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todos ellos espíritus para servicio público, enviados para servir a favor de los que van a heredar la
salvación?” (Heb 1:14.) Es cierto que estos poderosos mensajeros angélicos ya no se muestran
visiblemente para intervenir a favor de los siervos terrestres de Jehová, como lo hicieron cuando
pusieron en libertad a los apóstoles de la prisión; no obstante, a los siervos de Dios se les garantiza
que el ejército de criaturas invisibles protectoras, siempre presente, es tan real como las fuerzas
angelicales que rodearon al profeta Eliseo y a su servidor. “Porque él dará a sus propios ángeles un
mandato acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.” En efecto: “El ángel de Jehová
está acampando todo en derredor de los que le temen, y los libra”. (Sl 91:11; 34:7; Hch 5:19; 2Re
6:15-17.)
También se hace mención de los ángeles que acompañan a Jesucristo cuando él se sienta a
juzgar y se efectúa la separación del “trigo” y la “mala hierba” y la de las “ovejas” y las “cabras”. De
igual manera, los ángeles se unen a Miguel en su guerra contra el dragón y sus fuerzas demoniacas
al tiempo en que es dado a luz el reino de Dios en los cielos. Además, lucharán al lado del Rey de
reyes cuando se inicie la guerra del gran día de Dios el Todopoderoso. (Mt 13:41; 25:31-33; Rev
12:7-10; 19:14-16.)
Núm. 3: Eleazar (núm.1). Tema: Sirvamos a Jehová con constancia
(it-1 págs. 788, 789)
*** it-1 págs. 788-789 Eleazar ***
(Dios Ha Ayudado).
1. Tercer hijo mencionado por nombre del sumo sacerdote Aarón con su esposa Eliseba. Era de
la familia de Qohat, el hijo de Leví. (Éx 6:16, 18, 20, 23; Nú 3:2.) Cuando Moisés instaló el sacerdocio
de Israel, Aarón y sus hijos —Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar— constituyeron dicho sacerdocio.
(Le 8.)
En el segundo año después de salir de Egipto, cuando ya se había erigido el tabernáculo, Eleazar
figura como el principal de los levitas. (Nú 1:1; 3:32.) Para ese tiempo debió haber tenido por lo
menos treinta años, puesto que estaba desempeñando deberes sacerdotales. (Nú 4:3.)
Eleazar fue uno de aquellos que tenían más de veinte años de edad cuando salieron de Egipto y
que llegaron a entrar en la Tierra Prometida. Como era de la tribu de Leví, no estaba incluido en la
condenación de Dios contra las otras doce tribus, a saber, que ninguno que tuviera veinte años o
más entraría en la Tierra Prometida, con la excepción de Josué y Caleb. La tribu de Leví no tenía
ningún representante entre los doce espías, diez de los cuales trajeron malos informes, y no hay
indicios de que hubiera levitas entre los rebeldes faltos de fe que murmuraron contra Jehová. (Nú
13:4-16; 14:26-30.)
Poco después de la dedicación del tabernáculo y de la consagración de Aarón y sus hijos para el
sacerdocio (Le 8), Nadab y Abihú ofrecieron fuego ilegítimo a Jehová y murieron a causa de un fuego
procedente de Él. (Le 10:1, 2; Nú 3:2-4.) Aarón continuó con sus dos hijos fieles —Eleazar e Itamar—
en el sacerdocio. Cuando se dividieron los deberes relacionados con el cuidado del santuario, a
Eleazar le correspondió la superintendencia del tabernáculo con sus utensilios, la ofrenda constante
de grano, el aceite y el incienso. (Nú 4:16.) Por mandato de Jehová, Eleazar recogió los braserillos
de cobre que Coré y los demás rebeldes (ninguno de los cuales era sacerdote) habían usado para
ofrecer incienso a Jehová, pretendiendo llevar a cabo funciones sacerdotales. Estos braserillos se
convirtieron en finas láminas metálicas que luego se usaron para revestir el altar. (Nú 16:37-40.)
Eleazar oficiaba en la ofrenda por el pecado de la novilla roja que proporcionaba las cenizas para la
limpieza de ciertos casos de inmundicia. (Nú 19:2, 3; Heb 9:13.)
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