Caja PDF

Comparta fácilmente sus documentos PDF con sus contactos, la web y las redes sociales.

Compartir un archivo PDF Gestor de archivos Caja de instrumento Buscar PDF Ayuda Contáctenos



APUNTES 5. Noviembre 2013 .pdf



Nombre del archivo original: APUNTES 5. Noviembre 2013.pdf
Autor: Sabina

Este documento en formato PDF 1.5 fue generado por Microsoft® Word 2013, y fue enviado en caja-pdf.es el 11/02/2015 a las 05:06, desde la dirección IP 189.217.x.x. La página de descarga de documentos ha sido vista 1503 veces.
Tamaño del archivo: 1.6 MB (55 páginas).
Privacidad: archivo público




Descargar el documento PDF









Vista previa del documento


Revolución
Mexicana

apuntes
noviembre 2013
número 5

MOTIVOS
APUNTES PARA LA HISTORIA. MI PRIMERA PRISIÓN RICARDO FLORES MAGÓN
POR LO QUE SE HACE UNA REVOLUCIÓN... PILAR QUINTERO SAHAGÚN
LA REVOLUCIÓN MEXICANA Y NUESTRAS TAREAS ACTUALES PABLO MOCTEZUMA BARRAGÁN
EL PODER EN EL DISTRITO FEDERAL MANUEL LARROSA HARO

2

GARY KILDALL, TIM PATERSON Y EL HIJO DE LA SEÑORA MAXWELL LUIS MANUEL GONZÁLEZ NAVA
LA VIOLENCIA EN VERACRUZ ISAEL CANTÚ NÁJERA
ZONA LIBRE

APUNTES ESTÁ EN FORMATO WORD 2003, VISTA PRELIMINAR AL 87%, Y EN PDF

RAZONES
Nuestro país nace, se nutre y enriquece también de sus grandes gestas y
movimientos sociales. Somos una cultura a la que le gustan las hazañas de
carácter histórico (hemos dado innumerables muestras de ello), aunque en
ocasiones estemos un tanto adormilados y encadenados por los intereses
económicos o las modas políticas, hundidos en cierta vacuidad.
Un ejemplo de ese enorme potencial transformador de la sociedad
mexicana, de su capacidad y vocación de cambio, fue la Revolución
Mexicana, uno de los procesos sociales más significativos y emocionantes
de nuestra historia y vida nacional.

3

Es justo recordar que nuestra guerra civil duró muchos años (1910–1917);
costó un millón de vidas (la población total era de quince millones); impuso
a la población una economía de guerra; fuimos invadidos por el imperio
yanqui; deshilacho el tejido comunitario, etcétera, etcétera. En suma, fue
una violenta transformación que sentó a futuro las bases estructurales del
México que hoy habitamos y, dada la situación actual del país, sufrimos.
Sin duda, un parteaguas, un antes y un después.
Por tal motivo, dedicamos este número de APUNTES al 103 aniversario del
inicio de la primera revolución social en el Siglo XX. Vaya entonces este
pequeño aporte editorial como un reconocimiento a su trascendencia.
Finalmente, un cordial saludo a todos nuestros amigos y lectores.

4

Escrito en la cárcel del Condado de Los
Ángeles, California, el texto que el lector tiene
en sus manos constituye el único testimonio
de primera mano del movimiento estudiantil
antirreleccionista de la primavera de 1892 en
la Ciudad de México con que se cuenta. Fue
publicado en un pequeño periódico de corta
vida, Libertad y Trabajo, “Semanario Liberal,
Independiente” (mayo-junio, 1908; Los
Ángeles, California. Director Responsable:
Fernando Palomares; Redactor en Jefe: José
H. Olivares. Admón.: Blas Vázquez), mismo
que pretendía dar continuidad al semanario
Revolución, suprimido por agentes al servicio
del dictador Porfirio Díaz en aquella ciudad
californiana semanas atrás. Fuera de esa
publicación, ha permanecido inédito hasta el
día de hoy. La fecha de su escritura, 18 de
mayo de 1908, es relevante: tres días atrás su
autor, Ricardo Flores Magón, había redactado
el manifiesto, suscrito por los miembros de la
Junta Organizadora del Partido Liberal
Mexicano, a través del cual se convocaba al
segundo intento insurreccional en contra de
la dictadura porfiriana. A 120 años de los
sucesos narrados, su lectura no deja de ser
enriquecedora.
Jacinto Barrera Bassols

APUNTES PARA LA HISTORIA
MI PRIMERA PRISIÓN
Ricardo Flores Magón
A la señorita Ethel Dolsen1

5

Algo extraño ocurría en la ciudad de México al comenzar
la primavera de 1892. La gente se movía, se agitaba,
como si con la entrada de la estación se hubiera
desentumecido en caduco organismo de la sociedad
mexicana. Vibraciones juveniles reanimaban la vieja
ciudad. Las sórdidas barriadas donde se pudre física y
moralmente la gente pobre, ardían en una atmósfera de
protesta. Las escuelas eran otros tantos clubes donde la
juventud estudiosa hablaba de los Derechos del hombre,
de Libertad, de Igualdad y de Fraternidad. En los pasillos
de los teatros, en los casinos, en las calles, en las plazas,
en las cantinas, en las tiendas, en los tranvías se hablaba
del Gobierno en tono rencoroso. Los ciudadanos
lanzaban miradas torvas a los gendarmes. Los policías
secretos eran designados a voces y perseguidos por la
estruendosa befa de los estudiantes. A gritos se referían
chascarrillos acerca de Porfirio Díaz y su mujer. Todo
indicaba que la autoridad había perdido su prestigio.
Hacía dieciséis años que una revuelta mezquina había
colocado a Porfirio Díaz al frente de los destinos de la
nación mexicana, y desde entonces había gobernado sin

interrupciones el país; aunque Manuel González había
figurado como presidente en los años de 1881 a 1884,
éste sólo fue un instrumento del siniestro Dictador. Díaz
preparaba en 1892 su segunda reelección y los
ciudadanos inteligentes se disponían a impedirla por el
inocente ejercicio del civismo. A eso se debía el extraño
aspecto de la ciudad de México al comenzar la primavera
de ese año.
Ya para entonces Díaz tenía en su pasivo cuentas
enormes de duelo y sangre. Las cabezas que habían
tenido la desgracia de descollar unas cuantas pulgadas
sobre el nivel de degradación moral que con su espada
había marcado el Dictador, habían caído por centenares,
por miles en todo el país. Las frentes de los viandantes
tropezaban en la noche con lo pies hediondos y helados
de los colgados en los árboles de los caminos.
En los vericuetos, en las hondonadas, en los recodos
fermentaba la carne de las víctimas del despotismo. Los
“rurales” –esos cosacos de la Rusia mexicana– cruzaban el
país en todas direcciones matando hasta la hierba, como

la pezuña del caballo de Atila. La prensa de oposición
había sido exterminada. Las oficinas de los periódicos
habían sido invadidas por las fuerzas del gobierno y
algunas de ellas, como la de El Republicano2 había sido
teatro de espeluznantes hecatombes. En El Republicano
habían sido destruidos los muebles, regado en el suelo el
tipo de imprenta, quebradas las prensas y sacrificados los
cajistas sobres esas ruinas.

6

Antes de la primavera de 1892 nadie hablaba. Los labios,
mudos, se apretaban, para impedir que se escaparan las
protestas que ya no cabían en los pechos. En las sombras
aguzaban sus oídos los espías, y una frase, una palabra o
una sílaba sospechosa de subversión, ameritaba la
muerte y la tortura en las tinieblas de los calabozos.
Silenciar el crimen, era una virtud; apologizarlo, era una
virtud más alta que se premiaba generosamente. Los
hombres de nivel moral más bajo, ocupaban en el
Gobierno los puestos más altos. Los pechos más viles
desaparecían bajo el brillo de las condecoraciones e
insignias de todas clases. Para ser general, ministro, juez,
gobernador y diputado, eran cualidades despreciables el
valor, la pericia, el talento, la sabiduría, el carácter: lo
indispensable era tener una esposa bella o en último
caso, un espinazo de bambú.
Rotas a sablazos las alas de la fuerza moral, para subir
era preciso arrastrarse. Las escuelas, regidas por
reglamentos de cuartel, surtían a la patria de eunucos en

lugar de ciudadanos. La presencia de un juez, o de un
gendarme, se hizo más inquietante que el encuentro con
un bandido. El turíbulo sustituyó a la pluma. La justicia
quebró su espada y se cubrió con el manto de Mesalina.
El Derecho era una incógnita irresoluble. Condensada la
Jurisprudencia en el sable de Porfirio Díaz, los códigos
fueron entregados a polilla en el polvo de las bibliotecas.
La tiranía política debilitaba el carácter; la tiranía del
hombre consumía los cuerpos. Si un hambriento robaba
una mazorca de maíz se le fusilaba. Si un funcionario de
vientre redondo se adjudicaba las rentas públicas, se le
declaraba benemérito de un Estado cualquiera o de la
Patria. El robo ratero se premiaba con la horca; el robo
en grande escala se premiaba con medallas y cintajos.
Tal era la situación en aquella época; tal es la situación
en nuestros días. Era, pues, extraña la agitación que se
notaba en la ciudad de México al comenzar la primavera
de 1892. En las calles se repartían volantes anunciando
mítines de estudiantes y obreros para oponerse a la
reelección de Porfirio Díaz3. Los tres o cuatro periódicos
de oposición que habían logrado vivir, gracias a que
adoptaron una actitud ambigua, animados por la
excitación popular acentuaron en sus artículos un sabor
marcadamente oposicionista. Ahogado en miedo, el
rebaño humano se soñó realmente pueblo. Las personas
que sabían leer se empaparon en los episodios de la
Revolución Francesa. Se hizo de buen gusto adoptar
modales de sansculotte4 y no pocos agregaban a su

saludo la palabra “ciudadano”. Los rostros mustios de las
masas apaleadas, ostentaban gestos audaces. Las frentes
marchitas se rejuvenecían al soplo de un viento heroico.
En los cuartos de los estudiantes se coreaba La
Marsellesa, mientras en las plazas y en las calles se podía
adivinar por las actitudes quien se soñaba Marat, quien
Robespierre, quien Saint Just5.

7

Así se pasaron algunas semanas en una dulce embriaguez
revolucionaria. Un civismo era lo que iba a oponerse a un
Gobierno absoluto sostenido por cuarenta mil
bayonetas. Manos armadas de boletas electorales
pretendían disputar la victoria a las manos armadas de
fusiles. Por todas partes se ensalzaba el civismo como
una fuerza contra la cual son impotentes los cañones y
los fusiles de los tiranos. Por ese estilo se soñaba con un
candor
verdaderamente
infantil.
Los
clubes
antireeleccionistas de obreros y estudiantes, se
pensaban de ciudadanos ansiosos de escuchar el verbo
de Mirabeau6 y Danton7 trasplantados a México. ¡Ah, si
hubiera habido un Desmoulins8!
Los clubes organizaron una manifestación pública en
contra de la reelección y se señaló la mañana del 16 de
mayo para llevarla a cabo, siendo el lugar de ésta el Jardín
de San Fernando. Desde temprano se vio invadida por la
multitud la amplia plaza en cuyo ángulo se encuentra el
panteón donde reposan los restos de Guerrero, de
Zaragoza, de Juárez y otros hombres ilustres.

La multitud hablaba alto; se sentía la necesidad de hablar
alto después de tantos años de sepulcral silencio. El sol,
el bello sol mexicano derrochaba su luz y calor; los
rostros se volvían con frecuencia hacia el sitio donde
duermen los héroes, como para arrancar una esperanza
de vida donde reina la muerte. Una gran confianza y una
gran fe henchían los pechos. Los estandartes de los
gremios obreros y de las escuelas ilustraban el bello
conjunto con sus colores fuertes y alegres. Abajo, se
agitaban las cabezas de la muchedumbre acariciadas por
un soplo épico. Arriba se balanceaban los penachos de
los árboles al beso de la brisa de mayo.
La muchedumbre, puesta en orden, comenzó a desfilar.
De los balcones llovían flores. Todo México entusiasmado
asistía a presenciar la manifestación. Vivas a la libertad y
mueras a la tiranía brotaban de todas las gargantas. Los
estandartes brillaban al sol. Las bandas de música
emocionaban a la multitud con sus acordes heroicos. En
cada guardacantón, en cada carro, donde quiera que
hubiera algo que pudiera servir de tribuna, se
encontraba un orador, ora de levita, ora de blusa,
atildados unos, broncos los otros como la tempestad.
El cielo azul ardía en la gloria de su sol de mayo. Más de
quince mil personas formaban la enorme comitiva que
se dirigió al barrio populoso de la Merced. A su regreso
era un río humano de más de sesenta y cinco mil
personas. Lo más enérgico, lo más viril de México

desfilaba por las calles de la rejuvenecida ciudad
afirmando sus ansias de libertad y de justicia.
Acobardado el Dictador, no se atrevió a ametrallar a la
multitud que no pensaba en las armas sino en los
comicios. ¡Ah, si hubiera habido un Desmoulins!
Durante unas cuantas horas, los esclavos, ebrios de
civismo, se creyeron libres; a las veinticuatro horas los
esbirros del Gobierno se encargaban de demostrar que el
inerme civismo es impotente para someter al
despotismo armado. He aquí lo que sucedía.

