luna brilló muchas veces llena y alta en los cielos, .el
Barco Blanco del Sur no volvió nunca más". Pero al cumplir los treinta y aún unos años después volvió
al horror y escribió unos cuantos relatos aceptables aunque toscos, como The Lurking Fear y The Music
of Erich Zann. En 1924, Lovecraft se casó con Sonia Greene. Parece ser que fue la dama quien tomó la
iniciativa, y la pareja vivió en Nueva York. El matrimonio se rompió al cabo de dos años y Lovecraft
volvió a Providence. Fue entonces, en 1927, cuando finalmente empezó a escribir la obra por la que será
recordado: relatos como The Call of Cthulhu, The Case of Charles Dexter Ward, The Dunwich Horror,
The Colour Out of Space. Los estudiosos de los Mitos Cthulhu observarán que en The Dunwich Horror,
la entidad alienígena se dispersa mediante encantamientos mágicos del Necronomicon (En The Shunned
House, escrita tres años antes, el narrador se había servido de una especie de aparato para destruir la
"entidad"). Y de todas las narraciones Cthulhu de este período se obtiene la impresión de que Lovecraft
había estado estudiando la historia y la práctica de la magia.
The Colour Out of Space revela el principio de una nueva etapa del desarrollo de Lovecraft. El deseo de
crear horror puro se está desvaneciendo. Las mejores narraciones de su último período son de cienciaficción en lugar de historias de horror. Entre ellas se incluyen The Wisperer in Darkness, At the
Mountains of Madness y su obra final The Shadow Out of Time. Todas tratan de la noción forteana de
que seres de otras galaxias u otras dimensiones visitan nuestro planeta desde hace millones de años y que
aún es posible encontrar restos de sus civilizaciones... The Wisperer in Darkness contiene la inquietante
sugerencia de que estos alienígenas extraen cerebros humanos, los encierran en cilindros metálicos y los
envían por todo el universo. Pero incluso esta noción es presentada de forma fragmentada, sin sus
usuales intentos de hacer poner la carne de gallina al lector. Con la edad, Lovecraft estaba perdiendo la
capacidad de horrorizar. Ahora deseaba evocar la inmensidad del Universo, el misterio del tiempo y del
espacio.
Cuando escribí The Strength to Dream en 1960, estaba interesado sencillamente en las cualidades que
Lovecraft comparte con todos los escritores imaginativos, el deseo de estimular al lector hacia una
percepción más profunda de la realidad. Una vez identificado este "denominador común", puede verse
que no existe una diferencia fundamental entre Lovecraft y Hemingway, entre Theodore Dreiser y Jorge
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