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Modalidades de interacción cara a cara (interacción dialógica, interactiva, imposición y obediencia,
relaciones de reciprocidad, relaciones de figura-fondo, género conversación, géneros artísticos, adecuación
dialógica al espacio social (salas, escenarios teatrales, conferencias, exposiciones).
Asimismo, en situaciones de calle como manifestaciones o acciones callejeras, artísticas, políticas o en
eventos o acciones de entornos institucionales públicos o privados. Allí podríamos escuchar tonos de voz,
evidenciar las manifestaciones corporales de acuerdo a criterios de proxémica (uso social del espacio entre
los interlocutores), así como la gestualidad, ubicuidad, desplazamientos, manifestaciones rítmicas, etc.
Posteriormente podríamos identificar situaciones sociales en acto, ponderar qué sentidos se producen,
cómo se coloca a los actores sociales en interacción, cómo se diferencias modalidades en micro grupos o en
grupos sociales más amplios, cómo impacta el anonimato en las relaciones y vínculos, cómo se expresa la
palabra en entornos más amplios, cómo se distribuyen roles sociales en la interacción cara a cara, qué
rasgos, intenciones, prácticas se registran con mayor frecuencia, qué modalidades reciben sanción, a partir
de cuáles manifestaciones, etc. Por caso, el hecho de que los actores en una sala de teatro se permitan
registros y acciones poco probables en las interacciones habituales, o que en un evento alguien tome la
palabra captando la atención de múltiples - y probables o no – desconocidos.
Finalmente, cómo impactan las subjetividades en las interacciones, (jóvenes, adolescentes, adultos,
niño/as, clases sociales, grupalidades, pertenencias simbólicas, actores institucionales) y el poder como
configurador de sentido (verticalidad, autoridad, descalificación, descrédito, disminución, violencia, tanto
en los aspectos lingüísticos como en manifestaciones corporales y/o gestuales). Queda claro que este
último aspecto habilita en un todo los tratamientos referidos a problemáticas de género, a violencia
doméstica, a violencias psicológicas y formas de imposición y agresividad contra el otro social, sea en casos
de acosos de pareja, familiares, laborales, o sociales en general o de conductas discriminatorias, racistas y
peyorativas por motivos de creencia o diversidad cultural.
Evaluación
Criterios de evaluación:
Los criterios de evaluación para estas salidas comportan una atención especial a los contextos de
interacción, las prácticas que se establezcan y las modalidades colaborativas en el trabajo grupal:
Por ello se tendrá en cuenta:
Participación, compromiso, asistencia y responsabilidad tanto en las tareas previas de preparación
como en las salidas a campo.
Participación activa y comprometida en plenarios, asambleas y/ debates previos o posteriores a las
salidas.
Capacidad de registro en campo de acuerdo a los documentos e instrumentos elaborados
Competencias de comprensión, valoración de situaciones e interpretación conceptual de lo
observado en las tareas de análisis de los datos relevados.
Compromiso con las tareas grupales y atención a la complejidad institucional que implica la salida
educativa.
Una escala contenida en una rúbrica podría incorporar los distintos grados de participación y
competencias requeridos:
Participa activa y responsablemente en las tareas previas, trabaja activamente en campo e interpreta
satisfactoriamente los datos relevados
Participa en las tareas previas, trabaja en campo e interpreta aceptablemente los datos relevados
Participa escasamente en las tareas previas, realiza pocas tareas en campo e interpreta de forma
insuficiente los datos relevados
No participa en las tares previas, de campo ni interpreta los datos relevados
Aclaración: Una rúbrica es un instrumento que da cuenta de una radiografía elemental sobre un alumno y sobre su
proceso en determinada práctica; por lo tanto no es más que un insumo en la valoración evaluativa del docente
sobre las competencias y trabajos de los alumnos y de la experiencia pedagógica. En cualquier caso, el docente
debería brindar y brindarse otros instrumentos para la autoevaluación, así como para la evaluación de los alumnos
a sus intervenciones y propuesta pedagógica. Es claro que entre los distintos ítems de referencia de la rúbrica
existen matices, variaciones y complejidades que no pueden reducirse a la utilidad de la escala para establecer un
criterio ordenador y orientador de una evaluación integral.
Se sugieren en este caso, co-evaluaciones o evaluaciones de a pares, informes de seguimiento y monitoreo de
casos, valoración cualitativa de intervenciones, observación de casos, etc.
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