8

El diecisiete de mayo fue señalado por los empleados del
Gobierno para efectuar una manifestación a favor de la
reelección. Con bastante anticipación delegados de la
dictadura habían recorrido los pueblos del Distrito
Federal, comprometiendo a los hacendados a enviar a
sus peonadas a la Capital para que figurasen en la
comitiva, porque no se podía contar con el pueblo de
México, que decididamente se había afiliado a la
oposición. Por la fuerza se llevó a los peones a la Capital,
no se les dio de comer y desde muy temprano se les tuvo
en pie sin un trago de agua, sin un pedazo de pan,
custodiados por la policía para que no se desbandaran.
Los que sepan algo de México recordarán que los
obreros del campo –peones– son verdaderos esclavos.
Pues bien, esos esclavos y los lacayos de Porfirio Díaz,
eran los “ciudadanos” que “espontáneamente”–según
rezaban los periódicos porfiristas– iban a manifestar su

adhesión al Nerón de México. La Alameda fue el lugar
elegido para reunir este triste rebaño. Comenzó el
desfile, un verdadero desfile fúnebre. A la cabeza iban los
empleados del gobierno; los seguía la peonada. Todos
caminaban mirando al suelo como bestias cansadas
sobre cuyos lomos restalla el sol su fusta de lumbre. Al
verlos taciturnos y mudos, antojábase el desfile de unos
ajusticiados al camino del cadalso. Así deben haber
desfilado por las calles de Tenochtitlán, hacía el templo
Huitzilopochtli, los vencidos por el iracundo Ahuizotl.
La gente reía, en las aceras epigramas sangrientos
taladraban los oídos y hacían sangrar el corazón de
aquellos de los manifestantes que comprendían lo
ridículo de la farsa. Algunos querían huir, marcharse a
esconder su vergüenza y tal vez darle rienda suelta al
llanto; pero ahí estaban los gendarmes para evitar las
deserciones de los “espontáneos” manifestantes. Algún
estudiante tuvo la feliz ocurrencia de comprar grandes
cestos de pambazos –pan corriente– y una lluvia de
pambazos, como una lluvia de ignominia, azotó los
rostros, las espaldas y los pechos de los manifestantes en
medio de las risotadas y de la chacota del público. De los
balcones caían tortillas duras y desperdicios de cocina.
Entonces, provocando universal estupefacción se vio a
los peones encorvarse, recoger y llevar a la boca el pan
sin comprender el escarnio, sin darse cuenta de la burla
mortal que encerraba aquella lluvia alimenticia. ¡Los
miserables tenían hambre y la saciaban!

9

Surgieron los oradores entre el público. Era aquella una
indigna comedia que envileció la dignidad del hombre, y
el público reprobó la conducta del Gobierno que forzaba
a seres humanos embrutecidos por la ignorancia, el duro
trabajar y la miseria, a figurar como manifestantes
espontáneos en pro de la reelección. Las protestas
contra el despotismo atronaban el espacio y una lluvia de
esbirros cayó sobre los ciudadanos repartiendo golpes y
palabrotas. Comenzaba yo a dirigir al pueblo un discurso
de protesta contra la Dictadura cuando dos revólveres,
empuñados por manos crispadas tocaron mi pecho con
sus cañones, el gatillo levantado, pronto a caer al menor
movimiento que yo hiciera, truncando salvajemente mi
primer ensayo tribunicio. Rodeado de esbirros fui
conducido a la azotea del Palacio Municipal donde
encontré a una docena de camaradas de las escuelas que
también habían sido detenidos. Tenía yo entonces
diecisiete años de edad y cursaba el quinto año en la
Escuela Nacional Preparatoria. Mis camaradas me
informaron que también mi hermano Jesús había sido
arrestado y llevado, como otros muchos a una de las
Comisarías de Policía. El sol vaciaba lumbre sobre aquella
azotea. La sed nos producía fiebre; pero el malestar físico
era ahogado por nuestro entusiasmo. Soñábamos,
pensábamos en alta voz. No se nos ocultaba que
podíamos ser fusilados como tantos otros; pero éramos
jóvenes, éramos soñadores y el miedo no se atrevía a
llamar a nuestros corazones con sus dedos fríos.
Formidables policías de a caballo dejaron sus bestias en

el patio del edificio y subieron a vigilarnos. Nos decían
que en la noche nos “darían agua”. Los déspotas
mexicanos, por un eufemismo cruel cuando decretan la
muerte de alguien, dicen a los esbirros: “den su agua a
ése”. El cielo, irreprochable, brillaba intensamente. La
vieja y maciza Catedral proyectaba en la bóveda de añil
sus regios contornos. A lo lejos el Popocatépetl y el
Iztaccíhuatl levantaban sus nieves al cielo, como para
evitar que lo manchasen los crímenes de los hombres.
Algo como el bramido del mar sacudió nuestros cuerpos
haciendo volar nuestros sueños y alejarse como
mariposillas blancas. Era el pueblo que rugía.
En aquella época éramos los estudiantes los ídolos del
pueblo. Sin ponernos de acuerdo, todos tuvimos el
mismo pensamiento: correr al borde de la azotea para
ver lo que ocurría. El espectáculo era imponente. La
extensa plaza era un mar humano. La noticia del arresto
de los estudiantes y su probable muerte a las altas horas
de la noche, conmovió a todos como una corriente
eléctrica. El pueblo corría a salvarnos sin más armas que
sus puños firmes, al descubierto el pecho generoso.
Rápidos como el rayo caían los sables sobre aquel mar de
carne. La confusión era espantosa. La multitud, inerme
se desbandó. Brazos musculosos nos arrastraron casi a
un oscuro desván donde se nos amontonó como fardos
de maíz. En la noche escuchamos otra vez el rugido del
pueblo que llegaba apagado hasta nuestro encierro. La
multitud dispersada por la mañana se había armado de

cuchillo, de palos, de piedras y volvía en la noche para
rescatarnos. Oímos el rodar de los cañones listos para
ametrallar al pueblo. Las caballerías, sable en mano,
recorrían a galope las barriadas levantiscas del cuartel de
la ciudad donde estaban las escuelas. Se despejó de
ciudadanos la Plaza de la Constitución y en sus salidas
fueron colocadas piezas de artillería. El pueblo mataba a
puñaladas a los gendarmes. Los soldados cargaban a la
bayoneta o al sable sobre las multitudes dispersándolas;
pero éstas se rehacían y otra vez la sangre de los
oprimidos y de los agentes de los opresores rubricaba el
asfalto de las calles.

10

No se nos “dio nuestra agua” esa noche. La protesta del
pueblo nos había salvado haciendo comprender al
Dictador que no se toleraría un atentado contra
nosotros. En cambio, se nos martirizó. No se nos dio ni
un sarape ni un petate y teníamos que satisfacer
nuestras necesidades corporales en el mismo negro
desván donde se nos amontonó. Al siguiente día, como a
la una de la tarde fuimos sacados sigilosamente por una
puerta no frecuentada, se nos hizo subir de dos en dos a
unos carruajes cerrados que nos esperaban, y con las
bocas de las armas puestas sobre nuestros pechos
llegábamos a la prisión de Belén. Nunca había visto por
dentro esa horrible cárcel que en años posteriores me
fue tan familiar. Después de caminar por oscuros
pasadizos y de subir y bajar mugrientas escaleras nos
encontramos en un largo salón cuyo techo tocábamos

con las manos. Triste luz crepuscular hacía más horrendo
aquel antro fétido, húmedo, negro. Apoyé mis manos en
la pared y las retiré asombrado: esputos sanguinolentos
decoraban las paredes. Se nos había encerrado en el
departamento donde se hacinan a los mendigos que
infestan la ciudad. Había ahí leprosos, tísicos, sarnosos,
cojos, mancos, tuertos, ciegos, sordos, mudos,
paralíticos, llagados, sifilíticos, jorobados, idiotas, un
espantoso depósito de carne enferma que chorreaba pus
y mugre. Los tuberculosos tosían. Las moscas zumbaban.
Un vapor espeso y fétido mareaba a los más fuertes. Los
nervios se aflojaban en aquella antesala de la muerte.
Cansada la vista de la presencia de una corcova,
tropezaba con una llaga para no ver el rostro violáceo de
un tísico; se le daba la espalda pero había que ver
entonces la podredumbre de un sifilítico o los ojos
purulentos de un ciego, o la torturante fisonomía de un
idiota. La carne fermentaba a nuestra vista, se
disgregaba, se convertía en agua sanguinolenta. Se
pudría antes de llegar al cementerio y en vida todavía de
sus dueños. Yo envidiaba a los ciegos, siquiera no veían
tanta miseria. Un ambiente de sepulcro envenenaba la
sangre. Los alacranes chirriaban en las resquebrajaduras
del techo. Nadie hablaba; las arañas repasaban sus
viviendas en los rincones, mientras las manos de los
hombres rascaban su sarna o perseguían entre sus
hilachos las pulgas, los piojos y las chinches, que por
millonadas se nutrían de aquellas carnes. En la noche se
nos condujo al departamento de detenidos. Era pesada

11

la atmósfera también ahí, pero siquiera se libraron
nuestros ojos del espectáculo de la carroña viviente.
Nuestros cuerpos desfallecían de hambre. No habíamos
comido porque nadie nos ofreció un pedazo de pan y los
carceleros habían rechazado las comidas que nos
enviaron nuestras madres. En unos petates nos tiramos a
descansar; más de ochocientos hombres roncaban o
tosían en la estrecha galera. El calor era insoportable. Los
piojos, las chinches y las pulgas martirizaban nuestras
carnes. No dormíamos. Se nos había dicho que los
presidiarios hacían víctimas a los jóvenes de asquerosas
obscenidades y esperábamos de un momento a otro
tener que luchar. Afortunadamente aquellos hombres se
enteraron de que éramos estudiantes y en lugar de
perjudicarnos nos trataron como a hijos. Antes de las
cinco de la mañana, los gruesos bastones de los
capataces despertaron a la gente, golpeando con fuerza
el pavimento cerca de la cabeza de los presos. Los ojos
pitañosos con dificultad podían distinguir algo en
aquellas sombras apenas disimuladas por una candileja
que parpadeaba en el centro de la estancia. Los presos
escupían el suelo y se alineaban. Algunos murciélagos
entrados por la noche buscaban torpemente la salida
trazando en el aire figuras caprichosas. Comenzó a
clarear el día y pudimos vernos bien los rostros, lívidos
por el hambre y dos noches sin dormir. Supimos que
había más de sesenta presos políticos en diferentes
departamentos de la cárcel y varios centenares en las
Comisarías; supimos también que durante la noche había

habido tumultos en varios barrios de la Capital. Muchos
obreros habían sido consignados al Ejército. Así
terminaron aquellas jornadas que pudieron ser el
principio de un movimiento revolucionario; pero que en
realidad fue el postrer sacudimiento de un cuerpo que se
entrega al reposo.
Muy pronto un movimiento mejor orientado sacudirá ese
cuerpo que parece muerto, más ya no serán manos vacías
las que disputen la victoria a los puños armados de la
Dictadura. Los sables de los cosacos ya no caerán
impunemente sobre las cabezas de los ciudadanos. Las
descargas de los soldados del zar serán contestadas por los
rifles de los soldados del pueblo. El pueblo sabe bien ahora
que a la violencia hay que someterla con la violencia.
Cárcel del Condado, mayo 18 de 1908
NOTAS
1

Ethel Mowbray Dolsen. Periodista estadounidense. Hacia
septiembre de 1907 publicó en The San Francisco Call un artículo a
favor de “la labor de Flores Magón y camarilla”, cuya traducción fue
publicada en el número 16 del 5 de octubre de 1907 de Revolución.
A fines de ese año se trasladó a Los Ángeles, donde se vinculó al
grupo de socialistas simpatizantes de la JOPLM, compuesto por
John y Ethel Turner, P.D. y Frances Noel, John Murray, James Roche
y Job Harriman. En mayo de 1908 visitó a Flores Magón en la cárcel
del condado donde se encontraba recluido. Otros de sus artículos
sobre la situación en México aparecieron en el periódico socialista
angelino The People’s Paper. El 15 de octubre de 1910 publicó en

Regeneración el artículo “An Anti-Mexican Intervention League
ought to be organized in this Country,” Liga de la cual fue
iniciadora. En marzo de 1911, escribió y puso en escena su obra
Across the Border, con la Advance Drama Company.
2

Posible referencia a El Republicano. “Periódico de política,
literatura, comercio, industria, variedades y avisos” (México, DF,
1879, dir. José Negrete). Diario de filiación lerdista que emprendió
una campaña para denunciar la cruenta represión del gobierno
contra los lerdistas veracruzanos.

12

3 Dos organizaciones, el Club Liberal Soberanía Popular y el Comité
de Estudiantes Antirreeleccionistas, se fusionaron el 1 de mayo de
1892 y formaron el Comité Antirreleccionista de Estudiantes y
Obreros. Su primer acto público fue una asamblea de estudiantes y
obreros antirreleccionistas que devino en una manifestación que
terminó en la Plazuela del Carmen (hoy Plaza del Estudiante) donde
se rindió tributo a Miguel Hidalgo en su aniversario. A esa
manifestación siguieron, quince días después, las jornadas de
protesta antirreleccionista a las que hace referencia este artículo.
4

Sansculotte (literalmente, sin calzones). Sobrenombre que
identificaba a los miembros del ala más radical y popular de la
Revolución Francesa.
5

Louise Antoine de Saint Just (1767-1794). Militar y revolucionario
francés. Miembro del Comité de Salud Pública. Cercano y leal a
Robespierre, dirigió eficazmente campañas militares durante el
“Terror.” Fue ejecutado junto a aquél.
6

Honoré Riqueti, conde de Mirabeau (1749-1791). Escritor, orador
y revolucionario francés. Presidente de la Asamblea Nacional
Constituyente (1789). Escribió la primera versión de la Declaración
de los derechos del hombre y del ciudadano.

