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Un ciclo económico consta de cuatro fases:
· :En la fase de crisis, se acumulan mercaderías sin vender, se reduce la producción, disminuyen las
ganancias, bajan las cotizaciones de las acciones, se producen quiebras de las empresas y la producción
llega a su punto más bajo.
· En la fase de depresión, se mantienen las dificultades para vender la producción y obtener ganancias.
· En la fase de reactivación, los niveles de producción comienzan a recuperarse, cuando existe un
mayor poder de compra y un alza de la demanda de los artículos de consumo.
· En la fase de auge, la capacidad productiva llega a su punto más elevado y se repiten las condiciones
para que se produzca una nueva crisis y el consecuente inicio de un nuevo ciclo.
Las crisis cíclicas de la economía capitalista se inician cuando se produce un desajuste entre la oferta de
bienes producidos y la capacidad de la demanda para comprarlos.
El desajuste puede deberse a un exceso de producción – sobreproducción – o a una disminución de la
capacidad de compra – subconsumo.
Las transformaciones del sistema capitalista desde finales del siglo XIX
Frente a las crisis periódicas, los estados de los países centrales buscaron diversas respuestas:
- establecer medidas proteccionistas para su producción industrial para evitar la penetración comercial
de productos extranjeros en sus mercados internos;
- iniciar o ampliar una expansión imperial con el fin de obtener nuevos mercados para sus manufacturas
y capitales y nuevas fuentes de materias primas baratas; (por ejemplo, lucha y reparto colonial entre los países
europeos, de gran parte de Asia y África); como ya se ha dicho, en cada territorio colonial, la respectiva
metrópoli impuso un mercado cautivo.
Por su parte, las empresas renovaron la tecnología y reorganizaron los procesos de trabajo, lo que
condujo a la concentración industrial, reforzada por la creación de monopolios y oligopolios.
Se entiende por monopolio, al control exclusivo de la oferta de productos en el mercado, realizado por
una empresa poderosa dedicada a una rama de la producción, la comercialización o la prestación de un
servicio. Por ejemplo: el trust petrolero de la Standard Oil (1882), la General Electric Company (1892); la
United Fruit Company, todas de origen norteamericano...
Cuando el control sobre el mercado lo ejercen unas pocas empresas, se considera que existen oligopolios.
Tanto los monopolios como los oligopolios tienden a eliminar a las empresas competidoras más débiles
y llegar a algún tipo de acuerdo entre las más fuertes. De este modo, pueden fijar los precios de sus productos
en el mercado, establecer la cantidad de bienes a producir y repartirse las regiones del planeta en las que van
a comerciar.
La eliminación de la competencia les permite obtener mayores ganancias.
Las ventajas de la concentración monopólica estimulan a los bancos a invertir parte de su capital en la
actividad industrial. Estas inversiones permiten que las empresas incorporen nuevas tecnologías, amplíen su
capacidad de producción y obtengan mayores ganancias. A la fusión del capital bancario con el capital industrial, se la denomina capital financiero.
Para incrementar el lucro, las empresas más poderosas ofrecen una parte de su capital en las Bolsas de
valores, en forma de acciones que el público puede adquirir. El valor de las acciones – que pueden comprarse
y venderse en la Bolsa - depende del rendimiento económico de la empresa.
Las Bolsas de valores y el capital financiero ocupan un lugar cada vez más importante en la economía
capitalista.
Este proceso de concentración económica, iniciado a fines del siglo XIX, se continúa durante el siglo XX.
Después de finalizada la primera Guerra Mundial (1914-1918), mientras las potencias europeas pasaban
a un segundo plano, los EEUU se transformaron en el centro del sistema capitalista mundial.
El crecimiento desenfrenado de su economía en los años posteriores a la guerra, desembocó en la gran
crisis económica de 1929-30. Esta crisis iniciada en la primera potencia industrial y financiera, tuvo consecuencias en todo el mundo. EEUU dejó de importar a la vez que retiró capitales de otros países. Simultáneamente, se quebró el sistema financiero internacional. El alto grado de integración de la economía mundial,
trasladó la crisis al resto del planeta.
A partir de ese momento se inició un período de contracción económica mundial, que se extendió durante
la década del ‘30, conocido como la Gran Depresión.
