1965 12 07, Concilium Vaticanum II, Constitutiones Decretaque Omnia, ES (1).pdf

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Tengan a bien los obispos, o las conferencias episcopales y los superiores religiosos o
las conferencias de los superiores mayores, proceder de mutuo acuerdo en las obras de
apostolado que realizan los religiosos.
Procuren los obispos y superiores religiosos reunirse en tiempos determinados, y
siempre que parezca oportuno, para tratar los asuntos que se refieren, en general, al
apostolado en el territorio, para favorecer cordial y fraternalmente las mutuas relaciones entre
los obispos y los religiosos.
Capítulo III
Los obispos de las distintas diócesis en colaboración para el bien común
I. Sínodos, concilios y, en especial, las conferencias episcopales.
36.
36. Desde los primeros siglos de la Iglesia los obispos, puestos al frente de las Iglesias
particulares, movidos por la comunión de la caridad fraterna y por amor a la misión universal
conferida a los Apóstoles aunaron sus fuerzas y voluntades para procurar el bien común y el
de las Iglesias particulares. Por este motivo se constituyeron los sínodos o concilios
provinciales y, por fin, los concilios plenarios, en que los obispos establecieron una norma
común que se debía observar en todas las Iglesias, tanto en la enseñanza de las verdades de la
fe como en la ordenación de la disciplina eclesiástica.
Desea este santo Concilio que las venerables instituciones de los sínodos y de los
concilios cobren nuevo vigor, para proveer mejor y con más eficacia al incremento de la fe y
a la conservación de la disciplina en las diversas Iglesias, según los tiempos lo requieran.
Importancia de las conferencias episcopales
37.
37. En los tiempos actuales, sobre todo, no es raro que los obispos no puedan cumplir
su cometido oportuna y fructuosamente, si no estrechan cada día más su cooperación con
otros obispos. Y como las conferencias episcopales - establecidas ya en muchas naciones han dado magníficos resultados de apostolado más fecundo, juzga este santo Concilio que es
muy conveniente que en todo el mundo los obispos de la misma nación o región se reúnan en
una asamblea, coincidiendo todos en fechas prefijadas, para que, comunicándose las
perspectivas de la prudencia y de la experiencia y contrastando los pareceres, se constituya