7

Georges Jacques Danton (1759-1794). Abogado, orador y
revolucionario francés cercano a Marat y Desmoulins. Defensor de
las reivindicaciones de los sansculottes. En 1790 presidió el club
radical de los Cordeleros. Durante la Convención (1792), fue
secretario de Justicia y líder principal. Promovió la formación del
Comité de Salud Pública (1793), del cual fue primer presidente. Su
destitución marca el comienzo de la época del “Terror,” en la que
fue guillotinado junto con Desmoulins.
8

Camille Desmoulins (1760-1794). Abogado, periodista, escritor y
revolucionario francés. Secretario de Mirabeau (1789). Miembro
del club radical de los Cordeleros (1791). Miembro de la
Convención Nacional. Cercano a Danton, criticó el “Terror” de
Robespierre a partir del tercer número de su Le Vieux Cordelier
(1793), donde escribió: “¿Qué es lo que diferencia a la República de
la Monarquía? Una cosa: la libertad de hablar y escribir.” Murió
guillotinado.

Publicado en La Jornada
15 de julio, 2012. Num. 906

POR LO QUE SE HACE UNA
REVOLUCIÓN… LA HISTORIA
NOS RECUERDA
Pilar Quintero Sahagún

13

A principios del Siglo XX, México tenía
13 millones 508 000 habitantes, de los
cuales 60 000 habían nacidos en el
extranjero; tres cuartas partes de esta
población vivía fuera de las ciudades,
en pueblitos y rancherías. Había 5 360
000 trabajadores; 3 178 000 de ellos
estaban fuera de la agricultura. Porfirio
Díaz tenía setenta años, sin embargo
después de una farsa electoral,
nuevamente
es
ungido
como
presidente. Continúa habiendo “paz”
hacia adentro del país y crecientes
créditos en el exterior. Para ello se
paga puntualmente las deudas a
Estados Unidos e Inglaterra y se hacen
penosas concesiones. Es necesario que
resolver algunos conflictos limítrofes
con los países vecinos.

Durante el siglo XIX, la principal característica de la
producción agraria en México fue el paso a la
modernidad, es decir la tecnología aplicada, pero sólo se
dio en una pequeña parte de esta actividad, la de
exportación. Es importante, por otro lado, señalar que
no se consiguió elevar la producción de maíz, a pesar de
la importancia alimentaria, económica y cultural que esta
planta tenía –y tiene- para la población.

14

Por un lado, se mantiene una agricultura tradicional
(especie de sincretismo español-indígena) básicamente de
autoconsumo, pero que también sustenta la economía
local y abastece el mercado regional; por el otro lado
vemos una agricultura moderna, enriquecida por el
desarrollo tecnológico, de tipo capitalista que se inserta
en el mercado internacional.
La agricultora de exportación, estaba situada en las
mejores tierras; donde además se practicaba el abono y
la irrigación, la rotación de cultivos y muy en especial el
trabajo exhaustivo de los jornaleros. En su conjunto el
valor de la producción del café, el chicle y el henequén,
pasó de 20 a 50 millones de pesos de 1888 a 1904. La
ganadería se mantuvo más o menos igual, en 1902 había
15 grandes reyes ganaderos en el país.
La falta de apoyo a los pequeños propietarios que
trabajaban en esta actividad y que tenían tierras de
temporal y técnicas anticuadas, se explica porque el

gobierno sigue creyendo que solo la inmigración europea
podrá hacer prosperar esta nación. El gobierno porfirista
cree firmemente en la superioridad de los trabajadores
extranjeros, a los cuales les ofrecía facilidades y
estímulos que ni de chiste se les ofrecería a pequeños
propietarios mexicanos.
A lo largo del siglo XIX vemos en el país dos clases de
crisis: agrícolas (las del viejo régimen) y de mercado (las
del nuevo). Entre 1881 y 1906 se deslindan casi 50
millones de hectáreas de tierra útil, el 97 % de esta
superficie pertenecía a las grandes haciendas y ranchos,
el dos por ciento a los pequeños propietarios y
solamente el uno por ciento eran tierras comunales. Para
enfrentarse a las nuevas necesidades productivas de un
capitalismo ya dominante, la vieja hacienda colonial debe
sufrir modificaciones De 1870 a 1910 se consolida un
mercado nacional y se participa intensamente en el
mercado internacional en un rol de país dependiente.
La minería aumenta su actividad a un ritmo del 6% anual.
El valor de su producción era en 1889 de 41 millones de
pesos, en 1902 de 160 (a pesar de la devaluación de la
plata). Lo más importante de esta producción son los
metales preciosos; pero también se extraen metales
industriales como el plomo (cuya producción crece
constantemente), el antimonio (de errática trayectoria),
el zinc (cuya producción se quintuplica en 10 años), el
cobre (con una muy importante producción).

Hacia 1892 se aprueba una ley que da a los
particulares plena propiedad sobre las
riquezas del subsuelo y exenta de
impuestos a las empresas nuevas. Hacia
esas fechas había 107 000 trabajadores en
la industria minera. La generación de
energía por medios hidráulicos e
hidroeléctricos dio un gran impulso a la
producción minero-metalúrgica.

15

En 1900, 624 000 personas laboraban en la
industria de la transformación, poco más
de un tercio eran mujeres; hacia 1908 las
manufacturas de exportación empiezan a
tener un volumen significativo. Entre 1900
y 1910 la industria eléctrica quintuplica su
producción. En 1904 -a los 75 años- Díaz es
reelecto Presidente de México, casi la
totalidad de la clase política es tan vieja
como él, en un país donde la mitad de la
población tiene menos de 20 años.
Ese año entran a la Tesorería 86 millones
de pesos y sólo salen 76; para 1907 entran
114 y salen 85. Entre 1904 y 1908 la
inversión extranjera creció en el país y fue
un apoyo en las tareas de modernización.

En ese periodo el gobierno contrata empréstitos por 40
millones, parte del destino de ese dinero era comprar
acciones en las compañías ferrocarrileras.
Durante sus últimos años el porfiriato llegó a tener gran
impopularidad y aislamiento dentro del país e incluso en
el extranjero. Rancheros, braceros, obreros, estudiantes,
el bajo clero… todos los que no eran beneficiados por el
régimen (la gran mayoría de la población) coincidían en
que la situación era insoportable. La vejez de Díaz y sus
colaboradores eran una metáfora de la decadencia del
régimen. El régimen era tan autoritario que no permitió
que las contradicciones se resolvieran por otra vía que no
fuera la represión.

16

La crítica de los intelectuales era feroz, las plumas de la
llamada “plebe intelectual” escribieron abundantemente
(en libros y periódicos) contra Díaz y no es que fueran
revolucionarios, de hecho esta oposición tiene los mismos
ideales que los porfiristas (libertad, orden y progreso), lo
que querían era ser incluidos en el reparto de los
beneficios. El pueblo (que votaba poco en los primeros
periodos de Díaz, por completo dejó de hacerlo en los
últimos) inventaba chistes y apodos contra el dictador y los
científicos. Una de las principales acusaciones que todos
los opositores le hacían (y que más impopularidad le
acarreo) era su extranjerismo, por ejemplo de 212
establecimientos comerciales que había en la capital, sólo

cuarenta eran de mexicanos; Díaz ni siquiera se llegó a
cuestionar que esta posición fuera incorrecta.
En 1901 y 1902 se reúne en congreso la Confederación
Liberal, acuerdan luchar por el sufragio efectivo, el
municipio libre, la reforma agraria y la formación de
muchos clubes liberales (se forman 200). En 1903 el Club
Central, lanza un manifiesto que es firmado por Camilo
Arriaga, Antonio Díaz Soto y Gama, Juan Sarabia, los
hermanos Flores Magón y tres mujeres, en este escrito se
profundiza y radicaliza las posiciones contra el régimen.
La represión gubernamental hace que los Magón y
Arriaga se refugien en EUA. Hay tres conflictos por
mejoras laborales en 1906 que acaban en sangrientas
represiones: Cananea, Río Blanco y en el norte uno de
ferrocarrileros.
Entre 1908 y 1909 se vive un retroceso económico en casi
todos los aspectos. Ocurren desastres naturales con
graves consecuencias para el campo, así como para los
pobres de las ciudades (sequías e inundaciones, epizootias
diezman el ganado y a las aves, hace erupción el volcán
de Colima, heladas y temblores), se deprecian los metales
(preciosos e industriales), baja la valía de los productos
industriales. La balanza comercial muestra un saldo
adverso. La leyenda de la generosidad del suelo mexicano
empieza a desvanecerse. Esta crisis afecta (¡claro!) a los
más pobres, lo que profundiza el disgusto social.

A principios de 1909 se fundó el Club
Central Antirreleccionista, formado por no
más de 50 activistas. En junio de ese año
algunos de los militantes emprenden una
gira por el interior del país, para dar a
conocer a la Nación un manifiesto con sus
principios y metas. En 1910 nombran a
Madero como candidato a la presidencia y
a Pino Suárez para la vicepresidencia.
Madero en gira proselitista es apresado en
San Luis Potosí.

17

Nuevamente Díaz es impulsado por los
conservadores para ser candidato a la
presidencia, Díaz acepta. Esto a pesar de
sus declaraciones a James Creelman,
periodista estadounidense, de que su
separación de la política era inminente.
Madero conoce en la cárcel el previsible
resultado de las elecciones (primarias el 26
de junio y secundarias el 10 de julio) Díaz
había sido reelecto. Madero escapa de la
cárcel de SLP y desde Texas declara nulas
las elecciones, desconoce al gobierno de
Díaz y marca el 20 de noviembre a las seis
de la tarde para iniciar una insurrección.
En 1910 el censo es un fracaso, pues la
gente teme que éste sirva para perjudicarla

y enjaretarle más impuestos; en breve se experimenta
una recuperación de la economía. La producción de
productos agropecuarios exportables llega a los 71
millones de pesos, cifra nunca antes alcanzada. El fríjol,
maíz, algodón y caña de azúcar duplican su volumen en
la década del porfiriato; el chicle, henequén y hule
batieron sus marcas anteriores; la producción de azúcar y
fierro crece muchísimo, no tanto el garbanzo, el café y el
tabaco; la producción industrial llegó a los 50 millones de
pesos, poco menos del doble de la década anterior. El
régimen celebra en grande el primer centenario de la
Independencia con desfiles, inauguraciones, discursos,
bailes, banquetes, estatuas, etc.

18

A pesar de las previsiones y represión del gobierno en
muchos puntos del país (con mayor o menor
coordinación entre ellos) se inicia la lucha armada. Díaz
como estaba aislado de la realidad del país se viene
enterando de la gravedad de la situación hasta abril de
1911. Es demasiado tarde, ya no hay forma de parar la
insurrección. Díaz presenta su renuncia el 25 de mayo de
1911 y abandona el país el 31 de ese mes.
Si bien no se puede decir que Díaz haya hecho un manejo
deshonesto de las finanzas públicas o que se haya
enriquecido en lo personal de manera ilícita, lo cierto es
que su ejercicio unipersonal del poder generó la
dictadura; dejó que terratenientes y empresarios (buena
parte extranjeros) se enriquecieran desmedidamente sin

ningún tipo de responsabilidad social ni para con los
trabajadores, ni para con el país; algunos de estos
afortunados mexicanos son Emeterio de la Garza, Antonio
Asúnsolo, Guillermo Andrade Policarpo Valenzuela, Delfín
Sánchez, Luis Terrazas, Carlos Rivas y otros.
Tan solo 6 000 propietarios de haciendas, que iban de mil
a más de un millón de hectáreas (en cinco casos), eran
los dueños de la mayor parte de la tierra cultivable del
país (los Terrazas en el norte, Olegario Molina en
Yucatán, los Martínez de la Torre y los Garza en Durango,
Lorenzo Torres en Sonora, los García Pimentel en
Morelos, los Cedros en Zacatecas, Iñigo Noriega en los
estados de México y Michoacán, los Madero en Coahuila,
Justino Ramírez en Puebla, José Escandón en Hidalgo…);
28 de los hombres favoritos de Porfirio Díaz acaparaban
50 millones de hectáreas de las mejores tierras del país.
Con este fin en 1883 y 84 se expidieron leyes que
permitían la adjudicación de cantidades ilimitadas de
tierra y eximía a los propietarios la obligación de
colonizarlas, estas haciendas crecieron adjudicándose
tierras de “nadie” (es decir de la Nación) y a costa del
despojo de los pequeños propietarios que, en su mayoría
se veían forzados a alquilarse a los grandes señores como
peones, ya fueran libres o acasillados.
En el modelo de la hacienda porfirista (donde la sed de
lucro explotó sin piedad a los jornaleros) dominada por

formas de producción capitalista, prevalecieron varias
formas de relación feudal. Así, se hicieron millonarios los
terratenientes con mentalidad capitalista que hacían
agricultura intensiva, rotación de cultivos, irrigaban y
abonaban la tierra; los hacendados de corte señorial eran
ricos sólo de nombre.

