ROBERT BLOCH Biografia y Compilado De Relatos.pdf

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»Recientemente, se produjeron los llamados descuartizamientos de Cleveland. ¿Los recuerda? Una
impresionante serie. Y, finalmente, dos muertes recientes en Chicago. En los últimos seis meses.
Una en Deaborn. Otra en Halsted. El mismo tipo de asesinato, la misma técnica. Le digo a usted que
en todos esos casos hay la huella inequívoca de la mano de Jack el Destripador.
Sonreí.
-Una teoría muy arriesgada -dije-. Sin embargo, no voy a poner en duda sus deducciones. Usted es
el criminólogo, y tengo que aceptar su autoridad en la materia. Pero me gustaría hacer una pequeña
objeción.
-Adelante -dijo Sir Guy.
-Ésta: ¿cómo podría un hombre de... digamos ochenta y cinco años, cometer esos crímenes? Ya que
si Jack el Destripador tenía alrededor de treinta años en 1888, en la actualidad tendría ochenta y
cinco.
Sir Guy permaneció silencioso unos instantes. Acusó el impacto. Pero...
-Suponga que Jack el Destripador no ha envejecido -susurró.
-¿Qué?
-Suponga que Jack el Destripador no ha envejecido. Suponga que sigue siendo un hombre joven...
-De acuerdo -dije-. Lo supongo por un momento. Luego dejo de suponer, y llamo a mi enfermera
para que le encierren.
-Estoy hablando en serio -dijo Sir Guy.
-Todos hablan en serio -repliqué-. Es lo más lamentable de todo, ¿verdad? Todos saben que oyen
voces y que ven demonios. Pero eso no impide que les encerremos.
Era una crueldad, pero dio resultado. Sir Guy se puso en pie y se encaró conmigo.
-Es una teoría descabellada, de acuerdo -dijo-. Todas las teorías acerca del Destripador son
descabelladas. La idea de que era un médico. O un maníaco. O una mujer. Los motivos en favor de
tales hipótesis son bastante endebles. No resisten un análisis a fondo. ¿Por qué tendría que ser peor
la mía?
-Porque la gente envejece -argüí-. Médicos, maniacos y mujeres.
-¿Y qué me dice de los... brujos?
-¿Brujos?
-Nigrománticos. Hechiceros. Practicantes de la Magia Negra.
-¿De qué está usted hablando?
-Lo he estudiado todo -dijo Sir Guy-. Incluso las fechas de los asesinatos. El ritmo que siguen esas
fechas. El ritmo solar, lunar, estelar. El aspecto sideral. El significado astrológico.
Estaba loco. Pero seguí escuchando.
-Suponga que Jack el Destripador no mataba por el solo placer de matar. Suponga que deseara hacer
un... sacrificio.
-¿Qué clase de sacrificio?
Sir Guy se encogió de hombros.
-Dicen que si se ofrece sangre a los dioses malignos, éstos conceden ciertas gracias. Sí, cuando el
sacrificio se ofrece en la época apropiada... cuando la luna y las estrellas se encuentran en la
posición correcta... y con el adecuado ceremonial... conceden ciertas gracias.
-¡Eso es absurdo!
-No. Eso es... Jack el Destripador.
Me puse en pie.
-Una teoría muy interesante -dije-. Pero, Sir Guy, hay otra cosa que me interesa más. ¿Por qué ha
venido a contarme todo eso a mí? No soy una autoridad en hechicería. No soy criminólogo ni
funcionario de la policía. Soy un simple psiquíatra. ¿Cuál es la relación?
-Entonces, ¿está usted interesado?
-Sí, lo estoy, lo reconozco.
