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Las transformaciones en el sistema capitalista desde mediados del siglo XX
En las décadas del ’50 y del ’60, el sistema capitalista experimentó un importante crecimiento reflejado
en los siguientes aspectos:
- La utilización de nuevas tecnologías y la disminución del precio de la energía (carbón, petróleo,
gas natural y electricidad) posibilitaron un aumento espectacular de la producción agrícola e industrial, especialmente en los países centrales.
- El modelo de producción ‘fordista’ 3 se difundió en todo el mundo.
- La extensión a nuevos grupos sociales, del consumo de bienes que antes habían sido un lujo, fue
favorecida por mejores salarios y estimulada por las campañas publicitarias: adquisición de heladeras,
lavarropas, teléfonos, televisores, discos, radios a pilas, automóviles, etcétera.
- Los transportes y las comunicaciones se modernizaron, se construyeron carreteras y vías férreas
y se estimuló la producción de energía.
- La política social permitió que la población pudiera gozar de atención médica y educación gratuitas, pensiones a la vejez, subsidios de desempleo y muchos otros beneficios. La disminución de las
horas de trabajo, el aumento de los salarios y las políticas de pleno empleo permitieron una importante mejora en el nivel de vida de la población.
Este conjunto de transformaciones impulsadas desde el Estado, constituyeron el llamado “Estado de
bienestar”, que se difundió en muchos de los países del bloque capitalista y mantuvo su plena vigencia hasta
finales de la década del 60’.
Paralelamente y a partir de la finalización de la segunda Guerra Mundial, se ha profundizado el proceso
de concentración económica y cobran plena vigencia las corporaciones multinacionales.
Algunos de sus rasgos característicos son:
- La existencia de una sede central o matriz radicada en los países desarrollados: EEUU, países
de Europa Occidental, Japón.
La instalación de filiales en gran parte del mundo, decidida desde las matrices, a fin de aprovechar ventajas comparativas, tales como: recursos naturales de fácil acceso, bajo costo de la mano
de obra, menores exigencias en el cuidado del medio ambiente frente al empleo de elementos contaminantes o al destino de los efluentes industriales, menor presión impositiva, mercado de consumo. En los casos de países con situaciones económicas críticas y gobiernos débiles, la presión es
mayor y las ventajas se amplían; en ocasiones, resulta evidente que la corporación multinacional es
más poderosa que el Estado en cuyo territorio ha sido implantada la filial.
El gran desarrollo tecnológico aplicado a la producción y a la publicidad, que les permite
competir exitosamente en calidad, productividad y precios.
La diversificación de las ramas de la actividad, que incluye desde variada gama de bienes
industriales hasta servicios (control de las líneas de comercialización, seguros, créditos, etc)
La disponibilidad de enormes capitales, producto de la fusión entre el capital industrial,
comercial y financiero (bancos).
Entre las actuales empresas multinacionales o transnacionales, podemos mencionar:
Ford, General Motors, Toyota, Mitsubishi, Yamaha, Renault, Fiat, Volkswagen, Boeing, General Electric,
Siemens, ITT, IBM, Microsoft, NBC, Mac Donald, Coca Cola, Pepsi Cola, American Foods, Nestlé,
Wal Mart, Nidera, Cargill, Monsanto, Botnia, Esso, Shell, British Petroleum, Repsol-YPF, Elf, Bayer,
Schering, Pfizer, Citicorp y Citibank, Boston Bank…

El fin de la prosperidad: la crisis del petróleo y sus consecuencias
Hacia fines de los ’60 se advirtió una disminución del ritmo de crecimiento de la economía de los países
más desarrollados de Occidente y se debilitó el “Estado de bienestar”.
La situación se complicó desde 1973. A raíz de un conflicto desatado en Medio Oriente, los miembros

3 El ‘fordismo’ es una forma de organizar la producción y el trabajo, introducida inicialmente por Henry Ford en su empresa automotriz en los años 20’, y luego difundida en otras ramas de la producción. Consiste en la organización de la cadena de montaje, lo que permite
una división precisa de las tareas y una asignación rigurosa de tiempo para cada una. Se logra con esto aumentar notablemente la
productividad y abaratar los costos, con el propósito de incrementar las ventas.