19

Los liberales, en particular Porfirio Díaz, fueron grandes
enemigos de la propiedad comunal indígena, contra ella
se legisló abundantemente, y se solaparon todos los
atropellos y tropelías de los terratenientes. Pero no solo
en eso se atentó contra la propiedad de los grupos
indígenas, también se combatió su cultura, sus
costumbres, en la práctica se les excluyo de cualquier
política social y
cualquier signo de rebeldía era
duramente reprimido por el ejército, además
constantemente eran sujetos a levas.
Las condiciones de trabajo de la industria, la minería y la
agricultura intensiva, talleres y fábricas eran tales que a
pesar de lo extenso de las jornadas (hasta 15 horas)
diarias y en ocasiones ni siquiera se respetaba el
descanso dominical a los trabajadores, ya fuesen
indígenas desplazados o los léperos de las ciudades)
difícilmente les alcanzaba para mantener a una familia,
motivo por el cual era frecuente el trabajo de niños y
mujeres. Los pequeños propietarios y los comuneros
sobrevivían muy mal, sin ninguna prestación social y
acechados por las grandes haciendas. La atención a la

educación solo se hace en el ámbito urbano y dirigida a
las clases media y alta. En 1900 solo el 18 % de la
población sabía leer y escribir.
Legalmente había libertad de expresión, asociación e
incluso de huelga; de hecho encontramos a finales del
siglo la fundación de sindicatos, mutualidades y
cooperativas; en el crítico año de 1892 (altos precios,
escasez y hambre) se realiza un Congreso Obrero en el
que participan representantes de 29 entidades del país.
Pero en realidad los trabajadores se encontraban
totalmente desprotegidos por el gobierno y eran presas
de abusos de todo tipo (que iban desde la servidumbre
por las deudas y las tiendas de raya, las humillaciones
cotidianas y los castigos físicos, hasta la brutal represión
del ejército, incluso gringo como en el caso de Cananea.
En aspectos como la diversión, diez años antes del inicio
de la revolución en el país dominaba la falsa moral y la
división de clases. El régimen porfirista combatió muchas
de las formas de diversión popular que pudieran
parecerle sangrientas, grotescas o peligrosas como las
corridas de toros, las peleas de gallos, el alcoholismo, el
escándalo, etc.
Por otro lado, se fomentaron las ferias patronales o
artesanales que fortalecían la producción pero sobre
todo el comercio. Pero a las élites sí se le permitía una
gran cantidad de actividades recreativas (bailes de gala,

opera, teatro, paseos, lujosas modas…). La afrancesada
élite porfirista, parte de ella enriquecida de golpe por la
incipiente industria y mentalidad capitalista, era muy
racista, ostentosa y extravagante, quizás hasta donde
deja de recomendarlo la prudencia política.

Lo cierto es que el régimen que fue tan generoso con
ellos sucumbió ante el avance de ejércitos campesinos.

BIBLIOGRAFÍA
----

20

---

Chiaramonte. José Carlos. “La crítica a la realidad”. Centro Editorial de América Latina. Argentina, 1977.
“Demografía histórica de México”. Introducción de Elsa Malvido. Antología universitaria. Instituto Mora.
“Poblamiento de México del s XIX. Una visión histórico-demográfica”. Tomo III.
Robert McCasa “El poblamiento del México decimonónico escrutinio crítico de un siglo censurado”.
Josefina Zoraida Vázquez “Colonización y pérdida de territorio, 1819-1857”.
Carlos Illades Aguiar “Poblamiento y colonización : las políticas públicas, 1854-1910”.
Ciro Cardoso, compilador. “México en el s. XIX (1821-1910), historia económica y de la estructura social”.
Segunda parte. De. Nueva Imagen. México, 1883.
“Historia General de México”. Colegio de México.
Josefina Zoraida Vázquez “Los primeros tropiezos”
Lilia Díaz “El liberalismo militante”
Luis González “El liberalismo triunfante”

Pilar Quintero Sahagún. Activista política y del Movimiento Urbano
Popular en el Distrito Federal. Egresada de la Escuela Nacional de
Antropología e Historia (ENAH). Integrante del equipo de promoción
cultural y de formación política de la Unión Popular Revolucionaria
“Emiliano Zapata” (UPREZ).

LA REVOLUCIÓN MEXICANA
Y NUESTRAS TAREAS ACTUALES
Pablo Moctezuma Barragán

21

Francisco Madero llamó a iniciar la
Revolución el 20 de noviembre de
1910, misma que acabó con la
dictadura de Porfirio Díaz. El pueblo
aguantó mucho durante largo tiempo,
pero la crisis, desempleo, bajos
salarios, deudas, impuestos, carestía,
entreguismo
a
las
empresas
extranjeras, la dependencia hacia
Estados Unidos lo obligaron a
rebelarse para luchar por un futuro
en el siglo XX. En esos días parecía
que el porfirismo sería eterno. Pero la
historia siguió su camino, y la lucha
de millones de obreros y campesinos,
y del pueblo en general, cambió
radicalmente la situación.

Hoy hay gente que cree que la situación que vivimos es
irremediable y no es capaz de percibir que, desde el
México profundo, se prepara el cambio (no como el de
Fox que fue un cambio en reversa, sino la profunda
transformación revolucionaria de las relaciones sociales,
políticas y económicas del México actual). Se prepara ya la
gran alternativa de futuro. Tenemos la oportunidad y la
suerte, pero también la responsabilidad de ser
protagonistas de la historia del siglo XXI.

22

La Revolución Mexicana fue la primera revolución social
del siglo XX. Tuvo un gran impacto a nivel internacional,
inspirando a los trabajadores y pueblos de otras latitudes
a luchar contra sus opresores. México tomó la iniciativa y
se colocó a la vanguardia de los grandes cambios que
requería el mundo en el siglo pasado. La Revolución
Mexicana plasmó en la Constitución derechos nacionales
y sociales, así como garantías individuales que
significaron un gran avance para nuestro pueblo.
Durante décadas, disfrutamos de los frutos de la
Revolución –educación gratuita, seguridad social– a
pesar de que derechos reconocidos por la Constitución
de 1917, y que significaron un gran avance, o se han
realizado sólo parcialmente o no se han hecho realidad
nunca, o han sido negados en las últimas décadas a partir
de la imposición del neoliberalismo. Para que esos
derechos se conviertan en una realidad tangible para
todos y todas, es necesario dar la lucha en el siglo XXI,

logrando que dejen de ser letra muerta, para lo cual
tiene que instrumentarse un sistema económico, político
y social que los garantice a toda la sociedad. Para
comenzar, debemos partir de que esos derechos fueron
fruto de una gran revolución y que nos pertenecen, a
pesar de que, en la actualidad, sean pisoteados por la
mafia Prianista en el poder.
Sin duda, los avances que se lograron durante la
Revolución Mexicana se deben a la lucha de obreros,
campesinos y de los patriotas mexicanos representados,
principalmente, por Emiliano Zapata, Francisco Villa,
Lázaro Cárdenas. Los trabajadores del campo y la ciudad
fueron los protagonistas de los grandes cambios; los
ferrocarrileros y mineros jugaron un gran papel. Para
alcanzar la derrota de Porfirio Díaz y Victoriano Huerta,
fueron determinantes, primero, las victorias de Francisco
Villa, en Ciudad Juárez, y de Emiliano Zapata, en
Cuernavaca, contra el ejército porfirista, y después el
triunfo en Torreón y Zacatecas de Villa y el avance de los
zapatistas hasta las goteras de la capital, Tlalpan y Milpa
Alta, contra el ejército federal huertista.
Al triunfo de la Revolución, en el enfrentamiento contra
el gobierno de la Convención que representaba a los
sectores populares, triunfaron Carranza y Obregón. A la
postre, los ejércitos campesinos fueron derrotados, pero
aún así, su lucha fue determinante para lograr grandes
avances en la Constitución de 1917.

Venustiano Carranza fue un terrateniente
nacionalista que frenó todos los aspectos
avanzados de la Constitución, incluso tuvo
a bien devolver la tierra confiscada a los
hacendados y reprimir a los obreros, como
lo hizo con la huelga electricista de 1916.

23

Posteriormente, Álvaro Obregón cometió
una traición al firmar el Tratado de Bucareli
con Estados Unidos en 1923. Con tal de
obtener el reconocimiento de Washington,
se comprometió a pagar una deuda externa
(muy inflada) de 1 400 millones de pesos, a
no tocar los intereses estadounidenses ni a
las compañías petroleras, incluso en una
cláusula secreta aceptó frenar la producción
de motores en México.
Pero el impulso revolucionario seguía vivo.
El gobierno progresista y nacionalista de
Lázaro Cárdenas rompió con las trabas de
los poderosos, apoyó a los obreros, repartió
18 millones de hectáreas a los campesinos,
fomentó el desarrollo industrial y agrícola,
la educación, el desarrollo de la ciencia y la
tecnología. Durante el periodo se suspendió
el pago de la deuda externa y se utilizó la
inversión para el desarrollo. Gracias a las
reformas cardenistas, México comenzó a

crecer sostenidamente (hasta la imposición de las
políticas neoliberales) a una tasa de más del 6% anual.
Dado el régimen que se estableció después de Lázaro
Cárdenas, los gobiernos encabezados por Manuel Ávila
Camacho y Miguel Alemán fueron profundamente
contrarrevolucionarios. Sometieron a sangre y fuego al
movimiento obrero; con el amparo agrario protegieron a
los terratenientes, comenzaron el endeudamiento y la
dependencia hacia Estados Unidos. Favorecieron en todo
a las compañías extranjeras, incluso las petroleras.

24

El Partido Acción Nacional (PAN), que se fundó en 1939 en
contra de las medidas populares y patrióticas de Lázaro
Cárdenas, empezó a colaborar desde esa época con el
gobierno. Manuel Gómez Morín, que presidía el PAN, fue
asesor de Ávila Camacho y colaboró con Miguel Alemán,
quien fundó al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
De modo que el PRIAN que hoy nos domina y hunde a
México tuvo su origen desde esa época y es el motor e
impulso de la contrarrevolución en México.
El retroceso actual se debe a que, al triunfo de la
Revolución, la burguesía hegemonizó el poder. Hoy, la
clase obrera al frente del pueblo ha de luchar para
rescatar las causas sociales y nacionales para construir un
México soberano que garantice el bienestar de toda la
población, a partir del reconocimiento de las luchas y
avances del pasado. Hay una gran campaña que dice que

la Independencia y la Revolución no sirvieron para nada,
que estamos igual, que no vale la pena luchar, que
siempre estaremos jodidos. Esto es falso: existe la
Revolución y también la contrarrevolución, el flujo y el
reflujo, el avance y el retroceso. Reconocer la situación
tan retrógrada que sufrimos actualmente no debe
llevarnos a negar los avances del pasado, las conquistas y
el ejemplo de un pueblo en lucha y de héroes que
supieron cumplir con su deber. Hoy existe una abierta
campaña contra nuestros héroes de la Independencia y
de la Revolución, banalizándolos, propagando mentiras y
calumnias para denigrarlos con el pretexto de que “no
son de bronce… sino de carne y hueso”.
La Revolución Mexicana abrió el camino para profundas
transformaciones políticas, económicas, sociales y
culturales en el siglo XX. El motor del desarrollo fue la
movilización revolucionaria de los trabajadores del
campo, de la ciudad y el pueblo en general. La clase
dominante ha negado o escamoteado los derechos del
pueblo, propiciando la reacción contrarrevolucionaria,
colocándose al servicio de las potencias extranjeras, al
grado de que luego de subordinarnos económicamente
con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte,
la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del
Norte y la Iniciativa Mérida, ahora están llevando a cabo
la subordinación militar. Ya opera en México, en Paseo
de la Reforma 265, la Oficina Binacional de Inteligencia, en
la que el Pentágono, la Agencia Central de Inteligencia, la

administración antidrogas estadounidense y
la Oficina Federal de Investigación se han
“fusionado” con las Fuerzas Armadas y
policiales mexicanas para supervisar,
subordinar y someter militarmente a
México, violando la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos.

25

A fines del siglo XX, cristalizó el retroceso
gracias a la reacción neoliberal impulsada
por el PRI y el PAN, responsables de violar
la Constitución y pisotear los derechos del
pueblo y la soberanía nacional. A cien
años de la Revolución, la consigna
“sufragio efectivo, no reelección”, con la
que Francisco I Madero inició el
movimiento, ha sido pisoteada con los
fraudes del PRI (1988) y del PAN (2006), y
con la elección durante décadas de
distintos funcionarios al servicio de
Washington que han impulsado un mismo
proyecto neoliberal, una misma dirección
en contra de los intereses del pueblo y de
México, eligiendo siempre a personeros
de las potencias extranjeras. Así, no se
reelige a la misma persona, pero sí a los
intereses y peleles de las corporaciones
nacionales y extranjeras. Sufrimos una
dictadura, no de una persona, sino de
una oligarquía pro yanqui.

26

Es necesario retomar las banderas de Zapata, en el
Programa de Reformas Políticas y Sociales del 26 de
octubre de 1915. En el Proyecto de Ley General del
Trabajo del 6 de noviembre de 1915, se sientan las bases
para un sistema de relaciones laborales en las que se
elimine la explotación entre las personas, estableciendo
el derecho de todo trabajador al producto íntegro de su
trabajo. En la Ley General de Libertades Municipales del
15 de septiembre de 1915, quedó plasmado el proyecto
democrático zapatista que reivindica la democracia
directa y el control del poder desde abajo, desde los
municipios. De gran importancia fueron las Asociaciones
para la Defensa de los Principios Revolucionarios de
1917. Zapata preveía los planes de Washington contra
México y afirmó: “Los Estados Unidos se echarán contra
nuestra nacionalidad”. Villa, en 1916: “Los Estados
Unidos quieren tragarse a México. Vamos a ver si se les
atora en el gaznate”. Palabras premonitorias a la luz de la
anexión que sufrimos actualmente. En su Manifiesto a la
Nación de 1916, emitido en San Andrés, Francisco Villa
decía: “Nuestra querida patria está en peligro. Todos
debemos unirnos para rechazar la invasión de nuestros
eternos enemigos, los bárbaros del Norte”. En el

Manifiesto, exigía la confiscación de las compañías
extranjeras, ya que “los norteamericanos son en gran
medida responsables de las calamidades de nuestra
nación (…) por lo tanto han perdido el derecho de poseer
bienes inmuebles. ¡México para los mexicanos!”. Y exigía
la nacionalización de las minas y líneas ferroviarias y
cerrar la frontera para promover la manufactura
nacional. Además, proponía la abolición de la deuda
pública y elecciones libres, castigando severamente a
quien cometiese fraude electoral.
La forma de conmemorar la Revolución Mexicana es
organizarnos, movilizarnos y luchar por completar las
tareas que plantearon Emiliano Zapata, Francisco Villa,
Lázaro Cárdenas y los revolucionarios que impulsaron las
grandes transformaciones del siglo XX. Recojamos sus
banderas y logremos que los avances y derechos que
conquistaron se materialicen en beneficio del pueblo de
México en este siglo XXI. Es hora de conmemorar el
centenario de la Revolución con la lucha por las
aspiraciones de aquellos mexicanos que tuvieron la
valentía de defender a México y a su pueblo, sus
derechos y su soberanía.

Pablo Moctezuma Barragán. Activista político, dirigente social,
promotor cultural, profesor universitario, editor y colaborador de
diversas publicaciones. Delegado político del Gobierno del
Distrito Federal en Azcapotzalco (1997-2000).

EL PODER EN EL DISTRITO FEDERAL:
LA CONTINUIDAD DE LA IZQUIERDA Y EL
VOTO POR UN PROYECTO PARA 2012-2018
Manuel Larrosa Haro

27

Los resultados de las elecciones locales en el
Distrito Federal del 2012, confirmaron de
manera incuestionable la fuerza social y
política del Partido de la Revolución
Democrática (PRD) en la ciudad de México.
Los votos fueron la expresión de la
aprobación de millones de mexicanos por el
proyecto que representa y defiende esa
fuerza partidista de izquierda progresista, o
si se quiere, de centro-Izquierda entre el
universo de partidos políticos que compiten
en la ciudad de México.
El caso del Distrito Federal (en adelante DF)
en 2012 fue el ejemplo más claro en el país,
en el que es posible afirmar que el voto de
los electores fue por un proyecto político y
no tanto por un candidato.

28

Es importante señalar, que la figura política de Miguel
Ángel Mancera, a pesar de haber sido Procurador de
Justicia del DF en los últimos seis años, hasta antes de su
nominación a la candidatura de la jefatura de Gobierno
por el PRD (partido al que no pertenece), no era ni de
lejos una figura con la presencia histórica de los tres jefes
de Gobierno electos hasta ese momento, Cuauhtémoc
Cárdenas (1997), Andrés Manuel López Obrador (2000) y
Marcelo Ebrard (2006). El camino de Mancera y su historia
política eran muy distantes en liderazgo, experiencia y
visibilidad para los habitantes de la cuidad de México, en
comparación con los tres casos citados, sin embargo, es
incuestionable la rápida simpatía con la que creció su
candidatura en el los meses de éste año electoral1

respecto creo que, el resultado electoral fue la
combinación de una virtuosa circunstancia política: doce
años de una exitosa gestión de gobierno local, resultado
de un proyecto materializado en hechos, más una
candidatura con un grado de credibilidad y confianza
política poco frecuente entre los políticos.

Por otro lado, las elecciones concurrentes, en las que se
juega la totalidad de las posiciones federales (presidente,
diputados y senadores) y locales (jefe de Gobierno,
diputados y delegados) en el DF, son sin lugar a dudas,
elecciones más concurridas e importantes para los
ciudadanos que las intermedias de mitad de sexenio.

Es una lectura realista la de Mancera, no hay garantía de
permanencia en el gobierno cuando la decisión depende
de los electores. Baste ver en éste libro, lo que le sucedió
electoralmente al Partido Acción Nacional en 2012
después de doce años de gobierno fallido, tanto a nivel
federal como en los gobiernos locales y delegacionales.

Ese contexto es importante que en 2012 el PRD recibió la
más alta votación alcanzada por el partido y su candidato
para encabezar el poder en la ciudad de México. Al

Con respecto a los resultados en la composición de la
Asamblea Legislativa del Distrito Federal en 2012, se

Falta mencionar los “interinatos” de las jefaturas de de
Rosario Robles en 1999, y Alejandro Encinas en 2005, ambos
militantes de larga trayectoria en la izquierda mexicana.
1

El ex procurador y jefe de Gobierno electo, declaró el 24
de septiembre del 2012, “para los gobiernos de izquierda
esta es la última oportunidad que la ciudadanía le está
dando para acabar con la corrupción en el DF, o lo
hacemos nosotros o va a venir alguien más a hacerlo…un
voto de confianza tan grande que, si no lo cumples se
revertiría del mismo tamaño en desconfianza”.2

2

La Jornada, 24 de septiembre del 2012, Pags. 35-37. Ver
aspecto personales interesantes de M.A. Mancera en la
entrevista.

vulva a repetir una tragicomedia que inició en 1997 con
la aplicación de la “llamada cláusula de gobernabilidad” a
la hora de llevar a cabo el reparto de las 26 diputaciones
plurinomainales de la Asamblea Legislativa del Distrito
Federal (en adelante ALDF).3

29

Esta cláusula, mantenida en el nuevo Código de
Instituciones y Procedimientos Electorales del DF (2010),
prevé que al partido político que por sí sólo obtenga el
mayor número de distritos de mayoría relativa y al
menos el 30 % de la votación total en la entidad
federativa, reúne las condiciones para contar por la vía
de la representación proporcional con la mayoría
absoluta del órgano legislativo, es decir 34 diputados (la
mitad más uno del 66 que componen la Asamblea).
El PRD peleó en el Consejo General del IEDF (primera
instancia de asignación de diputados de representación
proporcional) el derecho a contar con la mayoría
absoluta en la ALDF después del 1 de julio de 2012. El
partido obtuvo por sí mismo 32 distritos de mayoría, por

Cf. Larrosa, Manuel y Yanelly Guerra, “La composición
partidaria de la III Asamblea Legislativa del Distrito Federal”,
en Pablo Javier Becerra et al (Coords.). Elecciones y partidos
políticos en México 2003, UAM-I y Plaza y Valdés, México,
2005. Pags 157-178. Trabajo en el que se explica
exhaustivamente el origen de la cláusula y su aplicación en
diversas ocasiones.
3

lo cual necesitaba dos más para alcanzar la mayoría
absoluta, es decir, 34 de los 66 diputados.
Debido a que el Consejo general del IEDF decidió no
otorgar los dos diputados de RP al PRD, esto dio origen al
proceso de negociación política para que dos legisladores
del Partido del Trabajo o Movimiento Ciudadano,
“cedieran” dos posiciones a la fracción parlamentaria del
PRD. La estrategia política par alcanzar la mayoría tuvo
resultados favorables y finalmente el partido del Sol
Azteca consiguió su mayoría absoluta. Con lo que a
diferencia de otros procesos se evito la ruta de llevar al
asunto hasta los tribunales jurisdiccionales local y
federal, como había sucedido en otras ocasiones.
Al margen de lo anterior, la fuerza mayoritaria del PRD
en más de 30 de los 40 distritos locales es la expresión de
fuerza política del perredismo, que sin embargo, no es
suficiente para tener el control de las Asamblea.
Finalmente, de las 16 delegaciones en juego, el PRD ganó
en 14, recuperando después de doce años Miguel
Hidalgo, y estando a un paso de quedarse con el otro
bastión panista: Benito Juárez, donde la diferencia entre
el candidato ganador y la perdedora fue de menos de
tres mil votos.
Así el nuevo Jefe de Gobierno electo tiene los elementos
de poder institucionales en la ciudad de México, para

llevar a cabo una exitosa gestión de gobierno.
Miguel Ángel Mancera conoce cuáles son las
principales demandas de la ciudadanía y tiene
la fuerza y el apoyo de los principales actores
en los órganos de gobierno para la toma de
decisiones políticas a su favor. Sin embargo, el
Partido Revolucionario Institucional, se
pregunta insistentemente: ¿por qué tenemos
ahora la presidencia de la República y no el
gobierno del DF?

30

En este último sentido, el ataque y el control
sobre los programas de política social desde el
gobierno federal, será la tónica de la relación
del jefe de Gobierno con el Poder Ejecutivo. Y
por otro lado, el gobierno de la ciudad tendrá el
reto de aglutinar por primera vez a las
corrientes del PRD en torno de su proyecto de
gobierno como nunca antes. Si la nave no
resiste a las presiones de control desde fuera, y
el PRD no entiende que está es la última
oportunidad de actuar en unidad, me temo que
el PRD concluirá su etapa de gobierno en la
ciudad de México, y con ella el ciclo que lo vio
nacer y crecer electoralmente en el país.

La nueva ley electoral
Código de Instituciones y Procedimientos
Electorales del Distrito Federal

Más adelante la investigadora plantea que,
“…la ciudad requería de un código que resolviera
las inconsistencias jurídicas del anterior y, de paso,
de cara a las siguientes elecciones, ajustar la
normatividad electoral a las necesidades políticas
del partido gobernante y del jefe de Gobierno, quién
presentó una iniciativa de reforma a la ALDF…En
ese sentido, la reforma de 2010 se quiso presentar
ante la opinión pública como un proyecto de
grandes dimensiones, a partir del cual se habría de
adecuar la normatividad electoral a las nuevas
condiciones de vida política de la ciudad
capital…Esta reforma, promovida por el PRD, fue
motivada principalmente por el temor del jefe de
Gobierno ante la aparición de nuevos partidos
locales que pudieran afectar su política clientelar y
su maquinaria territorial corporativa”. 4

Las elecciones locales del 2012 en el DF se llevaron a cabo
bajo un nuevo marco legal, lo cual ya no es una novedad,
al menos en la ciudad de México. La vida útil de los
códigos en la materia sirve para una o dos elecciones
máximo, lo cual apuntala la tesis de los analistas que
opinan que se trata de leyes coyunturales políticamente, y
no de sistemas normativos más allá de los intereses
políticos.

31

Al respecto la ex Conseja Electoral del IEDF y académica
de la UNAM, Rosa María Mirón, apunta en uno de sus
más recientes trabajos:
“La historia de la normatividad electoral en el
Distrito Federal ha sido intensa. En apenas once
años desde su promulgación (en 1998), el Código
Electoral del Distrito Federal se ha aplicado en
cuatro procesos electorales constitucionales, y ha
sido objeto de ocho reformas, la última de las cuales
culminó con su abrogación y la sustitución por el
Código de Instituciones y Procedimientos Electorales
(2010)… las más recientes (reformas), perecen ser
sólo intentos por adaptar la ley vigente a los
intereses coyunturales de las fracciones legislativas
y del gobierno de la ciudad…”

En todo caso, creo que lo lamentable de la nueva ley
electoral, no está en su origen éste en el partido en el

Cf. Mirón, Rosa María, “Las vicisitudes del nuevo código
electoral del Distrito Federal”, en Especialidades, Año 1, No.
1, 2011.Pags. 127-151. Las cursivas en la cita son mías así
como el contenido de los paréntesis. Sobre el código anterior,
véase, Larrosa, Manuel y Javier Santiago, “El Código
Electoral del Distrito Federa de 2008”, en Polis, (nueva época,
volumen 7, número 1), Págs. 13-46.
4

gobierno y en particular que fuera promovida desde la
jefatura del Gobierno del DF, sino justamente en que por
un lado hizo muy difícil la formación de partidos locales,
pero por otro, avanzó en la intromisión de los partidos
existentes en la vida del órgano encargado de organizar
las elecciones: el IEDF.

32

Arce desde Nueva Izquierda, y su proyecto de “Partido de
la Ciudad”, no llegaron a la cita electoral, tampoco otros
partidos políticos locales fueron registrados ante el
Instituto Electoral del Distrito Federal. Con respecto al
resto de las novedades del CIPEDF, se trata de asuntos de
orden estructural en la organización del IEDF que no
fueron determinantes para la elección del 2012.5

En el mundo la modificación de los sistemas electorales,
tienen generalmente el sello del partido mayoritario en el
gobierno cuando se reforman; digamos que no son
inmunes a la mayoría política en los órganos legislativos, y
el caso de la ALDF no es la excepción. Sin embargo
también es cierto que, las reformas electorales mejoran
casi siempre aspectos legales o inconsistencias con
respecto a la legislación anterior, y éste tampoco es un
caso de excepción, la ley del 2010 adecuó y mejoró
aspectos de la anterior legislación, sin dejar de ser un a ley
con una intencionalidad política aprobada por una
mayoría política específica.
Dicho lo anterior, señalamos que las elecciones del 2012
en el DF tuvieron lugar bajo el signo de una nueva
legislación electoral aprobada en diciembre del 2010 por
cincuenta votos a favor y ocho en contra del PRD (de un
total de 66 escaños). Lo cual no deja de ser importante a
la hora de hacer el balance de la experiencia electoral.

ELECCIÓN DE JEFE DE GOBIERNO. Revisemos antes que
nada el cuadro de resultados electorales por delegación
en la elección de jefe de Gobierno, para hacer algunas
observaciones:

La experiencia concreta, le da razón a la ex-consejera, en
2012 la corriente disidente del PRD, encabezada por René

5

Cf. Mirón, Rosa María (2011), op. cit.

CUADRO 1. Resultados electorales para jefe de Gobierno por delegación en el Distrito Federal 2012
DELEGACIÓN

33

Candidato
común
PRI-PVEM

Candidato
común
PRD-PT-MC

Votos
nulos

AZCAPOTZALCO

38,952
(15.24 %)

41,162
(16.10 %)

110,902
(43.38 %)

9,373
(3.67 %)

2,831
(1.11 %)

6,030
(2.36 %)

3,187
(1.25 %)

8,888
(3.48 %)

29,678
(11.61 %)

4,632
(1.81 %)

COYOACÁN

58,177
(15.20 %)

53,707
(14.03 %)

177,482
(46.37 %)

17,595
(4.60 %)

3,367
(0.88 %)

8,854
(2.31 %)

3,813
(1.00 %)

9,523
(2.49 %)

43,619
(11.40 %)

6,579
(1.72 %)

CUAJIMALPA DE MORELOS

14,494
(15.83 %)

14,969
(16.35 %)

39,429
(43.07 %)

2,371
(2.59 %)

1,500
(1.64 %)

1,453
(1.59 %)

1,402
(1.53 %)

4,692
(5.12 %)

9,335
(10.20 %)

1,907
(2.08 %)

GUSTAVO A. MADERO

86,071
(12.87 %)

99,317
(14.85 %)

297,106
(44.43 %)

27,988
(4.19 %)

8,393
(1.26 %)

15,493
(2.32 %)

8,363
(1.25 %)

25,347
(3.79 %)

88,570
(13.25 %)

12,057
(1.80 %)

IZTACALCO

28,480
(12.44 %)

34,661
(15.15 %)

101,082
(44.17 %)

10,204
(4.46 %)

2,595
(1.13 %)

5,168
(2.26 %)

2,979
(1.30 %)

9,039
(3.95 %)

30,623
(13.38 %)

4,025
(1.76 %)

IZTAPALAPA

91,773
(10.49 %)

116,580
(13.33 %)

380,848
(43.54 %)

49,827
(5.70 %)

11,618
(1.33 %)

22,832
(2.61 %)

11,652
(1.33 %)

31,054
(3.55 %)

141,812
(16.21 %)

16,724
(1.91 %)

MAGDALENA CONTRERAS

14,695
(11.84 %)

20,851
(16.79 %)

52,849
(42.57 %)

5,873
(4.73 %)

1,457
(1.17 %)

2,781
(2.24 %)

1,682
(1.35 %)

4,634
(3.73 %)

16,654
(13.41 %)

2,680
(2.16 %)

MILPA ALTA

4,112
(7.24 %)

10,867
(19.13 %)

23,819
(41.94 %)

2,777
(4.89 %)

714
(1.26 %)

1,201
(2.11 %)

787
(1.39 %)

2,851
(5.02 %)

8,616
(15.17 %)

1,052
(1.85 %)

ÁLVARO OBREGÓN

61,969
(16.22 %)

52,541
(13.75 %)

166,520
(43.59 %)

16,604
(4.35 %)

4,554
(1.19 %)

8,086
(2.12 %)

4,899
(1.28 %)

11,819
(3.09 %)

47,029
(12.31 %)

8,023
(2.10 %)

TLÁHUAC

14,540
(9.38 %)

25,018
(16.13 %)

66,464
(42.86 %)

7,811
(5.04 %)

2,652
(1.71 %)

3,918
(2.53 %)

2,774
(1.79 %)

6,806
(4.39 %)

22,236
(14.34 %)

2,866
(1.85 %)

TLALPAN

46,201
(13.74 %)

47,305
(14.07 %)

149,031
(44.34 %)

16,961
(5.05 %)

3,823
(1.14 %)

7,580
(2.26 %)

3,894
(1.16 %)

10,233
(3.04 %)

45,103
(13.42 %)

6,002
(1.79 %)

XOCHIMILCO

22,479
(11.12 %)

29,174
(14.43 %)

87,980
(43.53 %)

10,157
(5.03 %)

3,520
(1.74 %)

5,008
(2.48 %)

2,751
(1.36 %)

7,602
(3.76 %)

29,530
(14.61 %)

3,907
(1.93 %)

BENITO JUÁREZ

52,713
(21.99 %)

39,774
(16.59 %)

100,169
(41.79 %)

11,569
(4.83 %)

1,932
(0.81 %)

5,039
(2.10 %)

1,808
(0.75 %)

6,041
(2.52 %)

16,877
(7.04 %)

3,778
(1.58 %)

CUAUHTÉMOC

40,152
(13.52 %)

51,608
(17.38 %)

123,414
(41.56 %)

12,865
(4.33 %)

3,582
(1.21 %)

7,039
(2.37 %)

3,452
(1.16 %)

13,347
(4.49 %)

35,798
(12.05 %)

5,718
(1.93 %)

MIGUEL HIDALGO

39,973
(19.18 %)

34,070
(16.35 %)

90,779
(43.56 %)

7,139
(3.43 %)

1,974
(0.95 %)

3,914
(1.88 %)

2,034
(0.98 %)

6,059
(2.91 %)

18,897
(9.07 %)

3,559
(1.71 %)

VENUSTIANO CARRANZA

32,291
(12.53 %)

42,706
(16.58 %)

110,340
(42.83 %)

9,809
(3.81 %)

2,999
(1.16 %)

6,071
(2.36 %)

3,135
(1.22 %)

11,238
(4.36 %)

34,597
(13.43 %)

4,445
(1.73 %)

TOTALES

647072
(13.59 %)

714310
(15.00 %)

2078214
(43.65%)

218923
(4.60 %)

57511
(1.21 %)

110467
(2.32 %)

58612
(1.23 %)

169173
(3.55%)

618974
(13.00 %)

87954
(1.85 %)

Como podemos ver en el cuadro 1, de las dieciséis
delegaciones que componen la geografía política de la
ciudad de México, y en las cuales están integrados los
cuarenta distritos de mayoría relativa, Miguel Mancera
ganó en todos los casos con una votación superior al 40
% de la votación, con un promedio de total de 50.57 a
su favor, que en números absolutos representó 2, 407,
604 (dos millones cuatrocientos siete mil seiscientos
cuatro votos)

sumar los votos del PT y MC. Mientras que la votación
más baja fue en Milpa Alta con 23,819 votos, lo cual se
debe, respectivamente a la diferencia de población que
reside en cada una de las demarcaciones y no a una
simplista deducción de más o menos perredismo.

ELECCIÓN DE DIPUTADOS A LA ALDF. Al igual que en el
caso de jefe de Gobierno, lo primero que deseo hacer es
revisar los resultados electorales para la integración de la
ALDF, veamos el cuadro 2:

Su mayor votación la consiguió en Iztapalapa con 380,
848 votos exclusivamente del PRD a los que hay que

34

CUADRO 2. Total de diputados por partido político en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal 2012
Total
DIPUTADOS DE
MAYORÍA
RELATIVA

2

0

34

3

0

1

0

40

DIPUTADOS DE
REPRESENTACIÓN
PROPORCIONAL

11

9

0

0

2

3

1

26

TOTAL DE
DIPUTADOS

13

9

34

3

2

4

1

66

De un total de 66 diputados por ambos principios
(mayoría relativa y representación proporcional) el PRD
cuenta con la mayoría absoluta (50 +1 del total), con lo
cual tiene la posibilidad de por sí mismo votar y reformar
leyes. Si sumamos el posible acompañamiento del PT y
MC en el voto legislativo, tendríamos una fuerza de 41
legisladores, lo cual no es un escenario improbable dadas
las coincidencias políticas y las estrategias de estas
fuerzas políticas en el DF.
Elección de Jefes delegacionales en el DF

35

Finalmente, paso a revisar el resultado electoral de la
elección del los dieciséis jefes delegacionales del DF. En
este caso, el 2012 fue alentador para el PRD al recuperar
la delegación Miguel Hidalgo, gobernada desde el año
2006 por el Partido Acción Nacional, bajo las figuras de
Demetrio Sodi y Gabriela Cuevas, respectivamente.
Al respecto resulta necesario señalar que si la mayoría en
la ALDF es un elemento central en el caso de un gobierno
unificado, como es el que encabezará Mancera de 2012
a 2015, la pieza de los delegados, no resulta menos
importante que la mayoría legislativa. Se trata de la
aplicación de múltiples políticas públicas “en campo”,
siendo el de la política social uno de los más importantes,
ya que se ha tratado de la punta de lanza de los
gobiernos de la izquierda progresista aplicadas en el

territorio del Distrito Federal desde 1997, pero
particularmente desde el año 2000.
Serán los delegados los responsables de llevar a buen
puerto, las estrategias del gobierno de la ciudad y de
aprovechar la sinergia de más doce años de éxitos
políticos en diversos campos.

CUADRO 3. Elección de Jefes Delegacionales en el Distrito Federal 2012
DELEGACIÓN

36

Candidato
común
PRI-PVEM

Candidato común
PRD-PT-MC

Votos
nulos

AZCAPOTZALCO

51,635
(20.25 %)

47,832
(18.76 %)

87,359
(34.27 %)

8,793
(3.45 %)

5,060
(1.98 %)

6,421
(2.52 %)

7,579
(2.97 %)

9,061
(3.55 %)

25,029
(9.82 %)

6,165
(2.42 %)

COYOACÁN

96,175
(25.12 %)

50,201
(13.11 %)

141,717
(37.02 %)

15,613
(4.08 %)

5,762
(1.51 %)

9,224
(2.41 %)

7,487
(1.96 %)

9,038
(2.36 %)

37,076
(9.69 %)

10,506
(2.74 %)

CUAJIMALPA DE MORELOS

21,029
(22.98 %)

24,674
(26.97 %)

23,186
(25.34 %)

1,624
(1.77 %)

2,447
(2.67 %)

1,148
(1.25 %)

1,626
(1.78 %)

6,669
(7.29 %)

6,687
(7.31 %)

2,410
(2.63 %)

GUSTAVO A. MADERO

101,167
(15.12 %)

100,739
(15.06 %)

267,138
(39.93 %)

27,414
(4.10 %)

15,084
(2.25 %)

17,906
(2.68 %)

17,504
(2.62 %)

24,524
(3.67 %)

79,782
(11.93 %)

17,746
(2.65 %)

IZTACALCO

27,827
(12.14 %)

49,201
(21.47 %)

83,008
(36.22 %)

9,047
(3.95 %)

5,820
(2.54 %)

5,538
(2.42 %)

5,650
(2.47 %)

11,054
(4.82 %)

25,606
(11.17 %)

6,425
(2.80 %)

IZTAPALAPA

89,620
(10.25 %)

122,665
(14.02 %)

356,044
(40.71 %)

49,549
(5.67 %)

23,013
(2.63 %)

27,310
(3.12 %)

24,746
(2.83 %)

30,695
(3.51 %)

127,832
(14.62 %)

23,155
(2.65 %)

MAGDALENA CONTRERAS

16,476
(13.22 %)

30,483
(24.45 %)

41,310
(33.14 %)

5,214
(4.18 %)

2,179
(1.75 %)

2,560
(2.05 %)

2,703
(2.17 %)

5,476
(4.39 %)

14,381
(11.54 %)

3,877
(3.11 %)

MILPA ALTA

3,794
(6.65 %)

17,899
(31.36 %)

17,559
(30.76 %)

2,070
(3.63 %)

890
(1.56 %)

1,014
(1.78 %)

1,912
(3.35 %)

3,833
(6.72 %)

6,701
(11.74 %)

1,403
(2.46 %)

ÁLVARO OBREGÓN

96,608
(25.31 %)

54,280
(14.22 %)

127,217
(33.33 %)

14,584
(3.82 %)

7,734
(2.03 %)

8,073
(2.12 %)

8,914
(2.34 %)

12,736
(3.34 %)

40,487
(10.61 %)

11,057
(2.90 %)

TLÁHUAC

19,560
(12.61 %)

33,348
(21.49 %)

49,523
(31.92 %)

6,110
(3.94 %)

5,043
(3.25 %)

3,636
(2.34 %)

8,381
(5.40 %)

7,715
(4.97 %)

17,417
(11.23 %)

4,419
(2.85 %)

TLALPAN

63,067
(18.80 %)

51,496
(15.35 %)

125,809
(37.51 %)

15,741
(4.69 %)

6,867
(2.05 %)

8,814
(2.63 %)

7,519
(2.24 %)

--

40,068
(11.95 %)

16,044
(4.78 %)

XOCHIMILCO

26,502
(13.16 %)

30,986
(15.38 %)

74,499
(36.98 %)

9,553
(4.74 %)

9,586
(4.76 %)

5,339
(2.65 %)

6,116
(3.04 %)

--

25,499
(12.66 %)

13,361
(6.63 %)

BENITO JUÁREZ

95,022
(39.63 %)

31,988
(13.34 %)

66,631
(27.79 %)

9,434
(3.93 %)

3,393
(1.42 %)

5,296
(2.21 %)

3,680
(1.53 %)

5,463
(2.28 %)

13,163
(5.49 %)

5,715
(2.38 %)

CUAUHTÉMOC

48,216
(16.28 %)

55,260
(18.66 %)

104,663
(35.35 %)

12,414
(4.19 %)

6,887
(2.33 %)

8,274
(2.79 %)

7,558
(2.55 %)

13,409
(4.53 %)

31,150
(10.52 %)

8,272
(2.79 %)

MIGUEL HIDALGO

68,878
(33.06 %)

30,865
(14.82 %)

65,676
(31.52 %)

6,052
(2.90 %)

3,036
(1.46 %)

3,936
(1.89 %)

3,029
(1.45 %)

5,860
(2.81 %)

16,354
(7.85 %)

4,648
(2.23 %)

VENUSTIANO CARRANZA

27,911
(10.82 %)

42,644
(16.53 %)

108,589
(42.10 %)

9,633
(3.74 %)

6,108
(2.37 %)

7,030
(2.73 %)

6,078
(2.36 %)

10,931
(4.24 %)

32,480
(12.59 %)

6,501
(2.52 %)

TOTALES

853487
(17.93 %)

774561
(16.27 %)

1739928
(36.56 %)

202845
(4.26 %)

108909
(2.29 %)

121519
(2.55 %)

156464
(3.29 %)

539712
(11.34 %)

141704
(2.98 %)

120482
(2.53 %)

Conclusiones
Políticamente las elecciones del 2012 son un éxito para el
PRD. La ciudad de México se podrá consolidar en el faro
indiscutible de un gobierno claramente de izquierda
progresista, siempre y cuando el nuevo gobierno que
inicia su gestión el 5 de diciembre de 2012, continúa
pero sobre todo profundiza el proyecto social que se ha
comprometido y a apoyado a los sectores más
discriminados y desprotegidos de la sociedad a lo largo
de los últimos 18 años de políticas neoliberales.

37

No hay dilema, no nos equivoquemos, el día de hoy es de
izquierda el que abiertamente reconoce que hay que
cambiar el “estado de cosas” (¡come decíamos hace
treinta años en la universidad!). Quien no desea y
reconoce que hay que cambiarlo todo, es todo, menos
un político comprometido con un proyecto social
distante de las diversas derechas.

El entramado institucional con que arranca el gobierno
de la Ciudad no puede ser mejor, es un gobierno
unificado en términos de los dos “poderes” constituidos
por la vía electoral en manos del mismo partido político.
También hay que decir, que será el gobierno más difícil
de conducir desde 1997, el poder del viejo Partido
Revolucionario Institucional estará al asecho del
gobierno local porque lo quiere ver derrotado en 2015
de cara a las elecciones presidenciales del 2018. No está
mal, así son los partidos políticos, luchan por conseguir el
mayor poder político posible, es su naturaleza. Sin
embargo, también está en su naturaleza construir y
hacer efectivo el proyecto político que les dio vida y
razón de ser en el espectro ideológico de la lucha política
en el país. De aquí que, el PRD este poniendo su futuro
en estos tres años de gobierno por comenzar de manera
unificada el próximo 5 de diciembre.

Manuel Larrosa Haro. Profesor-investigador de tiempo completo en
el Departamento de Sociología de la UAM, Iztapalapa. Ha escritos varios
libros y ensayos. Colaborador de diversas publicaciones. Consejero Local
del IFE en el Distrito Federal (2011-2015).

GARY KILDALL, TIM PATERSON Y
EL HIJO DE LA SEÑORA MAXWELL
Luis Manuel González Nava

38

Pues les voy a contar la historia como me
acuerdo que la leí. Y la leí en más de una
fuente, por lo que podría decir que,
aunque no las cite en este artículo, está
bien fundamentada. En todo caso, por
fortuna, ahora contamos con Internet para
corroborar si es cierta o no.
El caso es que cuentan que por ahí de
finales de los 70's, ante el abrumador éxito
que Apple tenía vendiendo computadoras
armadas en un garage, IBM se puso a
diseñar su primera computadora personal,
más por razones de prestigio que por
razones de mercado. En realidad, en IBM

39

eran muy escépticos respecto al futuro de la informática
personal, igual que HP y otras empresas similares. Era tal
el desdén en pensar que una computadora para
pequeñas empresas, profesionales independientes o,
incluso los hogares pudiera tener éxito, que en IBM se
pusieron a diseñar el hardware de lo que después sería
conocido como IBM-PC, pero al mismo tiempo
decidieron no distraer a nadie de su departamento de
software para el diseño y desarrollo de un sistema
operativo para el mismo. En lugar de hacerlo, IBM
buscaba comprarlo hecho. Por ello negociaba con un
joven genio llamado Gary Kildall, que había fundado una
empresa llamada Digital Research y que tenía un sistema
operativo llamado CP/M bastante adecuado para el
procesador Intel que IBM planeaba utilizar en sus
equipos, el célebre, por aquel entonces, 8086.

cuando descubrieron que éste era medio hippie y
gustaba de la cannabis, lo cual podría llegar a afectar su
imagen corporativa.

Sin embargo, nunca se concretó ningún acuerdo entre
Kildall e IBM. Hay diversas versiones de lo que ocurrió.
Una de ellas dice que la esposa de Kildall, que revisaba el
aspecto legal de la actividad de Digital Research, no
estaba de acuerdo con las cláusulas de confidencialidad
que IBM exigía para el contrato. Otra versión señala que
los ejecutivos de IBM se molestaron mucho cuando
Kildall los dejó plantados para ir a volar su avioneta. Una
tercera versión, más probable, cuenta que una empresa
con las proporciones de IBM suele tener políticas de
relaciones de negocios muy conservadoras, de modo que
hicieron lo posible por deshacer el trato con Kildall

El hijo de la señora Maxwell se entrevistó entonces con
John Opel y le ofreció tener un producto adaptado para
la nueva computadora en algunas pocas semanas. Sin
embargo, no sólo no tenía cosa alguna que pudiera
considerarse un sistema operativo, sino que, además, no
tenía la menor idea de cómo le iba a hacer para
desarrollar uno.

En otra parte de los Estados Unidos, mientras tanto, dos
miembros de la junta de administración de una
asociación sin fines de lucro llamada United Way
conversaban de diversos temas después de una reunión
formal. Se trataba de la señora Mary Maxwell y de John
Opel, alto ejecutivo de IBM, que le confiaba los planes de
la empresa para fabricar una computadora personal y de
las dificultades que tenían para encontrar quién les
hiciera el sistema operativo. La leyenda dice que la
señora Maxwell le recomendó al señor Opel se
entrevistara con su hijo, el cual tenía la empresa y el
producto exacto para sus necesidades.

Es entonces cuando aparece en escena Tim Paterson el
cual desarrolló un clon del sistema operativo de Kildall.
Aunque él lo niega diciendo que desarrolló el código de
cero, lo que comúnmente se cree es que desensambló el

código del CP/M, lo altero en diversas
partes y lo presentó como propio bajo el
nombre de Quick and Dirty Operating
System o, abreviadamente, como QDOS.

40

El hijo de la señora Maxwell se enteró del
sistema operativo de Paterson y se lo
compró, con todo y derechos por supuesto,
por 50,000 dólares. Paterson seguramente
no hubiera pensado que era el negocio de
su vida si se hubiera enterado que el
convenio con IBM del hijo de la señora
Maxwell era de 5 millones de dólares y sólo
para la primera fase del convenio. Otra
diferencia fundamental es que, en lugar de,
a su vez, revenderlo a IBM, lo único que en
realidad les otorgaba era una licencia de
uso para que éste lo vendiera con sus
computadoras bajo el nombre de PC-DOS.
El hijo de la señora Maxwell se reservó
pues, la propiedad del sistema operativo y,
además, se reservó también el derecho de
venderlo por su cuenta a otros fabricantes
bajo otro nombre.
Dice la historia que al enterarse del asunto,
Kildall se acercó a IBM planteándoles un
grave problema legal por robar su sistema
operativo. Para callarlo, IBM indemnizó a

41

Digital Research con 800,000 dólares y firmar un convenio
con Kildall para que las primeras IBM-PC también
pudieran adquirirse, optativamente, con el CP/M (el
sistema operativo original de Kildall) o con PC-DOS (ex de
Paterson). Es decir, en IBM prefirieron no deshacer el
convenio con el políticamente correcto y presentable hijo
de la señora Maxwell, aunque hubieran descubierto que
les vendió la licencia de un producto robado.

empresa del hijo de la señora Maxwell, aunque parece
que con algunas acciones de la misma, por lo que parece
que no le va tan mal, habría que buscarlo en la red. A
Kildall, en cambio, el destino le reservó muchos
problemas económicos hasta que algunos años después,
divorciado, amargado y con problemas de alcohol,
parece haber muerto a consecuencia de un mal golpe en
la cabeza por una riña en un bar.

Como sea, el hijo de la señora Maxwell todavía tuvo la
osadía de contratar una temporada a Tim Paterson para
que hiciera modificaciones y mejoras al QDOS, ahora
llamado MS-DOS (donde la "D" ya no es de "Dirty", sino
de "Disk"), antes de que definitivamente saliera de la
compañía.

El hijo de la señora Maxwell tuvo una ascendente carrera
empresarial convirtiéndose en uno de los hombres más
acaudalados del mundo, aunque muchos señalan que
esas inescrupulosas prácticas comerciales que utilizó
para hacerse de un sistema operativo ajeno fueron su
sello distintivo en los años siguientes.

La suerte de los tres personajes fue dispareja, por
supuesto. Como ya mencionamos, Paterson salió de la

¿Adivinan cómo se llama el hijo de la señora Maxwell? Si,
en efecto, se trata Bill Gates.

Luis Manuel González Nava. Economista y empresario, egresado de la
Universidad Nacional Autónoma de México. Autor y editor de libros de
computación. Diseñador y editor de cursos de informática en:
www.guiasinmediatas.com

ESTADO DE SITIO EN VERACRUZ
Isael Petronio Cantú Nájera

42

Entrar a Xalapa por cualquiera de sus
cuatro puntos cardinales es fácil, sólo se ve
el cintilar de las luces de las patrullas de la
policía estatal o de las camionetas
artilladas de la Marina o del Ejército que,
en los carriles de salida, han puesto por
semanas alternadas sendos retenes que
tienen a la ciudad en sitio.
Hace más de un sexenio, el exgobernador
Miguel Alemán Velasco, en una entrevista
donde se le preguntó sobre la violencia que
iba creciendo en Veracruz, contestó, que el
estado estaba en paz, en calma y que
debido a ello, hasta los narcotraficantes
venían a descansar a la entidad. La pifia fue
ampliamente criticada, pero como suele

suceder con un poder autoritario execrable, no pasó
nada. En esa ocasión fue aprendido el narcotraficante
Jesús Albino Quintero Meraz, quien aceptó traficar una
tonelada y media al mes de droga y de haber recibido la
protección del exgobernador Mario Villanueva Madrid.
Luego vino el sexenio de Fidel Herrera Beltrán, cuyo
modelo exacerbado de culto a la personalidad, domeñó a
la prensa, y puso “mediáticamente” al estado en paz,
mientras que por abajo se larvaba la consolidación de los
grupos de narcotraficantes: cártel del Golfo, los Zetas y
cualquier otro grupo que necesita del suelo, aire y costas
veracruzanas para trasegar la droga con destino a los
Estados Unidos.

43

Prostitución, trata de personas, secuestros y robos de
automóviles fueron las economías ampliadas del negocio
primario del tráfico y venta de estupefacientes. A pesar
de los hechos ampliamente conocidos, las autoridades
federales, poco hicieron para investigar, prevenir y
castigar a los autores de las conductas delictivas.
La violencia sólo se notaba cuando la víctima pertenecía
a la burguesía o era miembro de un connotado político o
religioso, como fue el caso del secuestro y asesinato de la
sobrina del Arzobispo de Jalapa Hipólito Reyes Larios.
La prensa adocenada y oficialista sólo se ha concretado a
publicar el boletín de prensa que manda o pone a su

disposición la dirección de Comunicación Social, mientras
que la televisión oficial, refuerza la campaña de
propaganda que engrandece al gobernador en turno.
El avance de la corrupción, el trasiego gigantesco de
recursos públicos que agrandan la deuda pública,
terminó generando una ruptura interna del PRI: el
poderoso secretario de gobierno del gobernador Patricio
Chirinos, Miguel Ángel Yunes Linares, termina afiliándose
al PAN, generando desde ahí una lucha feroz por el poder
político en contra de sus antiguos correligionarios, lucha
que se agudizó al postularse como candidato a la
gubernatura por el blanquiazul y enfrentar al delfín de
Herrera Beltrán: Javier Duarte de Ochoa.
El triunfo del PRI fue exiguo y por poco, el PAN se hace
de la gubernatura con un candidato del PRI.
A lo largo de los últimos tres sexenios Veracruz, lejos de
ver disminuir la corrupción y el impacto de los grupos
delincuenciales, particularmente el narcotráfico y la trata
de personas, su índices delictivos han ido en aumento.
Un último dato de la penetración del narco y de sus
influencias en la política se pueden seguir en la denuncia
hecha por el New York Times y difundida por medios
nacionales de que el poderoso empresario petrolero
Francisco (Pancho) Colorado, propietario de la empresa
ADT Petroservicios ubicada en Poza Rica, en el norte del

estado, sería el agente lavador de dinero de “Los Zetas”,
comprando caballos pura sangre y llevándolos a los
hipódromos en los círculos de apuestas.
Lo peor de la noticia es que ningún partido político se
salva a la hora de definir sus relaciones políticas con esos
poderes. La nota tomada de Proceso, señala como el PRI,
el PAN y el PRD tiene contacto con la familia Colorado
Cessa en una suerte de padrinazgo mafioso.

44

Duarte, felizmente acomodado en la gubernatura, pensó
que la guerra de baja intensidad que mantiene el
ejecutivo federal en contra de los traficantes de drogas,
secuestradores y tratantes de personas, lo mantendría
en una gubernatura feliz; nada más equivocado.
El 20 de septiembre del año pasado, en la avenida
principal Adolfo Ruíz Cortines, que une al puerto de
Veracruz con Boca del Río, despreciando toda la
autoridad, al ejército, a la marina y a la AFI, personeros
del crimen organizado, dejaron tirados 35 cadáveres, los
cuales tenías huellas de tortura y además una manta, en
contra de Los Zetas y sus colaboradores para que
abandonaran la plaza, de parte de sus adversarios: el
Cartel del Golfo y la Familia Michoacana y la aparición del
grupo autodenominado “Matazetas”.
El hecho no terminó ahí, el Procurador inmediatamente
dio a conocer que las víctimas tenían antecedentes del

fuero federal por delitos como el secuestro, extorsión,
homicidio y narcotráfico; lo cual no resultó del todo
cierto y terminó constándole la cabeza al mismo
procurador Reynaldo Escobar Pérez, quien tuvo que
renunciar a su cargo un día después. Actualmente
candidato a diputado federal por el PRI.
Un día antes, el 19 de septiembre del 2011, 32 reos se
fugaron en una operación concertada de tres penales de
la entidad; cárcel de La Toma en Amatlán; Duport Ostión
en Coatzacoalcos y del penal Morelos en Cosamaloapan.
Fueron detenidos por colusión y evasión de presos: José
Rodrigo Berber Macias y Erick Jiménez Garrido, director y
jefe de Seguridad y custodio de La Toma; Pablo Navarrete
Cruz y Luis Francisco Castro, director y subdirector del
penal Morelos; Laureano Enrique Parra Landa y Arturo
Herrera Carreón, director y subdirector del Cereso
Duport-Ostión; también, ese mismo día renunció a su
cargo el Director General de Prevención y Readaptación
Social de Veracruz, Víctor Flores Hernández.
El 23 de septiembre se reunió la Cumbre de Presidentes
de Tribunales de Justicia y de Procuradores de toda la
República en el puerto de Veracruz, a tres días del
aquelarre y el asesinato múltiple, para evaluar la lucha
contra la delincuencia organizada; ese día en una
carcajada diabólica, los delincuentes tiraron siete
cadáveres más en la ciudad. Ni la policía estatal, ni la AFI,
ni la marina o el ejército, pudieron darse cuenta de nada,

los presidentes de tribunales, procuradores
y la propia Marisela Morales Ibáñez menos.
A partir de ese aciago mes de septiembre,
la creciente ola de crímenes y operativos
de las fuerzas armadas ha mostrado que
existe una guerra de baja intensidad,
entendida ésta como: una confrontación
político militar entre Estados o grupos, por
debajo de la guerra convencional y muy
por encima de la competencia pacífica
entre naciones.

45

La guerra de baja intensidad es prolongada,
bueno es reconocer que llevamos seis años
en ella, reconocida así, como guerra por el
propio presidente Calderón; la misma debe
tener principios e ideología, sin duda
alguna son los principios del capitalismo
rampante: la ganancia de capital a toda
costa, es decir, no importa cuanta gente
muera en el negocio, lo importante es que
siga habiendo ganancia. Poca diferencia
hay entre el fraude mundial que los
sistemas financieros hicieron generando la
crisis actual, provocando además, el
abandono de sistemas de salud, o de la
mitigación del hambre mundial o la
ralentización de las acciones para detener

El calentamiento global, políticas de austeridad que al
final deberán de contarse en millones de vidas humanas
sacrificadas en la borrachera del capital financiero.
En lo que no hay duda es que la guerra de baja intensidad
entre el gobierno y los narcotraficantes tiene un principio
fundamental: la ganancia que se obtiene del tráfico de
drogas. En ella se ponen en juego la información con
medios tecnológicos, la militar y el juego de compra de
agentes y policías llega incluso hasta la competencia
electoral, donde ninguna formación política escapa.

46

Los profundos problemas sociales, económicos y
políticos en que vive México son los elementos que han
orillado a esta guerra. Dicen los expertos que en la
Guerra de Baja Intensidad sobresalen cinco criterios para
que dicha guerra subsista: tiene el objetivo de tener el
dominio político el cual queda de manifiesto con los
vínculos de los narcos y los candidatos de los diversos
partidos, donde sus operadores han llegado a ocupar
cargos de gobernadores. Tienen, a pesar de sus
contradicciones, unidad de acción, al enfrentar de
manera variada en diversas regiones, a los cuerpos
militares y policiales del Estado. Se adaptan a las nuevas
estrategias de guerra y se ve en el uso de tecnologías y
armas con mayor potencia de fuego. Se legitiman con el
pueblo en la medida en que muchos de sus recursos son
inyectados a la economía informal resolviendo
necesidades que el Estado no resuelve: salario para las

familias e infraestructura en algunos lugares o lo peor,
apoyando vía limosnas viajes del propio papa Ratzinger y
si vemos la perseverancia de su accionar, el narco lleva
desde Salinas de Gortari, más de 24 años guerreando
contra las fuerzas del orden, en lo que hasta hoy se
comienza a reconocer como “Guerra de Baja Intensidad”.
Esta guerra, como en todas, debe de tener un ganador y
un perdedor, pero antes de que termine existen daños
colaterales que desde los viejos tiempos se cuentan para
valorar el triunfo verdadero.
La historia cuenta de Pirro, rey de Epiro, el cual, en varias
ocasiones, ganó guerras a un alto costo de sus propios
hombres y haberes, desde entonces, se es dado en
llamar: triunfo pírrico a todo aquel que se obtiene con
grandes pérdidas del triunfador.
Ésta guerra calderonista, ha dejado sembrado el país de
miles de cadáveres que no se ven en guerras modernas
convencionales; pero además, tampoco se sabe y el
gobierno lo oculta muy bien, cuántos de los muertos son
simples víctimas del fuego cruzado entre militares,
policías y delincuentes, porque, como se señaló líneas
arriba, se volvió un eufemismo criminal, que las propias
autoridades simplemente señalaran que los muertos
“eran delincuentes”, para tirarlos a la fosa común y no
detener a ningún responsable de la violación de los
derechos humanos de esas víctimas.

También, como en toda guerra, los actos terroristas
tienen el objetivo de anular la voluntad y capacidad de
respuesta de la propia población civil y dentro de ésta, la
profesión de periodista, es una de las que corren los
mayores riesgos al intentar “informar” con veracidad
sobre la guerra misma.
Informar sobre la “guerra” es un riesgo doble, porque
cualquiera de los bandos puede mandar silenciar al
informador molesto.

47

Dice Ignacio Ramonet cuando diserta sobre “La Guerra
en los medios” que a partir de la Guerra de Viet-Nam, se
inicia la denuncia del comportamiento de los propios
soldados durante el desarrollo de la guerra. Dicha
denuncia mediática de los que sucede en ese país
asiático, dispone a la opinión pública en contra del
gobierno y sus razones para seguir peleando.
A partir de ese evento, dice el autor, Inglaterra modificaría
la forma en que la prensa debería de informar sobre un
conflicto armado, así, en la Guerra de Las Malvinas, el
Estado Mayor británico, activa otro modo de relacionarse
con los medios de comunicación: selecciona un grupo de
reporteros ad hoc, los mueve, los aleja del escenario y
sólo les manda un parte de guerra oficial, filtrado y
acomodado a su estrategia. Lo mismo hará EU en Granada
(1983) y Panamá (1989), hasta controlar toda información
que le genere un ambiente adverso a la guerra misma.

El control de la información ha generado en el país el
asesinato de 23 periodistas a lo largo de diez años y de
los cuales, cuatro han acaecido en Veracruz entre el 2011
y el 2012, siendo uno de los más connotados el de la
periodista Regina Martínez, corresponsal de la revista
“Proceso”, cuya labor era justamente denunciar los
hechos de la guerra contra el narcotráfico.
El Veracruz de hoy es un escenario de guerra con zonas
de sitio. En el norte, sobre la carretera que va de Álamo a
Pánuco, ejército y policía tienen un retén con más de
cien efectivos; en la misma capital del estado, Xalapa,
como lo señalamos al principio, se entra fácilmente pero
no se puede salir igual; al sur, en las carreteras que unen
Veracruz con Minatitlán y Coatzacoalcos, de igual
manera, los retenes aglomeran un importante número
de efectivos que revisan a todos por igual.
Pero lo que sucede en carreteras y retenes poco impacta
la vida en las ciudades, donde los cadáveres se siguen
contando por decenas y donde caen atrapados por las
policías presidentes municipales acusados de narcos,
como Martín Padua Zúñiga de Chinameca y Mauricio
Herrera Fernández de Las Minas o por el contrario, de
Ediles o familiares de servidores públicos de elección
popular que han sido objeto de secuestro y extorsión:
como la presidenta de Tlacojalpan, Marisol Mora Cuevas o
la hija del diputado priísta Víctor García Trujeque, donde
los autores de dicho secuestro son: ¡Policías municipales!

A cada evento criminal, el gobernador
Javier Duarte de Ochoa, delfín del
exgobernador Fidel Herrera Beltrán, sale a
declarar que no pasa nada en el estado y
que gracias al operativo “Veracruz Seguro”
donde participan fuerzas militares y
policías locales y federales en el estado se
vive en paz… luego como para recordarle
que eso es una vil mentira: aparecen
cuerpos mutilados en plena vía pública y
cada vez más cercanos al propio palacio de
gobierno con un macabro mensaje en
contra de la autoridad.

48

-¡Mejor que se calle!- me han comentado
amigos. Si el gobierno realmente quiere
acabar con esta guerra, tiene que acabar
con las verdaderas causas que la
originaron: pobreza extrema, desempleo,
corrupción e impunidad.
Siendo la guerra contra el narcotráfico un
problema mundial de franco origen
regional: zonas donde se cultiva la droga,
rutas donde se lleva a los mercados,
mercados nacionales e internacionales,
consumo creciente de estupefacientes,
lavado de dinero en sistemas bancarios
corruptos, narcopolíticos y políticonarcos, la

solución debe ser igual de compleja: reactivación del agro
en la producción de alimentos; sistematización de la
vigilancia y monitoreo con tecnología de punta de la red
de carreteras y costas; motivación de una cultura lúdica
alejada de estupefacientes, cuyas nuevas actividades
recreativas ubiquen el ejercicio y el turismo regional como
actividades primarias, así como la implementación de
amplias actividades culturales; supervisión y control de los
sistemas financieros para detectar y congelar las cuentas
del narco, castigando duramente a los delincuentes de
cuello blanco y a los dueños de esos bancos y finalmente,
sanear la política, con una profunda reforma que castigue

49

duramente toda actividad de colusión con el narco y sus
recursos financieros, así como la implementación de
mecanismo revocatorios de mandato, agilización de los
juicios políticos y de procedencia, para que por ningún
motivo, los políticos queden impunes de sus conductas
delictivas o de mala administración.
Quedarse quieto para evitar que las balas den con uno,
es implementar la política del avestruz, que dice el mito,
que para huir del león, esconde la cabeza bajo el suelo.
Este terrible león del narcotráfico y demás organizaciones
criminales, no han dejado a ningún avestruz vivo.

1 www.jornada.unam.mx/2002/06/15/050n1soc.php?
2 http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=12524&tabla=primera
3 http://www.vanguardia.com.mx/investigacionligaafidelherreraconloszetas-1170673.html
4 http://www.jornada.unam.mx/2008/06/16/index.php?section=estados&article=034n2est
5 http://www.proceso.com.mx/?p=310996
6 http://internacional.elpais.com/internacional/2011/09/21/actualidad/1316556003_850215.html
7 http://mexico.cnn.com/nacional/2011/09/19/autoridades-recapturan-a-14-de-los-32-reos-que-se-fugaron-en-veracruz
8 http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_baja_intensidad
9 http://www.elfinanciero.com.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=658&Itemid=26
10 http://es.wikipedia.org/wiki/Pirro_de_Epiro
11 http://www.edualter.org/material/globalizacion/medios.htm
12 http://mexico.cnn.com/infografias/2012/06/15/agresiones-a-periodistas
13 www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=&cat=1&id

Isael Cantú Nájera. Activista político, dirigente en Veracruz y
exdiputado local y federal por el Partido de la Revolución
Democrática. Licenciado en Derecho por la Universidad
Veracruzana. Director de la revista Diacrítica.


Documentos relacionados


Documento PDF calendarioc2015premiergrupoc
Documento PDF manual autodefensa contra polic a
Documento PDF la desuni n de las provincias
Documento PDF sexenio de luis echeverr a alvarez
Documento PDF voz critica publicacion numero 1
Documento PDF miriam brown borges mi punto de vista


Palabras claves relacionadas